«El centro izquierda en América Latina se está debilitando»

Cuando las clases dominantes no pueden tomar el poder pero tienen mayores exigencias, estamos en un clima que podría fomentar la vuelta del golpismo

Análisis de James Petras, CX36, lunes 27 de enero de 2014. Escuchar aquí: https://soundcloud.com/audioscentenario/27ene14

Efrain Chury Iribarne: ¿Qué está pasando en Ucrania? Aquí llegan noticias encontradas.

JP: Lo que es interesante en esta situación es que los violentos, los golpistas, han tomado su propia iniciativa, distanciándose de los líderes políticos de la oposición. Lo que empezó como una protesta y manifestaciones, comenzó a tomar su propio camino y escapa de la mano de sus apoyos de Bruselas, de los que estaban a favor de la Unión Europea.

Ahora los violentos que han tomado los edificios no quieren escuchar a los políticos opositores, no quieren el sistema democrático, no quieren elecciones nuevas, no quieren entrar en Europa. Es una situación muy caótica. Incluso el líder de la oposición fue a hablar con ellos y lo echaron, como si fuera un enemigo.

Entonces tenemos una situación donde el gobierno todavía no ha tomado el control de la situación, con una tolerancia excesiva que no hemos visto en ningún otro país. El gobierno de Víktor Yanukóvich [entrevista realizada antes de su renuncia] es incapaz de gobernar, pero sigue gobernando a partir de las medidas aunque sin implementarlas; y los violentos controlan el Ministerio de Justicia; y buscan la toma de poder en estos momentos.

EChI: ¿Qué opinión tiene de la reunión de la CELAC (Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños) en La Habana, Cuba?

JP: CELAC es la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños, que buscan integrar la política económica y coordinar sus medidas externas. En un nivel muy general, por ejemplo, en temas como la oposición a los golpes de Estado, la oposición a la intervención norteamericana, la promoción del comercio interno entre los varios países, tiene un consenso. Pero más allá de eso, cada bloque de poder, como pueden ser los países abiertamente neoliberales como México, Perú y Chile, están buscando sus propias relaciones externas, particularmente en el ‘libre mercado’. Por otro lado, los países con gobiernos de centro izquierda, están buscando profundizar más lo que están haciendo en relación con el consumo doméstico.

Al final de cuentas, entonces, no hay un consenso generalizado, más allá de estar en contra del bloqueo a Cuba y de la intervención norteamericana en Venezuela; hay poco en lo que puedan acordar, en el sentido que las estrategias económicas son bastante diferentes.

Lo que pasa en este momento es que los países principales de la CELAC enfrentan problemas económicos internos, entrando en crisis. Por ejemplo, Argentina, con inflación, devaluación y la posibilidad de mayores restricciones sobre el acceso al financiamiento. Mientras tanto, Brasil está estancado y Dilma Rousseff estaba en Davos buscando capitales extranjeros. Podríamos hablar de otro caso, Venezuela, que tiene también una inflación galopante y no está cumpliendo con sus pagos, por ejemplo, a las aerolíneas externas que buscan las retribuciones económicas.

Enfrentamos una situación donde la CELAC debe tomar determinaciones mas profundas sobre la integración en el continente, pero con muchas dificultades por la división entre gobiernos neoliberales, gobiernos más nacionalistas y gobiernos totalmente entreguistas. Por ejemplo, México integra CELAC y, en este momento, está entregando toda la industria petrolera. Rousseff está pidiendo más capitales en Davos. O sea, estamos con una CELAC en situación de crisis pese a ser independiente de Washington.

Y más allá de eso, en esta reunión en Cuba, Estados Unidos busca provocar incidentes con los mal llamados disidentes, con manifestaciones, montando escándalos. Pero las autoridades cubanas están arrestando, encarcelando a algunos de ellos, para evitar provocaciones.

EChI: ¿Qué le pareció la segunda reunión de Ginebra sobre Siria?

