Un nuevo «partido» empresarial catalán contra Mas

Reunión del Cercle d'Economia

Rajoy propondrá una nueva financiación

Alfons Quintà.- La venida del presidente del gobierno a la inauguración de la línea del AVE Barcelona-Figueres es el resultado de una serie de gestiones efectuadas por un nuevo e importante poder de hecho catalán que también ha conseguido que Rajoy se comprometa a presentar una nueva propuesta de financiación. Todo ha sido efectuado con la oposición del presidente de la Generalitat, que parece estar más enrocado que nunca.

El entendimiento entre La Moncloa y sectores empresariales, financieros y profesionales catalanes es más fuerte que nunca en el pasado reciente. Dentro de Catalunya, hay un cambio de paradigma, concretado en un gran número de reuniones informales, con participación de elementos clave de aquellos sectores. Como se argumentará, son de hecho un «partido».

Reuniones contra la política de Mas
En este y otros artículos se darán detalles de lo que es una realidad compleja y de mucho alcance. Para Mas no es ningún secreto. Precisamente se convocó a las reuniones aludidas a dirigentes de CDC de los que podría dar el nombre. No se hizo en su condición de políticos, sino de miembros de la sociedad civil, para asegurarse, diplomáticamente, de que tanto Mas como Jordi Pujol lo supieran.

Los sectores disidentes de CDC, que se identifican, cada día más, con Lluís Recoder, también tienen un buen conocimiento de todo. Ahora estos sectores imputan a Germà Gordó que la Generalitat haya invalidado la concesión a Acciona de la empresa hasta ahora pública Aguas del Ter-Llobregat. Partidarios del honesto Lluís Recoder afirman que siempre Gordó había mostrado, digamos, simpatía por la concesión a Agbar, mientras sostienen la «extrema legalidad y la total equidad de Recoder al otorgar la concesión a Acciona». Me recuerdan la biografía de Gordó. Pero volvamos al tema de esta información. Es capital.

Un nuevo polo con peso político
«Por fuerza, debemos obrar como un polo que pese en el poder político» me dice un miembro de lo que es un grupo de hecho, que ahora está muy contento. Es debido a su primera victoria: conseguir que Mariano Rajoy venga a Catalunya el 8 de enero y se vea con Artur Mas. Este último ha estado muy opuesto pero ha tenido que ceder.

«Mas – me dice una fuente – provocó y teatralizó el fracaso de su último encuentro con Rajoy, en Madrid. Para su objetivo de radicalización le fue bien, a corto plazo. Quería que el enfrentamiento durara y si pudiera ser incrementara. Ahora tendrá que encontrar otra teatralización de su radicalidad. Lo tiene más difícil y nosotros queremos contribuir a incrementar la dificultad de una nueva escenificación, por parte de Mas, de su radicalidad. Quieren que Mas se ahogue en su propia salsa. Hemos luchado por un encuentro entre Rajoy y Mas porque quieren ir hacia la serenidad, lo que Mas ha estado evitando, al preferir el enfrentamiento radical y permanente».

Sólo hechos contrastados
En un mundo mediático dominado por una TV3 «soviética», unos diarios independentistas subvencionados y serviles, así como viles corsarios de CDC, indiciariamente conocidos por Homs, intentaré caminar con pies de plomo. Entre ir un poco más allá, en relación a hechos contrastados, o bien quedarme corto, optaré en todo momento por la segunda alternativa. Periodísticamente, es una primicia, pero en algunos medios todo es ‘el secret de l’ametlló’ [yo puedo saberlo, y tú no].

En el orden político, los sectores económicos actuantes quieren cortar la hierba bajo los pies a Mas, consiguiendo una mejor financiación y liquidando la aventura soberanista e independentista. Manifiestan que han logrado el acuerdo de Rajoy. «Hay sólo dos vías: derrumbar la economía catalana o hacer cambiar a Mas. Hay que lograr que Mas se desradicalice o bien que sea destituido», me dice una importante fuente.

Empresarios y profesionales
De manera más bien informal, aunque ya disponen de prestigiosas organizaciones cívicas, han surgido grupos de hecho de empresarios y profesionales decididos a contribuir a que Mas no pueda continuar por el camino que va. Se hablan, se ven, saben lo que se juegan y actúan. Genéricamente, creen que el radicalismo independentista de Mas representa un bache inmenso para la economía catalana. «Tengo una fábrica familiar desde varias generaciones y seguro que seré el último representante si Mas continúa como está yendo durante cuatro años más», me dice una de varias fuentes consultadas e implicadas.

