ERC apoyará la investidura de Mas para evitar nuevas elecciones y a cambio del referéndum soberanista

 

Junqueras ha dicho que «no será un obstáculo para que Mas sea ‘president'», lo que significa que se pronunciará a favor de que sea investido en la primera votación

Pilar Gassent / Madrid. El líder de ERC, Oriol Junqueras, ha dicho que su formación «no será un obstáculo para que Mas sea ‘president'». Aunque no ha anunciado expresamente su apoyo a la investidura del candidato de CiU, de sus palabras se deduce que esa es su intención ya que Mas necesitará el ‘sí’ de ERC, PSC o PP si quiere ser investido en la primera votación, trámite para el que necesita la mayoría absoluta. Puesto que no parece que populares y socialistas estén dispuestos a respaldarle, solo le quedan los republicanos si no quiere tener que ir a una segunda votación, en la que solo se requeriría mayoría simple pero en la que el escenario se le complicaría ya que necesitaría la abstención de al menos dos de los tres grupos, los más grandes tras el de CiU.

Esta segunda alternativa es más improbable que la primera y su fracaso implicaría la convocatoria de unas nuevas elecciones que a ERC, principal beneficiaria del 25-N, no le interesan en absoluto. Máxime si a cambio de su voto a favor del candidato de la federación consigue arrancar a CiU la fecha para el referéndum de autodeterminación. La consulta no será inminente puesto que lo más urgente es resolver los problemas financieros y de caja de la Comunidad. Pero los republicanos quieren un compromiso en firme que garantice su celebración. Por lo demás, el líder de ERC ha llegado a la conclusión de que “no hace falta entrar en el Govern». Y eso augura más de un sobresalto en la próxima legislatura si tenemos en cuenta la experiencia no tan lejana del tripartito, que tampoco fue una balsa de aceite pese a que entonces los republicanos sí compartían responsabilidades de Gobierno.

El problema con el que se enfrenta Junqueras es que entrar en un Gobierno de coalición con CiU o firmar un acuerdo estable con la federación supondría trasladar al PSC, tercera fuerza política del ‘Parlament’, el papel de líder de la oposición. Lo ha admitido en declaraciones a TV3, en las que ha señalado que “no entendemos por qué regalar esta función -la de líder de la oposición, reconocida en el reglamento del Parlament- a un partido que es explícitamente unionista y contrario al derecho a decidir”. A su juicio, quien gana las elecciones es CiU y es a quien le toca gobernar. Otras cosa es que el presidente de la Generalitat y el líder de la oposición se pusiesen “de acuerdo en cuestiones importantísimas”, entre ellas la celebración de una consulta de autodeterminación, lo que para él sería una imagen con una proyección muy potente. “Los grandes retos siempre exigen liderazgos compartidos”, ha afirmado Junqueras, que ha recordado que en los “países serios” los grandes temas “se pactan entre el Gobierno y el principal partido de la oposición”.

Y, hablando de grandes temas, está por ver cómo acabará el órdago presupuestario lanzado por ERC a un ‘Govern’ que se enfrenta con el desafío de que en solo dos años Cataluña ha triplicado su carga: si en 2010 los intereses eran de 919 millones, este año llegan a los 2.300, y los ajustes necesarios en gasto no financieros para el presupuesto de 2013 se acercan a los 4.000 millones de euros. Estos datos han sido facilitados por el portavoz del Gobierno catalán, Francesc Homs, tras la reunión que ha celebrado el ‘Consell Executiu’, la primera tras las elecciones. El propio Homs, en una entrevista radiofónica a primera hora de la mañana, ya había anunciado para la próxima legislatura los presupuestos más duros de la ‘era Mas’. Después, en la rueda de prensa, ha puntualizado dirigiéndose a socialistas y republicanos que “todo es negociable” salvo la consulta soberanista. ¿Todo? Con la cuenta de resultados que él mismo ha expuesto en su comparecencia no parece que haya mucho margen de maniobra para atender a la parte más sustancial de las reclamaciones de ERC: supresión del euro por receta, rebaja del IRPF, subida de los impuestos para los más ricos…

