Noticias de (otra) Catalunya (XVII)

Salvador López Arnal

I

No se lo pierdan. Vean las curiosas prácticas de los Mossos d’Esquadra, en lugar donde se realizan, el motivo básico de los cursos de represión… perdón, perdón, de formación y la alegría y camaradería MOMO (Mosssos-Mosad). Doña Pilar Rahola estará encantada. Què valents que són els nostres homenets armats!, debe pensar. http://www.rebelion.org/noticia.php?id=180738

II

¿Se acuerden del 3% en el debate Mas-Maragall de hace ya unos años? ¿Se acuerdan del enfado inconmensurable de don Mas, líder entonces de la oposición? ¡La pela es la pela y eso no se toca, con eso no se juega! ¿Se acuerdan de la retirada no honorable de don Pasqual Maragall? Pues era más, mucho más

Con más detalle. Tomo pie en la excelente información de Jesús García.

Han sido nueve años, la investigación del caso Adigsa ha tocado a su fin. El juez ha dado por cerrada la instrucción y ha concluido que hay “suficientes indicios” para que siete personas se sienten en el banquillo de los acusados. “Por malversación, fraude, tráfico de influencias, prevaricación y falsedad documental”. Unas cositas sin importancia. Entre estas personalidades de la gent guapa de Barcelona y provincias figuran tres ex cargos de Adigsa durante el último gobierno de don Jordi Pujol: Josep Antoni Fondevila, consejero delegado; Xavier Sala, responsable económico; y Jordi Huguet, director técnico. ¿Y nada sabía del tema el gran honorable? ¿Nada?

La frase maragalliana sobre el 3% abrió el caso que desde entonces persigue a Convergència. Y también a Unió. Por supuesto. El entonces fiscal jefe de Cataluña, José María Mena, abrió diligencias. Otros no lo hubieran hecho, claro que no. Cuando uno ha sido un luchador antifranquista en las filas del Partido de la resistencia la huella permanece… En algunas casos. De acuerdo.

La investigación sobre Adigsa, una empresa pública de la Generalitat que rehabilita viviendas sociales, ha mostrado, según ratifica ahora el auto judicial, que las comisiones de existir existieron. Las mordidas no fueron del 3%, nada de eso, sino de casi 7 veces más, como las virtudes y los pecados. Del 20%, una propinita.

En su escrito, el titular del Juzgado de Instrucción nº 3 de Barcelona, Gonzalo de Dios, cierra la investigación y da traslado a la fiscalía, que solicitará penas de prisión para los siete magníficos, perdón, para los siete implicados. El magistrado mantiene “íntegramente”, sin cambiar una coma, los hechos que ya plasmó en una resolución de 2007.

Un personaje clave del asunto es don José María Penin, “la persona alrededor de la que giran todos los hechos de la investigación”. Penin no trabajaba en Adigsa. Se jactaba de tener “cierto poder” en la empresa pública y ejercía como intermediario. Penin instaba a los constructores a empezar obras de rehabilitación en los pisos de Adigsa de forma urgente, sin tramitar ningún expediente. Total, ¿para qué? ¡Papeles, papeles! ¡Vaya chorrada! Fue don Penin quien solicitó al constructor Juan Antonio Salguero que cargara en las facturas que confeccionase “un 20% más de lo que correspondería”. Él y don Jordi Honrubia, cuñado del alma, la familia es la familia y no se hable más, cobraron a Salguero, presuntamente por supuesto, 108.000 euros. A cambio -tú das, yo doy- don Penin percibió casi 30.000 euros de Adigsa por tasaciones de viviendas que, desde luego, jamás realizó. Ellos no estar por tareas estúpidas. No son currantes.

Penin afirmó, en su primera declaración, que tanto el entonces consejero de Obras Públicas, don Felip Puig, el ex de Interior, el que sigue formando parte del gobierno Mas, como nada menos que el ex número dos de Convergència, don Oriol Pujol, hijo del intocable, estaban al corriente de las irregularidades de Adigsa. ¿Alguien piensa lo contrario? ¿Sólos ellos?

