‘El caso Pujol’: El cortijo propio

Interesantísima carta al director, sintetiza en pocas palabras lo que muchos tememos de una cataluña independiente.

Siempre me pareció un término raro. En el mundo hay estados independientes, federales, confederales o incluso asociados, como el que quería Ibarretxe. Pero nadie habla de un «estado propio» como repite CiU. Ahora, a la luz del caso Pujol el término adquiere un nuevo significado y encaja como anillo al dedo. Quizá a algunos políticos nacionalistas les traicionó la conciencia porque lo que querían era eso: un estado enteramente suyo, donde hacer y deshacer a su antojo, su «estado propio». Con su policía, sus jueces, su agencia de impuestos y sus inspectores tributarios, es decir, un sistema controlado por ellos, sin molestas e inoportunas intromisiones «externas» de Madrid. En el fondo, el adjetivo propio era correcto. El nombre deberían haberlo cambiado por cortijo.

Marta Sánchez, elperiodico.com, 12 de agosto de 2014

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