Pujol es el nacionalismo, que siempre es lo mismo

“Cataluña está peor ahora que en tiempos de Franco; entonces los españoles no estaban envenenados aunque fuesen perseguidos y encarcelados. Cataluña está cansada de España porque es consciente de ser maltratada, de que es discriminada y sabe que de su actual crisis sólo España es responsable porque no ha cumplido con su parte del contrato y por consiguiente hago un llamamiento a no votar a sus responsables”.

Jordi Pujol. Español del año 1984

“El hombre andaluz no es un hombre coherente, es un hombre anárquico, es un hombre destruido, es generalmente un hombre poco hecho y un hombre que vive en un estado de ignorancia y de miseria cultural, mental y espiritual”.

Jordi Pujol. Hijo adoptivo junto a su esposa Marta Ferrusola del municipio onubense de Cartaya.

La pretendida sorpresa mayúscula, la supuesta gran decepción de la clase política y opinión pública catalana no es más que otra gran falacia, otra maniobra más del omnipotente nacionalismo que controla y domina todos los resortes del poder en esta comunidad.

Quizá antes no se supiera cuantificar el descomunal latrocinio del muy pío clan de los Pujol. Ahora ya lo sabemos y no gracias a ningún medio, autoridad o juzgado catalán. Parece ya evidente que la cifra del expolio es como poco cercana a los dos mil millones de euros y susceptible de superar esta cifra como manifiestan públicamente las autoridades tributarias. Dejando corto al que fuera mano derecha de Pujol, el señor Millet fiel seguidor del catalanismo cultural de ayer, hoy y siempre. Soberbia, clasismo , corrupción ,incapacidad personal y una absoluta y total falta de talento, siempre subsanada al apelar  a grandes personajes de la humanidad( al menos dentro de los límites de la clase “ilustrada”catalana) como Pau Casals o Lluís Llach mientras se ignora a otros cuyo pecado es no ser lo suficientemente representativos de la Catalunya nacionalista. Y este es un dogma instaurado por Pujol y continuado por todos quienes  le han seguido. Sean nominalmente de izquierdas, catalanistas, antisistema, tirios o troyanos.

Pese a que el propio interesado ha aceptado su culpa, lo ha hecho por unas cantidades mínimas y cuando ya eran públicos y notorios sus delitos. Evidentemente la mala política ha condicionado la acción de la justicia. No obstante todo este caso está sumergido en la sombra de la duda, ¿Ha contado Pujol con información privilegiada de antemano y una consideración por parte de las autoridades judiciales que ha evitado males mayores?  Mientras en Catalunya se quiere hacer creer en una catarsis o en un ataque político contra una persona ajena al proceso soberanista, por lo tanto, su encausamiento no debe enturbiar el éxito del segregacionismo menestraler catalanista, la realidad parece más compleja.

La herencia de Pujol está pues ya envenenada. Mas intenta renunciar a ella sin demasiada euforia, pero ya se ha quitado al lastre de Oriol Pujol como Secretario General de CIU, intenta desviar la atención con el enemigo externo a la menor ocasión  sin que le asista ninguna razón o cifra real, pensando en unas elecciones, o en encabezar un frente soberanista,  con una primacía amenazada por ERC. Estos tampoco han hecho demasiada  leña del árbol caído, pues saben que ya llegará su momento, tienen margen de maniobra  para la obtención de prebendas y la que prevén su victoria electoral en cuya campaña podrán explayarse contra la corrupción y la  hipotética tibieza de CIU frente a la farsa del 9 N.  Y claro está, las investigaciones que están en marcha. Todo apunta a Felip Puig como próximo objetivo, pero ERC ha sido un socio que ha tomado arte y parte en la política económica o mejor dicho en la gran red clientelar del 3% al 5% y que teme ser salpicado por lo que pueda salir. Las mismas y nunca aclaradas relaciones de Junqueras con la Caixa, y el protagonismo que han tenido los republicanos en tantas y tantas cooperativas que han robado por los cuatro costados a los laboriosos vecinos del ejemplar pueblo catalán.