El concejal de Badalona por CiU, Ferran Falcó, se desligó de la trama y dijo que sus funciones eran solo políticas. ¿Y qué serán esas funciones? En septiembre de 2013, el TSJC le dio la razón y concluyó que ni participó en el cobro de comisiones ni conocía las irregularidades. ¿Y cómo fue eso? Porque una magistrada que tomó aquella decisión, la señora Núria Bassols. ¿Y qué pasó con la señora Bassols? Que fue nombrada tres meses después responsable del programa de políticas de transparencia del Gobierno. ¿De qué gobierno? Del gobierno de don Mas.

III

Lo ha señalado Enric Company, con algunas de ingenuidad innecesaria, en una columna del pasado martes, 11 de febrero, en El País de Catalunya. “La verdad es que la amistad que amenaza convertirse en enemistad si surge un conflicto no se presenta como una relación positiva, atractiva, enriquecedora desde el punto de vista humanístico, social, cultural, nacional. Más bien parece una relación basada en la fuerza, la imposición, la sumisión. Y así es como una cuarta o quinta derivada del argumentarlo de García Margallo es que provoca repelús en por lo menos una parte de la ciudadanía catalana que, sin ser independentista, advierte en estos tiempos, no sin perplejidad, que la España que se le ofrece como alternativa al Estado catalán, también le disgusta y tampoco le interesa”. Esa España, no la España de Machado, García Lorca, Cernuda, Rafael Chirbes, Gamoneda y tantos héroes y heroínas anónimos.

Malos tiempos para la lírica concluye Company que pueden llegar a ser buenos si nos esforzamos.

IV

Irene Rigau lo ha asegurado: la inmersión lingüística está herida de muerte. ¿Por qué? Por la sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña.

Sin justificarla, sin entrar en ella. ¿De verdad? ¿Alguien puede mantener una conjetura así de manera razonable porque una asignatura, pongamos Historia o Matemáticas, se impartiera –no digo que se deba impartir- en castellano? ¿Y si se imparte en inglés también estaría herida de muerte la inmersión? No, entonces vale la pena, es para que se formen en varios idiomas, se suele decir. Si es así, ¿dónde está entonces el problema de fondo, lo que cuenta realmente?

V

Una observación de Pere Calsamigilia que recordaba recientemente Carlos Jiménez Villarejo: “La pertenencia a las naciones fruto de la lotería de la vida es una de las fuentes de desigualdad social y afecta crucialmente a la autonomía y a la posibilidad de planes del individuo.”

VI

París revirtió de nuevo a la esfera pública la gestión del agua. Fue en 2010. Se ahorraron 30 millones de euros y la tarifa de media se redujo un 8%.

El pueblo italiano se opuso en 2011 a la privatización de este medio básico.

Berlín ha rescatado también la gestión del agua.

En Europa, en un ámbito poblacional del 70%, la gestión es pública.

En Cataluña, no. La gestión pública es del 20%. El resto, como ha señalado Eloi Badia Casas, es un monopolio, no un oligopolio, de la multinacional francesa Suez (a través de Agbar, su filial).

VII

Un fragmento de una entrevista reciente (http://marxismocritico.com/2014/02/07/el-euro-ya-ha-fracasado/) a Costas Lapavitsas

Éste ha sido su primer viaje a Barcelona, se le recuerda. “¿Cómo valora cuestiones como la independencia de Catalunya?”. Su respuesta:

“La situación en Barcelona es muy interesante desde muchos puntos de vista. Estoy muy sorprendido por la fuerza que tiene la idea de que la independencia de Catalunya proporciona una respuesta, una solución a la actual crisis. Estoy alucinado por la vitalidad de los movimientos sociales. Creo que el nivel de entendimiento de los problemas económicos de España y de Catalunya no son lo elevados que deberían ser”

Y eso por qué se le vuelve a preguntar. “Creo que debería existir más comprensión acerca de las implicaciones que supondría una eventual independencia en la economía catalana. Creo que el nivel de entendimiento de los problemas económicos de España y de Cataluña no son lo elevados que deberían ser.”