JP: Está fracasando, porque los interlocutores occidentales y sus agentes, los mal llamados rebeldes, insisten en que Bashar Al Assad tiene que renunciar. Eso es lo que dicen, que para firmar cualquier acuerdo tienen que expulsar al actual presidente sirio y eso es imposible de imaginar.

Assad ha ofrecido permitir el intercambio de ayuda humanitaria, ofreció intercambiar presos y hasta propuso formas de moderar el conflicto con un cese al fuego. Y la oposición rechaza todo esto y manda un ultimátum, que primero renuncie Bashar Al Assad. Así no se puede avanzar en ninguna medida, ni paso a paso, para buscar algún acuerdo intermedio, por ejemplo en el que Bashar Al Assad permanezca en el poder y convoque a nuevas elecciones con partidos, con una Comisión Electoral, donde se puede observar que las elecciones sean honestas. Ese es el camino para una solución.

Incluso sectores del gobierno de Bashar Al Assad han ofrecido varias concesiones. Pero las fuerzas de la oposición están muy divididas, ayer el sector de Al Qaeda hizo una llamada generalizada por un Frente Islámico para tomar el poder. ¿Y dónde quedan las negociaciones cuando un gran sector de la oposición ni va a negociar ni va a aceptar ningún gobierno que no sea un gobierno de Al Qaeda?

Hay demasiadas divisiones en la oposición y la oposición pro occidental no tiene ningún interés en buscar una solución pacífica intermedia. Mientras que la de Bashar Al Assad es una posición más fuerte, ofrece algunos pasos humanitarios para, por lo menos, crear alguna confianza para proseguir con las negociaciones. Pero como decía, no hay un interlocutor confiable en el mundo occidental dispuesto a entrar en una negociación paso a paso consiguiendo concesiones.

EChI: Sabemos que estás de vacaciones, pero como siempre el final es para que nos comente otros temas en los que esté trabajando.

JP: Tenemos algunos temas para comentar. Primero, que en este momento hay una ofensiva de especuladores en todos los países del BRICS (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica). El tema es que estos gobiernos, con excepción de China, dependen de algunos productos primarios, como hierro, soja y vacunos en Brasil, pero los precios han bajado últimamente y estos gobiernos estaban dependiendo de flujos de capitales líquidos que estaban saliendo del Norte, buscando mejores tasas de interés. Y ahora estos mismos capitales, como golondrinas, están volviendo a casa y hace que los gobiernos enfrenten bajos precios en las materias primas y bajos flujos de capital. Esta presión que viene del capital externo exige mayores concesiones, desregulación de la economía, mejores condiciones fiscales, grandes concesiones laborales. Por tanto, lo que parecía un gobierno progresista como el de Brasil, ahora está negociando y mejorando las condiciones para atraer al gran capital.

Lo mismo pasa en Argentina, donde la situación es cada vez más grave. Los especuladores están subiendo el precio de la moneda que oficialmente es $8 por dólar y en el mercado negro está a $11 o $12. Y eso es intolerable en esta situación, por lo que el gobierno tiene que definirse de forma más claramente socializante o va a caer. Porque dando más concesiones al capital y más devaluaciones va a polarizar a los trabajadores, que conforman una de las bases más importantes del gobierno.

El kirchnerismo está en crisis ahora. El doble juego con el capital y la política popular y nacional está terminando. No vamos a ver mayores concesiones sociales. Aún peor, temo una mayor capitulación frente al capital. Y Brasil lo mismo.

La época del centro izquierda como fuerza dinámica, avanzando sobre la economía, mejorando los gastos sociales, se está debilitando. Y la ofensiva capitalista, la ofensiva imperialista, está aprovechando eso para conseguir mayores concesiones. Si no la consigue por los votos, busca los brotes violentos como en Ucrania, busca la desestabilización, busca dictaduras, y ese es el peligro en esta situación. Cuando las clases dominantes no pueden tomar el poder pero tienen mayores exigencias, estamos en un clima que podría fomentar la vuelta del golpismo.

CX36 Radio Centenario, 27-01-2014

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