La peineta

Bárcenas (PP)

El señor Bárcenas ha vuelto de esquiar en Canadá haciendo una ‘peineta’ a los periodistas. En realidad era una peineta al Partido Popular y a España. Veremos si el día 25 también se la hace al juez.

La peineta es el signo visible de la iracundia culpable. El sábado último Diego Torres le hizo una a la Infanta Cristina y al mismísimo Su Majestad. El próximo sábado le toca la oportunidad a Urdangarin, que no se sabe qué tipo de peineta hará ni a quién.

España es un mar de peinetas. El PSOE de Andalucía le hace a los andaluces la peineta de los EREs. Los portavoces del PP no hacen más que peinetas verbales a los ciudadanos. El ministro Montoro es pura peineta. María Dolores de Cospedal duerme con ella. Y el presidente Rajoy lleva años haciéndonos la peineta del engaño y el último año se ha comprado una nueva. A Rubalcaba solo le falta el traje de faralaes. La peineta es el logotipo de España. La peineta infinita de la corrupción, la de la educación Wert, la peineta que la Ministra de Sanidad y el Consejero de la Comunidad de Madrid le hacen a la salud. La peineta del Parlamento es de primera clase, los diputados deberían votar levantando el dedo corazón, la prensa, los debates en la televisión son un campeonato de peinetas, las porras de la policía son peinetas contundentes, el espionaje catalán es una peineta a la intimidad de las personas. La peineta es la representación de la descalificación y la chulería. Los tribunales hacen peinetas sorprendentes y a la vez groseras y sibilinas. Los blogs son quintaesencia de la peineta. Los integrantes del Consejo de Ministros deberían fotografiarse con ella todos los viernes tras mofarse de los españoles y hacerlos más pobres. Angela Merkel nos ha regalado una de finísimo pero resistente carey. El cardenal Rouco la oculta bajo la mitra. La peineta del Papa al mundo ha sido de época y confesión de los puñales y lobos eclesiásticos que le rodean.

La peineta es el argumento representativo de España -hasta Aznar y el Rey la hicieron -, la pretendida muestra de superioridad de quien la hace, se nos va la fuerza no por la boca sino por la peineta, la guillotina de la razón, las mayorías absolutas, el gran mal de la democracia, son una peineta que el pueblo regala. Los indultos son una peineta que el Gobierno les hace a los jueces y a nosotros. La amnistía fiscal ha sido una peineta monstruosa sin despeinarse. Las autonomías se han convertido en una peineta al sentido común. En las Diputaciones anida la peineta del caciquismo. Los Ayuntamientos son una ruina de peineta. La Casa Real, una peineta real e insultante. La Constitución está a punto de serlo si no lo es ya. España es toda una peineta. Deberían declararla Bien de Interés Cultural.

Bárcenas siguió empujando en Barajas el carrito de sus maletas, y se perdió en el País de las maravillas y las peinetas. Dicen que va a ir a un programa de tv a contarlo todo.

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Gota APUESTA: ¿Qué suscitará más interés el próximo sábado, la Manifestación Marea Ciudadana contra los recortes y por la Democracia o la comparecencia de Urdangarin en el juzgado de Palma de Mallorca?

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Gota VEJATORIA: Los obispos españoles son los únicos que no notan la crisis: este año recibieron 247,1 millones de euros para salarios del clero y el culto católico por la asignación tributaria del IRPF; el año anterior recibieron 250.

Arturo González

Público (19.02.2013)

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