VIII

Un historiador portugués, Pedro Cardim, profesor de Historia Moderna en la Universidad Nueva de Lisboa, ha hecho correr una carta por la red. El motivo del mensaje, señala, “es bastante triste y está relacionado con el hecho de haber sido objeto de instrumentalización política por una publicación catalana”. Hace aproximadamente ocho meses, comenta, un colega de Barcelona le invitó a colaborar en Sàpiens, “una publicación que yo no conocía, pero que dicho colega encuadró dentro de la llamada divulgación histórica”. Sàpiens estaba preparando un número especial dedicado a la Guerra de Sucesión española y al 1714. El colega en cuestión, que no cita, le pidió una entrevista sobre la participación de Portugal en ese conflicto. Aceptó la invitación y concedió la entrevista a través del correo electrónico porque conocía a ese compañero y “porque, desde siempre, he defendido que para una comprensión más profunda de la historia del mundo ibérico es fundamental fortalecer la inserción de la historia portuguesa en el marco de la historiografía española.”

Pues bien, hace pocos días vio el resultado de la entrevista en la revista y se quedó completamente estupefacto. Las razones de su estupefacción: “-mi entrevista ha sido inscrita en una publicación que constituye un manifiesto político a favor de la independencia de Cataluña, en el que se incluyen unas pocas páginas de “divulgación histórica”.

– la parte de “divulgación histórica” se inclina totalmente hacía una única interpretación de las varias que existen sobre lo sucedido en 1714, es decir, no se trata de una publicación plural, no contribuyendo en nada a su pluralidad que la revista haya publicado entrevistas a algunos historiadores no españoles. Muy al contrario, el tratamiento editorial condiciona el modo en que esas entrevistas son leídas, integradas como están en de una publicación orientada por completo en una única y determinada dirección”.

Reconoce que con cierta ingenuidad aceptó conceder la entrevista, “la cual acabó siendo integrada en un manifiesto político que vehicula ideas totalmente diferentes a las mías sobre la actual situación de España”. Lo más importante es que se trata de “una revista que difunde una visión de la historia completamente instrumentalizada por una ideología nacionalista y un uso de la historia que yo repudio y que es completamente contrario a lo que siempre he defendido como historiador y ciudadano. Estoy estupefacto e indignado. Siento que fui utilizado e instrumentalizado, un sentimiento que es compartido por varios de los colegas no españoles que, como yo, aceptaron ofrecer la entrevista a la revista (por ejemplo, Christopher Storrs o Friedrich Edelmayer).” La publicación ya ha sido distribuida y el daño, prosigue, ya está hecho. Ante lo sucedido, “escribo este mensaje para explicarte lo acaecido y para hacer absolutamente pública mi postura. Soy consciente de que a partir de ahora, por causa de este triste episodio, mucha gente me asociará a una causa política con la que no me identifico así como a una forma de usar el conocimiento histórico que contradice mis principios más profundos y mis convicciones más fuertes como historiador y como ciudadano, que todos los días valora el hecho de que en Portugal y en España se viva en estados democráticos de derecho”. Podría haber presentado el caso ante la prensa española pero, por el momento, ha preferido no hacerlo. “En vez de ello, he decidido escribirte este mensaje a ti y a una serie de colegas a los que admiro y en cuyo trabajo y actitud cívica me reflejo completamente. Te pido este favor porque conoces mi trabajo y mi completo rechazo a cualquier manipulación nacionalista del saber histórico. Como sabes, soy y siempre he sido profundamente contrario a todas las formas de utilización de la historia destinadas a fabricar visiones esencialistas e intolerantes del pasado, por ser consciente de que esas visiones atentan contra el estado democrático de derecho y por saber que se trata de visiones del pasado que fomentan la xenofobia y el racismo”. En cualquier caso, él y el resto de colegas involucrados en esta falacia “vamos a ejercer nuestro “derecho de respuesta” y publicar un texto colectivo en la revista Sápiens. Además, y como consecuencia de lo sucedido, he cancelado mi participación en dos actos académicos que tendrán lugar en Barcelona, uno a finales de febrero y otro a principios de abril.” Uno en la Universidad Pompeu Fabra y otro en el Institut d’Estudis Catalans.

Firma “P”, Departamento de História i Centro de História de Além-Mar, http://www.cham.fcsh.unl.pt/, Faculdade de Ciências Sociais e Humanas, Universidade Nova de Lisboa, Av. de Berna 26C,1069-061 Lisboa

Salvador López Arnal es miembro del Front Cívic Somos Mayoría y del CEMS (Centre d’Estudis sobre els Movimients Socials de la Universitat Pompeu Fabra, director Jordi Mir Garcia)

Rebelión (15.02.2014)

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