“El problema de fondo de la UE es que nunca se ha planteado crear una hacienda pública común. Esta compensaría los desequilibrios entre estados. Sin embargo, Alemania, Austria, Holanda… nunca aceptarán la pérdida de poder sobre sus haciendas”

Juan Francisco Martín Seco, economista, ex secretario general de Hacienda con el PSOE y autor del libro Contra el euro, en una conferencia organizada por Alternativa Ciudadana Progresista, este jueves:

“[…] En materia de política económica, las instrucciones en la Unión Europea (UE) vienen de Alemania. Se hace con toda impudicia y en todos los ámbitos, como el cambio de primer ministro en Grecia o Italia. […] La UE aniquila la democracia y el estado social. No se ha hecho ninguna equiparación en el ámbito laboral, tampoco en el ámbito tributario… El problema de la UE es que se avanza en varios asuntos pero no en otros. Es lo que denomino desequilibrio asimétrico. […] En realidad, la UE ha creado más divergencias. […] El problema de fondo de la UE es que nunca se ha planteado crear una hacienda pública común. Esta hacienda compensaría los desequilibrios entre estados. Sin embargo, Alemania, Austria, Holanda… nunca van a aceptar la pérdida de poder sobre sus haciendas. Y sin esto no se podrá reequilibrar el sistema. No existe ninguna voluntad para converger por parte de los países del norte. Parece lógico. Pero esto debería haber evitado la unión monetaria en torno al euro. […] La unión monetaria sería posible con una hacienda única federal.

[Enlace a video de Juan Francisco Martín Seco, en ‘Els matins’ de TV3, al día siguiente del acto con ACP de presentación de su libro, en Barcelona, ‘Contra el euro’]

[…]

Ha vuelto a ocurrir -con el euro- lo mismo que con el sistema monetario europeo. Una euforia inicial que se desvanece con los primeros desequilibrios. Los países que han tenido más inflación han perdido competitividad y, por lo tanto, han tenido más déficit en sus balanzas por cuenta corriente. Y, por el contrario, otros países han tenido superávit, como Alemania, que ha prestado a través de sus bancos a los ciudadanos de los países del sur para que compraran sus productos. […] Nos hemos endeudado en nuestra propia moneda -el euro-, pero aquí está la trampa pues es una moneda que no controlamos, al no tener un banco central nacional. […] ¿Alemania y Grecia pueden tener el mismo tipo de cambio? Yo creo que no. […] El euro, ahora mismo, es un problema en sí mismo para salir de la crisis, porque si no devaluamos no podremos salir lo antes posible de la crisis… los países del sur.

[…]

A todo esto, imaginemos que Angela Merkel -y los sucesivos gobernantes de Alemania- se convierte al keynesianismo. ¿Dentro de cinco o diez años qué pasará? No podemos tener y mantener un sistema monetario, como el euro, que solo funciona cuando todos los países actúan bien. Se necesitan ajustes correctores que ahora no se dan. El presupuesto de la Unión Europea es del 1,23% del PIB de toda la UE. Así es imposible corregir los fallos del sistema y redistribuir según las necesidades. […] La opción actual no es si euro sí o euro no, sino cuándo y cómo saldremos del euro. Lo lógico es que Alemania salga en primer lugar, y luego el resto de países ricos. Y así sucesivamente. Sería una voladura del euro controlada. Cuando se diseño el euro, ningún mandatario diseñó una vuelta atrás.

[…]

Lo del déficit fiscal de las CCAA en España es lo mismo que está ocurriendo en la UE, pero también en otros países, como entre el norte y el sur de Italia. En los estados existían las cuatro uniones: la mercantil, la monetaria, la política y la fiscal. Esto es lo que no pasa en la UE. No se sostiene la unión monetaria como no sería sostenible una Cataluña independiente dentro de la UE. […] Los territorios no pagan impuestos, son los ciudadanos, por eso los presupuestos de la UE -que son aportados por los estados, y no directamente por los ciudadanos- no cumplen con su función. Mientras mantengamos este sistema no podremos acabar con el victimismo alemán”.

La Voz de Barcelona, 22-03-2013

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