Quizá por ello, y a modo de advertencia, el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, le ha enviado un mensaje a Artur Mas durante la rueda de prensa conjunta con el primer ministro turco, Recep Tayyip Erdogan: “Es muy importante que nos centremos todos, después de estos meses de campaña perdidos, en la lucha contra la crisis económica por parte de un Gobierno que está en funciones y que la prioridad sea la crisis económica y la lucha contra el paro”. Es decir, le ha pedido que no se desvíe de la línea trazada: “Lo peor” para salir de la actual situación económica es generar “inestabilidad e inseguridad”. Es más, Rajoy le ha recordado que su Ejecutivo “ya ha colaborado y mucho” con el Gobierno catalán en los dos últimos años, “como todo el mundo sabe”. “Nosotros hemos apoyado mucho a los ciudadanos de Cataluña y a la Generalitat”, ha añadido.

Las palabras del jefe del Ejecutivo tratan sin duda de reconducir un debate errático, en el seno de CiU, tras el imprevisto varapalo electoral del 25-N. Artur Mas ha sido incapaz de explicar cuáles son sus prioridades en materia económica. En su comparecencia del lunes ante la prensa, fue Duran i Lleida quien se encargó de echar la culpa de la asfixia financiera de Cataluña al ‘trato injusto y poco equitativo’ que recibe respecto a otras comunidades autónomas. Lo mismo ha hecho el portavoz del Gobierno catalán, Francesc Homs, este martes, cuando ha dirigido la responsabilidad de las duras condiciones económicas que deberá afrontar el nuevo Ejecutivo hacia el Gobierno español. A su juicio, Madrid tiene la culpa de la mala financiación de Cataluña, especialmente por las deudas que mantiene el Estado con esta comunidad en concepto de infraestructuras y por la reducción de las inversiones directas en el nuevo presupuesto. “Vencimientos de deuda, reducción de aportaciones, incremento de la deuda financiera y mala financiación”, todo esto “hace que el trabajo lo tendremos que hacer de golpe en 2013″, ha señalado. En definitiva, la tesis de CiU es que el Gobierno central es el último responsable de los recortes adicionales que tendrán que realizarse en Catalunya en 2013.

Después, Homs ha asegurado que “todo” es negociable en las conversaciones que mantengan para configurar el futuro Govern, excepto la celebración de una consulta soberanista la próxima legislatura. El referéndum va adquiriendo categoría de mantra que se repite sin cesar en todas las apariciones públicas de los dirigentes de CiU. En el terreno de lo económico, ese en el que han evitado entrar durante toda la campaña electoral, no saben ni a qué atenerse en cuanto superan la fase de los reproches al Estado español. De momento, Homs ha avanzado que el próximo ‘Govern’ podría ceder en la ‘euroviñeta’ -una figura impositiva que deberían abonar los camiones por circular en carreteras- y también en recuperar el Impuesto de Sucesiones pero sólo para los catalanes más ricos. Dos propuestas que aún siguen muy alejadas del catálogo de peticiones presentado por Junqueras.

Pero a CiU, en este momento, solo le quedan los republicanos. Pere Navarro lo ha dejado muy claro este martes: el PSC no pactará con CiU porque “no se dan las condiciones” para ello y, sobre todo, porque los socialistas catalanes tienen que recomponerse como alternativa, tarea que se les acaba de poner aún más cuesta arriba tras la imputación de su secretario de Organización, Daniel Fernández, en la presunta trama corrupta de Sabadell.

La República de las Ideas, 27-11-2012

 

Sé el primero en comentar en «ERC apoyará la investidura de Mas para evitar nuevas elecciones y a cambio del referéndum soberanista»

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.


*


Traducción »