Pero a Pujol no se le puede presentar como a un chivo expiatorio. La prensa y los medios  catalanes minimizan todavía la corrupción de este personaje, obviando que él es el artífice de todo este entramado, de esta burbuja catalanista, de esta división social, de este control casi autoritario del catalanismo sobre todo el resto de corrientes de opinión diferentes. Quien sino ha facilitado este momento, esta ebullición totalmente artificial creada por sus criaturas, Ómnium Cultural, ANC, los consejos de padres de las escuelas, la inmersión lingüística, la expulsión de miles  de profesores no catalanohablantes durante su primer mandato, la purga blanda de los docentes universitarios no nacionalistas, y el fortalecimiento de los primos incapaces de pueblo de ERC, a costa de correr un tupido velo sobre Terra Lliure.

Todo esto, y por supuesto el Oasis catalán son obra de la ingeniería política y social emprendida por Pujol desde que su partido CIU asumió el poder. Hasta hace muy poco, todos recordamos lo bien tratado que fue Jordi Pujol en el entierro de Adolfo Suarez. Fue presentado nada más y nada menos que  como un personaje central de la Transición española, y por supuesto como un interlocutor válido, como un hombre de diálogo, razonable. Alguien que nunca habría permitido que lo que hoy sucede y divide Catalunya en una escalada de latente confrontación social innegable ( siempre que no se sea independentista o catalán, el discurso oficial se ha apuntado esta victoria léxica) y cuya altura intelectual y honradez política estaba fuera de toda duda.

A esta situación se ha llegado con la inestimable ayuda del bipartidismo del PP y PSOE, su ávido apetito por el poder  y un electoralismo tribal que ha tolerado y blindado la existencia de ciudadanos de primera y segunda en las comunidades gobernadas por los nacionalistas, así como financiado verdaderos caballos de Troya contra la democracia y el orden constitucional. Que el nacionalismo catalán sea pacifico no implica, más bien todo lo contrario, que sea democrático, es sólo una coyuntura que les ha sido favorable, incluso cuando han cometido ilegalidades. Un papel de CIU como partido bisagra que Jordi Pujol exprimió hábilmente  y que Artur Mas ha perdido y no recuperará y que a la postre hará que los ataques contra los dirigentes de CIU no hayan hecho más que empezar, dada su deslealtad y clara su pérdida de peso político.

Pues bien, todo esto  es tan farsa hoy en día como en 1982. Y no han faltado las voces críticas hacia el proyecto nacionalista-independentista xenófobo desde su inicio. Els Joglars de Albert Boadella fueron los primeros en hacer llegar al gran público y con gran éxito lo que había detrás de la figura de Pujol y el catalanismo, con su Ubú President. En una campaña de acoso y censura que ya había vivido el dramaturgo catalán con la Torna bajo el franquismo, la obra y el autor desaparecieron de Catalunya.

Como olvidar Banca Catalana y la desmesurada soberbia y prepotencia con que Pujol arengó a las masas contra Madrid por acusarle de lo que siempre ha sido : un cínico y un ladrón. Josep Tarradellas expresidente de la Generalitat decía ya en 1985 que en Catalunya había “dictadura blanca muy peligrosa, que no fusila que no mata pero que dejará un lastre muy fuerte” y aconsejó la dimisión de Jordi Pujol por el escándalo de Banca Catalana y la querella contra veinticinco de sus altos cargos. El gobierno de Felipe González dejó de dar dinero a Pujol pero no le juzgó.

Y esto que la prensa catalana se obstinó en tapar y que aún distorsiona en un verdadero aquelarre de la desfachatez y de la mentira como elemento informativo, en todo lo relativo con una obsesiva pretensión de defender  el proceso separatista. Por cierto unas subvenciones públicas  ideadas por un Jordi Pujol intocable y de las que ningún medio de comunicación privado catalán han abjurado. Y que se ha incrementado en los últimos tiempos, especialmente a rotativos como La Vanguardia y el Periódico.