En el terreno formal las agendas con reuniones para hablar de cómo «sacarse de encima a Mas» (me dice una fuente) se van engrosando, los teléfonos llaman más que nunca y han aumentado los almuerzos basados en la angustia económica que crea Artur Mas. Hay un progreso en red.

La cosa no va de reuniones en catacumbas o en iglesias (como bajo el franquismo), ni de encuentros en bares de la periferia ni en restaurantes de los llamados de menú. Hay más bien reuniones en pisos elevados (usando un americanismo, las plantas corporativas) y en cómodas salas de juntas, sin ignorar encuentros en restaurantes de clase media. No todos son ricos. A pesar de que hay profesionales, en general son dadores de trabajo, especie en extinción en la Catalunya de Mas.

Un nuevo «partido», diría Nikos Poulantzas
No hablo de ninguna organización con estatutos. Hablo de comidas y cenas de amigos que durante meses se han estado estremeciendo. Se trata de personas – o sus hijos – que votaron la Constitución, el primer Estatut y quizás el segundo, cosas que estarían dispuestas a volver a hacer. Alguien que sepa quién fue Nikos Poulantzas (por lo tanto, ni Mas ni Homs) puede argumentar que son un «partido» en el sentido en que usó la palabra aquel importante filósofo marxista.

Después de muchas conversaciones, he encontrado a mis fuentes mucho más cohesionadas y decididas que muchos partidos políticos catalanes actuales. Curiosamente, en las conversaciones no salió nunca el nombre de ningún partido, excepto CDC y UDC. Respecto a este último y a Duran Lleida sólo oí elogios. Irónicamente, se puede decir que no confunden a «Convergència» con «Unió». Ni a Recorder con Mas.

Muchos antecedentes históricos
Si miras a la historia real de Catalunya, no la de los pulgarcitos independentistas, la situación tiene innumerables precedentes, buenos y malos, positivos y negativos, como todo.

¿Qué no hicieron las organizaciones empresariales catalanas a favor de aranceles proteccionistas? ¿Qué no hizo el Institut Agrícola Català de Sant Isidre contra la ley de Contratos de Cultivo? ¿Qué no representó el «Servicio Exterior de la Industria Textil Algodonera» a favor de la internacionalización de nuestra economía, obrando en contra de la autarquía franquista? ¿Qué no representaron para la economía, catalana y española, personas como Joan Sardà Dexeus, Pere Duran Farell y tantos otros? ¿Qué no quería hacer Jaume Vicens Vives contra la Universidad franquista, en complicidad con Fabián Estapé, desde la propia Universidad? ¿Que no representó, en este marco, el administrativista Manuel Ballbé Prunés? ¿Cabe citar las exposiciones de 1888 y de 1929?

Conocí, mucho y mucho, a Manuel Ortínez, alma del citado servicio de los «algodoneros», integrado en el corporativismo franquista pero con tantas ganas de destruirlo como los militantes de CCOO (muchos, también amigos míos) que tenían cargos en el sindicato vertical. Sin Ortínez no se hubiera producido el retorno de Tarradellas. Entre los vivos nadie sabe de eso tanto, ni de lejos, como mi viejo amigo Josép M Bricall (conseller de Gobernación con Tarradellas, como también lo fue Manuel Ortínez) y yo mismo.

He citado hechos históricos muy o más bien al margen de la vida política partidista, que en casos estaba prohibida. Ahora se pueden establecer paralelismos, en el sentido de que, a día de hoy, la actuación partidista e institucional resulta insuficiente. En todo caso, está muy claro que no hablo de nada que se sitúe ni un milímetro al margen de la ley.

¿De qué va todo?
Al ser un tema complejo, multiforme y muy probablemente duradero (puede haber una digamos guerra de posiciones) el método cronológico puede ser útil. Hoy dejaré de lado, para no hacerlo aún más largo, un sustrato importante: el recelo que siempre creó Jordi Pujol entre los medios empresariales, bancarios y financieros. Ya escribiré de ello. Siempre lo vieron como un mal empresario y un mal banquero, como acredita su biografía. Es decir, alguien que no sabe llevar bien a cabo los negocios legales, los amparados por la ley. Respecto a otros, no digo nada porque pueden estar ‘sub iudice’.

