El nuevo colonialismo no está dirigido sólo hacia fuera de Europa

En Chipre, Grecia, España, Portugal, e Islandia, los banqueros de Alemania, Inglaterra y Francia están dictando las políticas como cualquier poder colonial

Audición de James Petras por CX36 Radio Centenario desde Montevideo (Uruguay). www.radio36.com.uy…

Efrain Chury Iribarne: La semana pasada nos hizo un buen análisis de lo que significaba la visita de Barack Obama a Israel. Hoy podemos comenzar –si le parece- con las consecuencias de esa visita.

James Petras: Hay varias cosas muy claras. Primero, el hecho de que Obama insista ahora que los palestinos negocien con Israel, independientemente de los nuevos asentamientos, me parece de un enorme impacto porque va a permitir la anexión de todo el territorio palestino. ¿Y qué sentido tiene negociar con un poder que está cada día anunciando nuevos asentamientos, nuevas anexiones, más desplazamiento de palestinos?

En otras palabras, de las declaraciones de Obama se desprende que es el fin de cualquier posibilidad de la existencia de dos Estados. Hoy en día, el gobierno del Primer Ministro israelí, Benjamín Netanyahu, anunció la instalación de 16 mil nuevas casas en territorio palestino. Hoy, lunes.

Esto es directamente resultado de la visita de Obama que dice que supuestamente está a favor de dos Estados, pero en la práctica el anuncio es que los palestinos no deben imponer condiciones y que deben permitir que Israel siga tomando los territorios palestinos. Eso me parece fundamental.

La segunda cosa, es que Obama fortalezca la alianza norteamericana con el militarismo israelí. Los militares en Israel realmente dominan el país, es un gobierno y una sociedad terriblemente militarizada. Todas las grandes decisiones se toman siempre en los sectores más bélicos, los sectores del alto mando militar israelí. En este sentido hay una gran coincidencia entre la política imperial militarista y la sociedad económica y política israelí.

El tercer punto es la conclusión de que Estados Unidos entrega su política a manos israelíes, porque según lo dijo el propio Obama ante el Congreso, si Israel decide atacar a Irán, Estados Unidos asume la responsabilidad de entrar en la guerra. O sea, si Israel toma la decisión de entrar en guerra por cualquier razón, independientemente de lo que está pasando en Irán, donde no hay ningún proyecto de militarizar el poder nuclear, Estados Unidos entra directamente en guerra. Eso significa que hay una entrega de poder sobre decisiones de paz y guerra a los israelíes.

Es una gran traición, pero refleja otra vez –lo que hemos venido mencionando- que la política norteamericana está determinada por la quinta columna israelí que opera en el país. Los sionistas deciden que Washington debe tomar decisiones en función de la política exterior de Israel.

Un cuarto punto es que Washington utiliza su influencia con Turquía en una forma muy agresiva, y Turquía se somete. El Primer Ministro turco Recep Tayyip Erdogan aceptó una apología pro-forma de Netanyahu diciendo que ya terminaron las diferencias entre Turquía e Israel.

Ahora esta apología de Netanyahu no tiene nada de contenido. El hecho es que los militares israelíes mataron a nueve ciudadanos turcos en aguas internacionales y Erdogan nunca pidió juicio y condena de los israelitas; nunca puso sobre la mesa el hecho de que Israel mantiene el bloque de Gaza, a pesar de que esa era una de las condiciones para restablecer las relaciones. Israel, en contraste, apretó el bloqueo a Gaza precisamente en momentos en que Erdogan aceptaba la reconciliación. Y esto va contra todos los sentimientos de los turcos –tanto las familias como los ciudadanos solidarios con las víctimas del ataque israelita-. El hecho de que Erdogan se someta a las presiones de Obama para reconciliarse con Israel me parece algo siniestro, porque detrás de esto están preparando un eje del mal: Israel, Turquía, OTAN, atacando Siria.

Además, los vínculos entre el segundo ejército más grande de la OTAN que es el turco, con las poderosas armas israelitas, es una gran camino para militarizar Medio Oriente. Y no digo solamente Siria, sino también los países adjuntos, como Jordania, los países del Golfo, los de los monarcas absolutistas. Es una política para fortalecer el imperialismo, el colonialismo y el sub imperialismo turco en este contexto.

Entonces no es simplemente un acuerdo entre Israel y Turquía, sino que es parte de una configuración de poder para maximizar la dominación reaccionaria en el Medio Oriente.

