Sobre la futura ley electoral catalana

Por una nueva ley electoral

Se puede trabajar en términos de posibilismo y centrar la cuestión en la legitimidad de la democracia representativa. Siendo así, es obvio que la legitimidad puede existir en tanto que los representantes sean una muestra real del cuerpo social representado. Todo artificio generado para evitar esta correspondencia entre representantes y representados es atentar contra la legitimidad de la representación; por tanto, de la democracia que dice encarnar

[Nota de ACP.- Por su evidente relación e incidencia en la Propuesta de Sistema Electoral elaborada por el Presidente de ACP, Vicente Serrano, recuperamos este artículo del miembro de Ágora Socialista, Olegario Ortega, publicado el año pasado, 2012]

De nuevo suenan voces alrededor de una ley electoral catalana. Hasta ahora no ha sido posible un acuerdo entre las fuerzas políticas para su realización y promulgación. Eso ha sido lo que se nos ha vendido, pero en realidad, tampoco es cierto. No alcanzar un acuerdo, en este caso, también se puede enunciar como “hagamos ver que no nos ponemos de acuerdo para disimular que estamos de acuerdo en no ponernos de acuerdo”.

La propuesta de Acció per la Democràcia invita a varias consideraciones. La primera es que se parte de una situación de la organización política, el Estado de las Autonomías, que se puede mantener indefinidamente, sin más. La realidad no apunta en esa dirección. También apunta la posibilidad de aumentar el número de parlamentarios, algo que parece enmarcarse en hacer propuestas al margen de la realidad y de espaldas al sentir de la ciudadanía en su aprecio por los políticos y su utilidad real; si no quieres caldo…

Ahora bien, se puede trabajar en términos de posibilismo y centrar la cuestión en la legitimidad de la democracia representativa. Siendo así, es obvio que la legitimidad puede existir en tanto que los representantes sean una muestra real del cuerpo social representado. Todo artificio generado para evitar esta correspondencia entre representantes y representados es atentar contra la legitimidad de la representación; por tanto, de la democracia que dice encarnar.

Partiendo de la situación actual, (¿la que se pretende mejorar?); ¿alguien con cierta formación y con la honestidad imprescindible afirmaría que la realidad de la sociedad catalana está representada en su Parlamento autonómico? Ni de broma. La segunda pregunta es, ¿los que proponen la creación de una ley electoral pretenden una representación real, con todas las consecuencias? Me temo que no va por ahí la intención. Más bien al contrario, creo que se persigue un lavado de cara, salvar la imagen, menguar el desprestigio actual, pero dejar la correlación de fuerzas intacta.

Más aún, conseguido el beneficio principal, que es blindar la apariencia de legitimidad existente, añadir como beneficios secundarios fardar de una ley propia y congelar la injusticia durante las próximas décadas. Que no nos engañen más. La proporcionalidad es tan sencilla como:

1.- Cataluña circunscripción única.

2.- Un ciudadano, un voto.

3.- Es catalán quien vive y trabaja en Cataluña.

4.- Quien trabaja, aporta riqueza y paga sus impuestos, tiene legitimidad para influir con su voto en la organización social y en su sistema productivo, organizativo y asistencial.

5.- Por tanto, proporcionalidad pura y dura, solo limitada por la imposibilidad de enviar medio parlamentario a la cámara.

Además de estos postulados, existe un dictamen del Consejo de Estado en el que afirma y confirma algo obvio: ‘Todos los ciudadanos tienen derecho a ser representados en igualdad de condiciones’. En este pronunciamiento queda claro que, primero, los representantes lo son en función de las personas, no de los territorios, llámense provincias o veguerías; y segundo, interpretar la disconformidad como quejas de los partidos pequeños es maniobrar o distraer la atención. Parece simple, ¿verdad? Pues estén atentos, porque lo que resulte se parecerá a estos postulados como un huevo a una castaña.

Olegario Ortega

La voz de Barcelona (14.05.2012)

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