En todo caso, el último capítulo de esta, más o menos, novela gótica de las relaciones de CDC con el poder económico comienza a adoptar caracteres dramáticos con un viacrucis que tiene las siguientes estaciones. Pacto postelectoral con ERC, por decirlo en términos musicales pasamos al ‘forte’. Decreto sobre imposición bancaria (ya vamos al ‘fortissimo’) y constitución del nuevo gobierno, con Homs como genio maravilloso, y ya nos instalamos en el ‘fortississimo’.

Proceso de creación
Había que ser muy autista – y creo que Mas lo es – para creer que no pasaría nada. Quizás Mas y Homs son los únicos que creen sus mentiras, mientras que, como pobres «prochicos» que son (no prohombres) creen que insultando pueden asustar a todos. ¡Vaya sueño!

La primera gran reacción en el campo profesional bancario fue el mismo día (18 de diciembre) del decreto de imposición de los depósitos bancarios. Al cabo de pocas horas hubo una importante reunión bancaria catalana. Lo supe de inmediato. Se me dijo que se pidió una acción legal en la AEB (Asociación Española de Banca), la cual estuvo en seguida de acuerdo. No lo publiqué porque ya era de noche, muy tarde. Dentro de todo, fue una suerte porque la AEB informó a Mariano Rajoy esa misma noche y éste les dijo que creía que era mejor que el Estado presentara un recurso de inconstitucionalidad, como hizo. Sin duda ganará. La AEB y los banqueros catalanes estuvieron muy, muy de acuerdo.

Fue un importante primer hecho. Con toda naturalidad surgió lo que es la base del digamos «partido» (a la Poulantzas) que ahora revelo, a los que no lo sabían que existía.

Rajoy propone un nuevo modelo de financiación
Luego surgió la idea, en Catalunya, de que Rajoy propusiera un nuevo modelo de financiación que redujera gradualmente el déficit fiscal, para ir contra las tensiones. Enseguida, Rajoy estuvo de acuerdo, pero Mas ni quiso hablar de ello. Por lo tanto, nuevo enfado en contra de Mas del digamos nuevo «partido» (Poulantzas) catalán.

Entonces se les ocurrió forzar un encuentro entre Mas y Rajoy. Aquí hay que consultar este diario digital. Hay que leer como primero Rajoy ofreció el diálogo, luego un artículo mío que escribí cuando de la Misa sólo sabía la mitad. Expuse que el inefable Homs puso un amasijo con unas declaraciones provocadoras y grotescas. Pero perdió el tiempo. Ahora bien, fue aquel artículo lo que me llevó a querer saber más. Lo conseguí, con mucho esfuerzo y llamando a un puñado de puertas. De ahí nació otro artículo, corto, pero deliberadamente colgado de manera destacada, informando de que Rajoy vendría el día 8.

Mas no quería encontrar a Rajoy
Ahí daba detalles formales, que fueron establecidos, con mucho esfuerzo, gracias a la mediación de Duran Lleida. Mas quería que Rajoy no viniera. Alternativamente, si no podía evitarlo quería sólo un acto oficial y muy eventualmente un encuentro privado. Habrá encuentro, pero será discreto al máximo, por imposición de Mas. A pesar de que esa visita era una novedad, nadie habló de ella ni la confirmó hasta el miércoles por la noche. Hoy la nota de color ha sido que el alcalde de Girona, independentista de CDC, la criticó. Ay caramba, si el AVE no es regalo de Reyes que llega con retraso, ¿qué es? ¿Ni eso merece un modesto acto oficial? ¡San Baudilio glorioso!

El silencio y la larga falta de confirmación del encuentro son bien reveladores. También lo serán acciones que están al caer. Habrá artículos (como uno de un exministro catalán de Felipe González) y sobre todo ya hay un cambio de posicionamiento de ‘La Vanguardia’. Todo indica que este importante diario ha pasado de ser el órgano oficioso de Mas y sus locuras a convertirse en el principal diario de la burguesía catalana, como era antes. Felicidades y bienvenida al campo de lo normal, dejando lo que era una excrecencia enfermiza, anormal, grotesca, suicida. Una excrecencia (la de Mas) que ahora deberá encarar un nuevo frente.

eldebat.cat (3.01.2013)

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