EChI: Hay informes que indican que en esta visita de Obama, además, se habría cambiado un ataque inmediato de Israel a Irán por una intervención israelí en Siria junto a Turquía. ¿Puede leerse así?

JP: La guerra contra Siria está vinculada con una política de quitar a Irán sus aliados, de quitar a los palestinos sus aliados, de quitar a los pueblos que están luchando contra el terrorismo sus aliados. En otras palabras, el ataque a Siria, más allá del daño y la destrucción que están provocando, tiene como objetivo estratégico fortalecer el cerco militar contra Irán. Y ahora mismo, Estados Unidos está presionando al gobierno de Irak para que no permita vuelos de Irán a Siria, porque Irán y Siria son aliados e Irán naturalmente está mandando apoyo material a Siria.

Con esto Estados Unidos tiene doble meta: destruir Siria e imponer un bloqueo aéreo a Irán, a partir de las presiones sobre Irak. Ahora también Israel está montando actividades contra Siria y tratando por varios métodos -a partir de su quinta columna- de fortalecer las sanciones económicas contra Irán, por ejemplo presionando a Corea del Sur y a Japón para que bajen las compras de petróleos a Irán.

Por tanto, esta política montada contra Siria tiene enormes implicancias para Irán y para la independencia de los países del medio oriente.

EChI: ¿El objetivo final del Imperio cuál es? ¿China y Rusia?

JP: Bueno, obviamente que ellos están buscando ampliar, profundizar el imperio. Pero China tiene una enorme capacidad económica y lo muestra actualmente con acuerdos con casi todos los países de Asia, África, América Latina e incluso con Rusia.

Es muy difícil para Estados Unidos debilitar China, particularmente por la enorme deuda que tiene con China, porque China tiene más de tres billones de dólares en Bonos del Tesoro.

En todo caso es un proyecto, pero la capacidad de realizar ese proyecto es muy limitada, a pesar de que están montando bases militares en Australia, Filipinas, Corea del Sur, mientras China sigue creciendo y aumentando sus vínculos comerciales e inversiones. Al menos en el corto plazo, Washington no va a tener el mismo éxito o las mismas palancas que está utilizando militarmente contra Siria y económicamente contra Irán. Con China es otro juego, es el segundo poder económico en el mundo, no es tan fácil atacarlo. En todo caso, como en cualquier situación, el poder emergente –que es China- enfrenta al imperio en declive y se genera un conflicto, pero mientras tanto el conflicto queda en niveles diplomáticos y no militares.

EChI: ¿Y la vieja Europa con la OTAN, podrían actuar de otra manera que no sea de gendarmes agresores?

JP: Es una pregunta hipotética, si miramos la realidad de los últimos años, no necesariamente histórica, porque en la historia es claro que la fuerza militar sirvió para abrir países para su explotación. Pero de facto, en los últimos años, se ve un resurgimiento del militarismo con mucha virulencia. Por ejemplo, Europa con Estados Unidos en las guerras de Afganistán e Irak, en la invasión a Libia, en los ataques a Siria, en las agresiones a Mali, en África, todo indica que el militarismo sigue siendo el eje de los poderes europeos y norteamericanos.

Y quiero sumar otro hecho importante: no es simplemente que haya un nuevo colonialismo dirigido hacia fuera de Europa, porque dentro de Europa tenemos a Grecia, España, Portugal e Islandia, donde los banqueros de Alemania, Inglaterra y Francia están dictando las políticas como cualquier poder colonial. Bruselas, donde no hay funcionarios elegidos de los Bancos que toman las decisiones, está extrayendo rentas extraordinarias como forma de cobrar deudas. Incluso ahora podemos ver esto en Chipre, donde el poder de los banqueros europeos está extrayendo millones y millones de euros, quebrando la economía, imponiendo condiciones que van a generar una depresión. Esto para que los bancos en Grecia y Chipre sirvan como correa de transmisión de riquezas, primero desde los ahorristas y luego de los clientes de Chipre, desplazando por ejemplo a Rusia, que es el primer cliente de Chipre. La colaboración ruso-chipriota se va a terminar ahora porque Chipre se somete a los colonialistas en Europa.

Entonces podemos ver los dos sentidos del colonialismo europeo: el militar y el económico. Y me refiero a europeo hablando de Alemania, Francia, Inglaterra, Holanda y los países nórdicos que actúan como los nuevos patrones coloniales, montando guerras y montando sistemas oligárquicos dictatoriales sobre las economías de los otros países de la misma Europa. Entonces, el colonialismo ahora está más que nada fortalecido dentro de la misma Europa.

