Estimado don Gregorio, soy un asíduo le

Estimado don Gregorio, soy un asíduo lector de sus artículos a los que espero con fruicción cada sábado para poder saborear su expléndida pluma, en La Vanguardia, y si lo hiciese usted en Bandera Roja igualmente lo leería, porque, permítame la confianza, periodistas como usted ya no quedan, quitando quizá media docena salteados por diversos medios en España, y no digo nombres por no ofender a aquellos que se me olviden, que aún enaltecen una profesión que vá quedando cada vez más reducida a mediocres mamandurrias que no solo no saben escribir, es que no saben escribir en castellano y seguramente tampoco lo harían bien en otro idioma. Por eso le quedaría muy reconocido si un día de estos nos deleita usted con su opinión sobre ese engendro que el Presidente Más, al que desgraciadamente tuve de con-alumno en la Facultad de CC.EE. de la U. de Barcelona -y por cierto era un verdadero imbecil con retintin de nene pijo- se ha inventado el que denomina Consejo para la Transición Nacional y entre cuyos nombrados componentes que recuerdo ahora se encuentra otro imbecil denominado Salvador Cardús, que se denomina Catedrático de Economía de la Autónoma y no es más que un chalado que sabe de economía lo que yo de vicetiple del Molino y al que así se lo tengo dicho y denominado, luego está la cabra loca esa, judia ella, llamada Pilar Rahola, muy dada a pasear las bragas por cualquier partido que la desee admitir y le haga un huequecito en alguna cosita que dé dinero, también un tal Carlos Viver Pi-Sunyer, ex Vicepresidiente del Tribunal Cosntitucional, lo que manifiesta el grado de bajeza moral del indivíduo que acepta un encarguito de Presidente de un engendro habiendo sido lo que ha sido y habiendo jurado la Constitución hasta la muerte. Pues bien, Don Gregorio, nada me complacería más que ver su opinión, no solo sobre el dichoso Consejo, que si no fuera por la carga de profundidad que anida entre sus competencias sería para denominarlo como el chiste del año, pues haría el nº 450 de Consejos que mantiene la Generalidad de Cataluña a costa de nuestras ya ínfimas bolsas, sino tambien sobre los tocinos de cerdo que lo componen. No deseo molestarle más Don Gregorio. Le dejo mi correo personal por si quisiera responderme de alguna manera aunque la mejor respuesta que me puede dar es ver su opinión, aunque me sea adversa, en el periódico. Un abrazo Manuel Armenteros habilitadomayor@gmail.com

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