Humo soberanista contra problemas graves y reales

Parlament de Catalunya

«Del hombre mira siempre las manos», cantaba Raimon. Se podría añadir «De los parlamentos, en los momentos solemnes, mira siempre la tribuna de invitados». Ayer valía la pena. había un relleno de ausencias, no presencias. Para no decir de sólo ausencias.

Era muy diferente de otros momentos solemnes en que alguna personalidad había. Ayer ni antiguos presidentes de la Generalitat, ni del Parlament, excepto el expresidente Montilla, ahora senador gracias precisamente al legislativo catalán. No puedo evitar destacar la ausencia de cónsules – ya patente cuando Mas los convocó hace semanas – y de prensa internacional. Esta ya ha tomado la medida del tema. Podría dar detalles. Cualquiera que haya sacado un poco la cabeza por el mundo entiende enseguida la falta de consistencia de Mas. ¿O que se pensaban?

Ninguna fuerza social en el Parlament

En referencia a las fuerzas «económicas y sociales» (vieja fòrmula, acontecida «kitsch»), en el Parlament ni cinco de cajón, en cuanto a presencia. Lo escribo con doble sentido. En efecto, que hoy la Generalitat no vaya a pedir créditos: le dirán lo mismo que ayer.

A este respecto, hablo con un destacado financiero catalán que pasa gran parte de la semana en Madrid. Me dice que hace unos pocos meses encontraba que la deriva soberanista de Mas, mutando a independentista, estaba causando mucha inquietud en la ciudad del oso y el madroño, pero precisa que ahora «pasan» del tema. Dan por cierto que Mas se dará un batacazo monumental.

Falso unitarismo soberanista
En el Parlament tampoco había hemorragias de unitarismo. Leyendo entre líneas las intervenciones quedaba claro algo que hace tiempo es evidente: que ERC y UDC están mirando más a la salida de emergencia que no una entrada victoriosa en su delirante cielo soberanista.

El día antes del ritual del miércoles había habido el espectacular enfrentamiento entre CDC y UDC. Un enfrentamiento que, me dicen fuentes de la propia CDC, fue querido y muy estudiado por los talibanes de CDC, precisando que contaban con el estímulo de Oriol Pujol (presente a la reunión) y de Francesc Homs, líderes reales de los talibanes de CDC.

La sola idea de preparar un golpe de efecto mediático contra Duran y UDC a la vigilia de un acto que quería tener una trascendencia social general y unitaria, deja claro la estructura mental sectaria de la cúpula de CDC. Están empalagados de sectarismo.

Cinco diputados del PSC
Este solo elemento podría haber hecho reflexionar a los cinco diputados del PSC que se abstuvieron. CDC no está por picos: uno de sus objetivos es liquidar al PSC y a todo el mundo que estorbe a Mas. Por lo tanto está claro que todo intento de mejora pasa por el fin político de Mas. No es verdad que la ciudadanía esté embobada por el independentismo. El drama de fondo es que nadie ha sabido aportar un proyecto ni un debate modernos. Mas ha abusado del vacío creado entre muchos, utilizando una demagogia ya impropia de una sociedad europea. Tenemos que elevar el debate, no seguirlo. Entonces Mas caerá. No se tienen que seguir sus preocupaciones sin fundamento, sino demostrar que sólo son esto.

Intelectualmente, Mas no llega ni a ser un gorrión, pero en cuanto a mala baba, que le pregunten a Rajoy. En su última ida en Madrid, antes de las elecciones, escenificó una ruptura inexistente y evitable. Mas fue un ejemplo de perfidia. Iba a meramente escenificar lo que escenificó.

La perfidia de Mas
Con ocasión del viaje en AVE del 8 de enero, Mas fue a «hacer bolos» (dicho de manera más fina, una gira) representando la misma comedia, pero en Girona. Rajoy finalmente entendió la maldad. ¿Lo hará un día todo el mundo del PSC? ¿No ha habido bastante con treinta años largos, por parte de Jordi Pujol, de usar grandes clamores patrióticos que tapaban un enriquecimiento familiar ahora estimado en 500 millones de euros?

Sobre aquellos cinco diputados pesó, en varios grados, la presión social deliberadamente creada por corsarios de CDC. Incluso se puede hablar de acciones comparables a las viles actas del «repudio» usado por las autoridades castristas. Son agresiones verbales públicas contra los que disienten. Sé de diputados del PSC que han sido reiteradamente insultados, acusados de arrogantes, de traidores y otras monstruosidades. Hoy no digo nada de los corsarios pro Mas en Internet. Acreditan el peligro que encarna la cúpula de CDC, en general, y Artur Mas en particular.

Recordar a Willy Brandt
Los miembros del PSC quizás tendrían que recordar a Willy Brandt. En el 1940 optó por la nacionalidad noruega y trajo el uniforme de este país, en guerra contra la alemana nazi. Después de la guerra incluso fue representante de Noruega en Alemania.

La ultraderecha lo utilizó para acusarlo de todo lo que ahora los corsarios independentistas acusan a quienes no comulga con ellos. Lo que le pasó a Brandt y lo que les sucede a los que son injuriados por los servidores de Mas son sólo grandes honores. Por lo tanto, ninguna vergüenza, ningún arrepentimiento. La vergüenza es dejar hacer a Mas, a Homs y a Boi Ruiz. El resto son picos. ¿Quieren polarizar la sociedad? Que así sea, dejando claro que son ellos los polarizadores. Pero se tiene que construir bien el polo que sea, lejos de la ramplonería estatista.

«El rey, nuestro Señor, declarada nos tiene la guerra», decía una tonada del viejo disco «La historia de Catalunya en canciones», obra de mi añorado amigo Jaume Picas (1921-1976), catalanista de siempre, gran hombre de cine y de radio, así como novelista y coautor del himno del Barça. Mas por suerte no es ningún rey, sino un político en pérdida de expectativa de voto. Por lo tanto, como cantaban las trabajadoras de los campos de arroz del valle del Po en el siglo XIX, «paura non abbiamo».

Sólo tener miedo del miedo
Cómo dijo el presidente Franklin D. Roosevelt, «no tenemos que temer nada, excepto el miedo en sí mismo». El miedo de no reaccionar contra la gravedad de la situación económica, de la cual el paro es la más escalofriante manifestación, el miedo de la inminenencia de la destrucción total del sistema sanitario catalán, del empeoramiento del sistema educativo, de la liquidación del carácter público del segundo hospital, en importancia, de Catalunya (el Clínic de Barcelona), de una política económica de visión sólo matemática, y mil maldades más. Todo está aliñado y empeorado por la utilización de la confrontación soberanista, como humo cegador y políticamente utilitario.

Yendo de un humo a otro
¿Qué otra variante de humo, siempre soberanista, se emitirá desde la Generalitat a partir de hoy? La que sea, pero será humo. Mas está en una situación tan inestable que aunque pudiera concebir una política realista (y no creo sea capaz) no sabría ejecutarla.

Por eso, Sun Tzu (aquí rebautizado Sunzi) dijo hace más de 25 siglos, que hay que elegir el terreno del combate, que en este caso se corresponde a las necesidades social reales y generales, no al humo independentista. Si llegamos, veremos la última declaración soberanista (precedida por otras también muy inútiles) como un engaño deliberado. ¿Hay alguien que esté preparando este nuevo terreno de combate democrático? Francamente no lo sé ver, y de esto abusa Mas. Metiendonos en su nada no iremos a ningún lugar. Hay que hacer fuego nuevo, sin Mas y de entrada contra él.

Alfons Quintà

eldebat.cat (24.01.2013)

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