Rajoy y Draghi coinciden en que las cosas mejoran en España aunque el paro, el déficit y la recesión lo desmientan

A pocos días del aniversario del traspaso de poderes entre los Gobiernos de José Luis Rodríguez Zapatero y Mariano Rajoy, el jefe del Ejecutivo ha inaugurado en Toledo la interparlamentaria del PP en la que, durante el lunes y el martes, dirigentes del partido y varios ministros defenderán las principales reformas impulsadas durante los últimos meses, las más duras de todas la democracia. Y a la defensa de esa agenda reformista ha dedicado Rajoy casi toda su intervención inaugural: «Este año ha sido para muchos un año de dolor y sufrimiento. Soy consciente. Me acuerdo de todos los españoles que no tienen empleo y los que lo están pasando mal. Pero todo lo que hace este Gobierno, todo, lo hace para que recuperen sus vidas y su bienestar».

De momento, no parece que el objetivo se esté cumpliendo, como se demuestra echando un rápido vistazo a los datos que reflejan el estado de nuestra economía y que pulverizan cualquier atisbo de optimismo sobre nuestro futuro más inmediato: una recesión profunda con una caída del PIB del 1,5%, el paro por encima del 25% y camino del 26%, el déficit por encima del objetivo comprometido con Bruselas del 6,3% -probablemente roce al final del ejercicio el 8%- y el rescate a la banca que ha supuesto la transferencia al FROB de 40.000 millones de euros que computarán como deuda. No obstante, Rajoy tiene que justificar sus recortes, los que ya ha aplicado y los que vendrán, y para ello no tiene más salida que avanzar que 2013 también será un año difícil pero que «terminará mejor de lo que va a comenzar». Un discurso con el que ha coincidido casi palabra por palabra el presidente del BCE, Mario Draghi. En una comparecencia ante la comisión de Asuntos Económicos de la Eurocámara, el banquero italiano ha pedido al Gobierno español que persevere en las reformas que, a su juicio, “Dan sus frutos, incluso si a corto plazo el coste para los ciudadanos puede ser y es considerable. Pero las reformas son el camino correcto. Los Gobiernos deben perseverar».

“Será difícil pero será el año de la estabilización de la economía”, ha dicho Mariano Rajoy en Toledo porque “los esfuerzos no están cayendo en saco roto y más pronto que tarde” se verán los frutos. Y, en Bruselas, el presidente del BCE, Mario Draghi, ha asegurado que ve “dolorosos progresos” en la corrección de los desequilibrios económicos en España, pero ha pedido al Gobierno de Mariano Rajoy que “persevere” en las reformas durante el año 2013 porque a su juicio son “el camino correcto” para recuperar la competitividad. Aunque los datos que proceden de España –recesión, paro, déficit, deuda- son francamente malos, Draghi ha encontrado a qué aferrarse para sostener su argumentación. “Los hechos demuestran que los costes laborales unitarios en España han bajado y que el déficit por cuenta corriente se ha reducido”, ha enumerado. Y ha añadido que “las exportaciones de bienes y servicios han aumentado un 27% en volumen en España desde 2009, un 14% en Irlanda, un 22% en Portugal y un 21% en Italia”.

Rajoy, mientras tanto, sigue empeñado en esgrimir la ultraactividad de su Gobierno como su máximo activo con mensajes como “nadie podrá decir que nos hemos quedado de brazos cruzados” o “el PP no esconde los problemas sino que los elimina”, a lo que el secretario general del PSOE, Alfredo Pérez Rubalcaba, le ha respondido en Twitter: “Una escuela pública cerrada o un hospital privatizado, 2 problemas menos”.

El presidente ha reiterado que, dadas las circunstancias, “hemos tenido que tomar medidas muy dolorosas que a nadie le gusta tomar”, otro mensaje frecuente en sus intervenciones al que ha añadido: “Sé que hay muchos españoles a quienes no les gustan”, para así apelar al bien común que, a su juicio, justifica sus recortes. “Este año 2012 es el año más difícil que nos ha tocado vivir a muchos”, ha dicho para agradecer el trabajo hecho por los miembros del partido. A juicio del presidente, durante este año se han puesto los cimientos para nuestra recuperación aunque los resultados no se vean de forma palpable por ahora. “El PP es el único que no está en otra cosa que no sea servir al interés general de los españoles”, ha continuado y ha hecho hincapié en la defensa de sus reformas, afirmando que “los españoles no nos eligieron para que todo siga igual”.

El jefe del Ejecutivo ha aprovechado para arremeter contra el principal partido de la oposición, el PSOE, escudándose en la ‘herencia recibida’ un año después de haber llegado al Gobierno: “No vamos a consentir que quien causó el socavón de nuestra economía nos dé lecciones y menos de política social”. Además, ha reprochado a los socialistas que dejaran un déficit mayor del previsto, que congelaran las pensiones y que dejaran los servicios sociales al borde de la bancarrota. Y, por todo ello, ha afirmado, “el Partido Socialista carga con una culpa histórica”. Y ha rematado su argumentación con estas palabras: “Hay que decirlo alto y claro por muy presente que lo tengan los españoles”.

Por su parte, el presidente del BCE ha sostenido que las reformas deben ser una de las dos prioridades de la eurozona en 2013. La UE debe alentar este proceso mediante contratos bilaterales con los Estados miembros en crisis en los que se recojan los ajustes prometidos y respaldarlos con un “apoyo financiero temporal”. Su recomendación es que las reformas se centren en los problemas que dificultan la competitividad, y en particular en el mercado laboral y en el mercado de bienes y servicios.

La segunda prioridad el año que viene, según Draghi, debe ser la puesta en marcha de un fondo de resolución único en la eurozona para facilitar la liquidación ordenada y el cierre de los bancos no viables preservando la estabilidad financiera.

Financiación de la economía española

El presidente del Banco Central Europeo ha dicho que no puede hacer “mucho más” para facilitar el acceso al crédito de la economía española, y en particular para las pymes, porque en su opinión el problema es la falta de demanda. Draghi respondía así a la interpelación del eurodiputado del PP Pablo Zalba, que ha denunciado que las pymes españolas “atraviesan serias dificultades no ya para crear empleo sino para sobrevivir”. “No es justo que los costes de financiación de las empresas dependan más de su localización geográfica que de su situación económica”, ha lamentado Zalba.

Draghi le ha contestado que el BCE ha lanzado dos inyecciones de liquidez por valor de 1 billón de euros, aunque ha admitido que “este dinero tiene problemas para llegar a la economía”. “Además hemos ampliado el sistema de activos de garantía, de forma que muchos bancos en los países sometidos a estrés, en España por ejemplo, han tenido pleno acceso a la financiación”, ha indicado. “Más allá de esto, es muy difícil hacer nada más”, ha señalado el banquero italiano. A su juicio, el problema es que “la demanda no está creciendo, la falta de consumo e inversión mantienen los flujos de crédito débiles”.

Sobre la posibilidad de que España solicite un rescate ‘total’, Draghi ha dicho que no es su tarea “presionar” a los Gobiernos para que pidan la activación del programa de compra de deuda con el fin de reducir sus costes de financiación. Y en el mismo sentido se ha pronunciado la canciller alemana, Angela Merkel, que ha negado que haya recomendado al presidente del Gobierno español que no solicite ayuda financiera para España. En un encuentro con la prensa extranjera en la Cancillería, la jefa del Ejecutivo alemán ha asegurado que ese tipo de decisiones se toma y se debe tomar exclusivamente “a nivel nacional”, pese a que ha reonocido que habla a menudo con Rajoy.

La República de las Ideas, 18-12-2012

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