Personajes destacados de aquella época están hoy entre rejas como Prenafeta y Macià Alavedra, esperanzas blancas de CIU. Lugar al que debería ir una nutrida representación de la muy cristiana familia Pujol. Mientras Fabra, Matas, Munar, o el celebérrimo Bárcenas cumplen condena, todo el trance que tienen que pasar los Pujol es una probable declaración en el Parlament, pactada y cerrada, si es que llega a producirse. Por no hablar de la impunidad judicial del hijo maltratador de los Pujol cuyas palizas han salido gratis y de las que no se quiere ni oír hablar en Catalunya, con los mossos de esquadra como primera parte interesada. Caso aparte merece Oriol, el alevín metido a político que en su mezquindad se ha embarullado en una trama de corrupción de la concesión de ITVS por 30,000 euros. La pela es la pela, y ni la honradez ni la astucia parecen ser los fuertes de uno de los hasta ahora máximos representantes del núcleo del pinyol de CIU, esto es los separatistas.

Pujol ya en 1990 puso en la mesa “la biblia” doctrinal nacionalista que se ha seguido pies juntillas hasta ahora y que contemplaba elementos tan inocentes y progresistas como el fomento de tradiciones medievales catalanas con su fuerte componente mítico, de los agravios sufridos, de la promoción de Catalunya como nación moderna europea, de tener más hijos para no perder la batalla demográfica, de la “consolidación” de los países catalanes como realidad histórica, la creación de una agencia de noticias catalana nacionalista, el fomento y consolidación de entidades culturales en zonas suburbiales, y uno de las mayores ambiciones y caballo de batalla del nacionalismo catalán, convertir el aeropuerto de Barcelona en el núcleo del gran Sur europeo y aumentar los vuelos internacionales.

Pero el poder y la ley del silencio han hecho de la discriminación nacionalista el credo común de todas las instituciones y prácticamente todas las fuerzas políticas. Español ha pasado a ser un insulto y un sinónimo de facha. Menos ascos se le hace al dinero público venga de un Martínez, o de un Restrepo para financiar el pancatalismo de obvias raíces imperialistas y carácter netamente fascista, de una tv3  como mero instrumento de propaganda nacionalista, al servicio de la evangelización catalanista sea mediante programas infantiles, ya desde los años ochenta, sin el ayer, el hoy no sería posible o las retransmisiones futbolísticas, el mayor aglutinador de la masa pasiva y estúpida castellanohablante sujeta al opio del pueblo, en este caso el Barça. Éstas, desde luego, no son  como vemos invenciones recientes. Hace treinta años que se diseñaron y se pusieron en práctica.

Ni tampoco es reciente el blanqueo de dinero en el extranjero del padre de Pujol que data de 1959. Tampoco es casual la gran presión que está ejerciendo todo el nacionalismo catalán para que el próximo Obispo de Barcelona sea un  prosélito del independentista pueblo elegido catalán. Hoy como en 1966 cuando Jordi Pujol se manifestaba por falta de obispos de la “terra”, las cosas no han cambiado tanto. Sólo para quienes han cedido y para aquellos que las quieren ocultar porque les ha ido muy bien para enriquecerse y tener unos cargos que no habría ni soñado con sus calificaciones y valores profesionales. Huelga decir que la lista sería larguísima y que naturalmente se extiende a todo el espectro político catalán.

Que la Comunidad autónoma con más deuda pública real, (también en este aspecto se les ha permitido tapar y trapacear) intervenida por el estado con casi 30,000 millones de euros , con la publicación de unas balanzas falseadas para extender el victimismo por parte de la Generalitat y con el máximo culpable  y creador de catalanismo político descubierto como un delincuente no haga la más mera autocrítica, Y que sean los más entre la clase política que se digan sorprendidos constata lo enfermizo del oasis catalán que no ha sido más que una pestilente charca. En la que por cierto no se han visto ningún acto público o manifestación de repulsa contra tales abusos. ¿Miedo a ser tildado de anti catalán?

 

 

Sé el primero en comentar en «Pujol es el nacionalismo, que siempre es lo mismo»

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.


*


Traducción »