EChI: ¿Qué otros temas se destacan en estos días?

JP: Es importante lo que mencionaba recién, el caso de Chipre. Chipre cayó en una trampa ultra desarrollando el sector financiero-turístico a partir de lazos financieros con varios países de Europa y con Rusia en particular. Ahora, esta relación financiera, muy desequilibrada, fomentada por los políticos -tanto comunistas como reaccionarios derechistas- generó una enorme dependencia chipriota del sector financiero. Chipre tenía ambiciones de ser un poder financiero, pero compitiendo en algún sentido con Alemania, Francia y los demás países dominantes; y eso no se puede tolerar; y en algún momento la crisis económica impactó a partir de Grecia, afectando Chipre. Es decir, la depredación de Grecia, la crisis griega, tuvo enorme repercusión en Chipre porque Chipre estaba tomando las acciones y depósitos de los griegos en crisis.

A partir de eso, es que Chipre cae en una trampa, en una situación imposible. Anoche [por el domingo pasado] anunciaron un acuerdo, que va a defender a los pequeños ahorristas, pero al mismo tiempo va a perjudicar a todo el sistema financiero porque los grandes financistas rusos no van a confiar más en las transacciones con Chipre. Así, Chipre va a caer en una profunda recesión, aumentará notablemente el desempleo y perderá su posición como centro financiero.

¿Quién va a confiar en un gobierno que rebaja los ahorros en un 30%?

En otras palabras, podemos ver varias cosas en Chipre: primero, lo negativo de un modelo económico enfocado sobre las finanzas y el sector inmobiliario, lo que es un desastre. ¡Ojo, Uruguay! Segundo, la necesidad de consolidar un régimen con políticas que se basen en múltiples actividades, tanto productivas como de servicios, finanzas.

Y tercero, no se puede confiar en la Unión Europea, porque en Europa se repite la misma jerarquía que existe afuera. O sea, la Unión Europea replica lo que existe entre los poderes imperiales y poderes no imperiales; no es un acuerdo o una integración entre iguales. Chipre cae en esa trampa pensando que podía mejorar su vida, subir al nivel europeo a partir de esa ‘asociación’. Pero estaba asociado a asesinos y explotadores. A fin de cuentas vemos como siempre el cuento del tiburón y la sardina, donde siempre el tiburón termina comiéndose a la sardina y no a la inversa. Chipre ahora tiene una economía quebrada y sin futuro, precisamente por su unidad con los países imperiales, eso quiero enfatizarlo. Mientras, los rusos quedan marginados de estas decisiones y son los grandes perdedores en el sentido económico.

EChI: Por acá lo de Chipre parecía de poca importancia, parece que no es así. ¿Cuál es la importancia de la caída de Chipre?

JP: La razón por la que Europa llegó a un acuerdo con Chipre, fue por una regla generalizada. Si Chipre dejaba de funcionar en la Unión Europea, o sea rechazaba las condiciones que le impone Europa, abriría la puerta para que los otros países afectados negativamente por los préstamos europeos puedan también salirse. Grecia, por ejemplo, España, Portugal, Islandia, todos estos países sufren las mismas depredaciones de Alemania, porque Alemania manda. El nuevo imperio alemán está en función de su control sobre el sector financiero de la Unión Europea. Ahora, si un país decide no aceptar esas condiciones, no imponer el máximo desempleo, y deciden buscar otro camino, renunciar al pago de la deuda y buscar un nuevo modelo, eso crearía una alternativa para todo el sur europeo, lo que implicaría la quiebra de la Unión Europea.

Por tanto, pese a que Chipre es una pequeña isla de poco más de 500.000 habitantes, no se puede descartar el hecho, porque una vez que un país decide salirse, puede tener un efecto dominó con otros países que puedan seguir a Chipre en la opción de retirarse antes de capitular. Por esa razón Europa impone condiciones, pero al final salva al régimen, salva al sector de la clase política chipriota que sigue colaborando con la explotación y la extracción de riquezas. Ahora habrá un Chipre más pobre, con menos futuro, pero en todo caso se queda dentro de la Unión Europea, supuestamente salvando el sistema financiero que de todos modos queda profundamente dañado.

CX36 Radio Centenario, 01-04-2013

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