PSC y PSOE; de hermanos y primos

Pepe Castellano

De nuevo ante el teclado, acogiéndome a la hospitalidad de estas páginas para hablarles de mi familia, la familia socialista cuya rama catalana no para de darnos disgustos, porque los hermanos mayores de esta especie de cofradía, santurrones sobrevenidos de la religión patria, hace tiempo que abandonaron la causa común para compartir causa y casa como monaguillos realquilados en la comunidad de la iglesia nacionalista, sirviendo a los brujos de la patria eterna. Y no sólo eso, lo peor de todo son los desastrosos efectos que están provocando esos hermanos contra la convivencia de toda la familia.

Pero en el título, los parientes que he citado son los “primos” del PSOE y los hermanos del PSC. Estos últimos actúan como tales a la hora de disfrutar del amparo, el cobijo y el usufructo del patrimonio en el hogar socialista mientras que pretenden relegar a los del PSOE a ese triste papel de “primos” en sus acepciones de pringaos, bobos, cándidos, incautos, simples o lilas, muestra todo ello de la crueldad con la que se emplean aquellos hermanos descastados.

Efectivamente son de sobras conocidos los disgustos y la mala fe que día sí y día también utilizan desde la dirección del PSC para provocar y debilitar al resto de la familia; que si queremos grupo parlamentario propio y, para nuestros conciudadanos, exigimos más financiación porque comiendo aparte comerán más y mejor… que si también queremos decidir solos sobre todo lo nuestro y pero participando en las decisiones sobre lo que es de los demás, que si lo importante es Cataluña, la tierra, que no las personas…

Esas son algunas de las pretensiones y exigencias que hacen a los “primos” aquellos hermanos mayores, ante la pasividad culposa de los hermanillos menores y del resto de su parentela. Pero hay más, muchas más exigencias: Entre las más recientes, aquella ridícula patochada de querer echar al rey pero poquito, no sea que se les confunda con honraos republicanos. Y encima, reventándole al “primo” Rubalcaba el discurso sobre el estado de la Nación, por no hablar demasiado de la traición de ahora mismo, votando una moción de la derecha catalana para avanzar hacia la ruptura de España y de provocar una grave fractura entre la ciudadanía y en el interior de la familia socialista.

Sin embargo, no toda la responsabilidad es de los hermanos que hace años vienen comportándose como mal nacidos, haciendo abortar el proyecto socialista que con tanta ilusión alumbrábamos hace treinta y cinco años. También son corresponsables, en muy buena parte, los que han (hemos) venido haciendo de “primos” porque se les ha permitido participar en los congresos federales, en pie de igualdad con el resto de la gran familia socialista, aportando a las resoluciones contenidos de carácter social y propuestas propias de la izquierda pero también, en muchas ocasiones, contaminándonos los congresos con ramalazos de basura identitaria y otros egoísmos comunes a todos los nacionalismos habidos y por haber.

Se les ha permitido también, participar en los órganos de dirección y las ejecutivas federales con importantes cuotas aunque ellos nunca permitieron la presencia del PSOE en la estructura del PSC e incluso se han aplicado desde el principio, con auténtica saña, a ir eliminando de sus consells y ejecutivas a los simpatizantes del partido federal.
Igualmente, cuando se ganaban las elecciones generales, se les permitía participar en los gobiernos centrales aportando ministros y otros muchos altos cargos, a pesar de que en los gobiernos tripartitos sólo estuvieron presentes los nacionalistas “nuestros” y sus demás “socio listos”.

En resumen, que muchos socialistas, catalanes y del resto de España estamos hartos de hacer de “primos”, abandonados a los pies de los caballos de nuestros teóricos hermanos patriotas y de los ricos parientes a quienes ellos vienen sirviendo para poder gozar de las migajas de poder que les lancen al sucio plato los burgueses que llevan siglos dominando Cataluña.

Que estamos hartos de hacer de “primos” los cientos de miles de votantes que llegadas las elecciones para las “autonosuyas”, nos quedamos en casa por no querer votar con la nariz tapada. Que estamos hartos de hacer de “primos” los miles de simpatizantes y militantes que al final han dejado de trabajar por este triste social nacionalismo disfrazado de noble catalanismo.

Y finalmente, también estamos hartos, de hacer de “primos” los numerosos grupos de huérfanos socialistas y huérfanos de todas las izquierdas, todos esos amplios colectivos desamparados de la dirección federal y abandonados por los dirigentes de territorios de los que muchos somos originarios, a todos los cuales exigimos que acaben ya y, urgentemente, con la tremenda traición del PSC o que se dispongan a la recuperación de la Federación Socialista Catalana (PSOE) que nos permita abandonar el penoso papel de “primos” y recuperar en Cataluña la militancia y la fraternidad ilusionante del trabajo por una sociedad más libre y más justa, sin desnaturalizados intermediarios.

Pepe Castellano es militante del PSOE y Presidente de Ágora Socialista

eldebat.cat (27.02.2013)

Sé el primero en comentar en «PSC y PSOE; de hermanos y primos»

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.


*


Traducción »