La xenofobia se ‘normaliza’ en Cataluña

Las portavoces de la entidad cívica, durante la presentación del informe ante los medios de comunicación (foto: SOS Racisme).

Alerta de SOS Racisme en su último informe de 2011

Alerta de SOS Racisme que, en su último informe, asegura que, aunque desciende el número de casos nuevos de racismo y xenofobia, la sociedad catalana empieza a aceptar con naturalidad que se instalen este tipo de denuncias. La entidad asegura que se ha pasado del “Yo no soy racista, pero…”; al “Yo soy racista, ¿y?”.

Daniel Tercero.- Menos casos de racismo en 2011 pero la sociedad lo acepta con más normalidad. Ese es el resumen y la denuncia que ha efectuado SOS Racisme esta semana y ha recogido en su informe El estado del racismo en Cataluña 2011 . La entidad ha alertado de que los casos de racismo que se están produciendo en Cataluña son cada vez más graves.

 

Desglose de los casos de racismo nuevos, que atiende SOS Racisme, por año desde 2009.

Según SOS Racisme -que ha presentado el informe a la par que lo ha hecho la entidad a nivel nacional-, pese al descenso del número de casos (de 615 denuncias en 2010 a 605, en 2011), ha incrementado el racismo social, que ha pasado del 40% del total de los casos al 51% y han valorado como casos más graves este tipo de racismo.

Para Alba Cuevas y Alicia Rodríguez, portavoces de SOS Racisme, este racismo ha venido dado por parte de los cuerpos de seguridad privada, particulares -es decir, vecinos- y de los servicios sociales no básicos, como las entidades bancarias y los gimnasios, por ejemplo. ”La crisis económica y social y la precariedad de los inmigrantes ha agravado los casos de racismo en la convivencia entre vecinos y particulares, en los servicios básicos y en los cuerpos policiales”, han lamentado.

Recortes

En este contexto, la entidad ha puesto el dedo acusador sobre las administraciones locales, los ayuntamientos, como primera instancia y más cercana de los ciudadanos para resolver sus problemas, entes garantes durante mucho tiempo de la acogida de los inmigrantes, a los que han señalado como con cierto desinterés por resolver problemas relacionados con la inmigración.

Un desinterés relacionado, directamente, con los recortes presupuestarios en todos los niveles de la administración pública y que alienta, involuntariamente a lo mejor, el lema de “primero los de casa”, dejando al colectivo inmigrante en una situación de debilidad máxima pues es, por lo general, el colectivo que además de inmigrante se sitúa en la parte más baja de la escala social y económica.

Así, el informe señala que:

‘Lamentablemente, y posiblemente debido a la falta de recursos y presiones de diferentes tipos, han cambiado radicalmente su papel, dejando, en gran parte, el trabajo alrededor de la acogida y la gestión de la diversidad; para centrarse en debates y polémicas relacionadas con la gestión del hecho migratorio desde las polítcas de extranjería. Como ejemplo, las polémicas mociones que muchos municipios consensuaron en sus plenos, para pedir al Estado español que en los procesos de arraigo y agrupación familiar se tuviera en  cuenta las faltas de civismo de los ciudadanos y ciudadanas que lo solicitasen, hecho que supone un doble castigo por la misma falta. Otros ejemplos son el endurecimiento de las políticas municipales en relación al fenómeno de la venta ambulante, las iniciativas para prohibir el velo integral en los espacios públicos, entre otras’.

Por otro lado, la mayoría de los casos registrados en el acceso a los servicios sociales básicos (educación, sanidad y empadronamiento) se han resuelto con quejas y trámites administrativos, así como las incidencias en los servicios sociales no básicos, que se han resuelto por la misma vía administrativa.

La seguridad privada también ha sido foco de discriminación, según recoge el informe, donde, sin embargo, la mayor parte de los casos acaba con resoluciones favorables a los denunciantes. El 65% de los casos de racismo en la seguridad pública han sido agresiones físicas, mientras que el 35% se han saldado con amenazas e insultos, de modo que el 60% de estos casos han acabado en la vía penal.

90 nuevos casos en 2011

En total, el servicio de atención y denuncia para las víctimas del racismo y la xenofobia de SOS Racisme ha atendido 90 nuevos casos en 2011 (en 2010 fueron 103 casos), y ha gestionado 135 de años anteriores, en total 225, de los que 82 se han resuelto y 143 siguen abiertos.

Desglose de los nuevos casos de racismo atendidos por SOS Racisme.

En este sentido, la entidad cívica ha remarcado que los casos, aunque han descendido respecto a 2010 (situándose en cifras de 2009, 91 casos) cada vez son más graves y han llegado más deteriorados a las puertas de SOS Racisme, por lo que cuesta más mediar en ellos. El 56% de los casos gestionados el año pasado se han tramitado por la vía penal, dejando de lado la posibilidad de mediar en ellos: “La vía de resolución de los casos es ahora más grave”, han advertido desde la entidad.

“Yo soy racista, ¿y?”

Sin embargo, uno de los aspectos más relevantes del informe es la normalización del discurso racista entre la sociedad de Cataluña. SOS Racisme ha alertado gráficamente de que si hasta ahora el argumento era: “Yo no soy racista, pero…”; ahora es: “Yo soy racista, ¿y?”. Un elemento que se suma, según la entidad, al auge de partidos de extrema derecha.

Para la entidad, en los últimos años se ha producido ‘un cambio radical en el discurso político, sobre todo en campaña electoral, pero también fuera de esta’. El informe señala que no solo los partidos minoritarios ‘han traspasado una barrera ética: las personas, sobre todo las extranjeras o las que forman parte de minorías culturales, han pasado a ser piezas del juego electoral‘.

SOS Racisme ha reconocido que jugar con la frontera de la xenofobia puede dar réditos electorales. Así, se apunta en el documento de 250 páginas, algunos políticos ‘no han tenido ningún problema para lanzarse descaradamente a hacer un discurso que provoca el odio entre colectivos y hace apología del racismo’.

Desde SOS Racisme han recordado los episodios de la última campaña electoral municipal en la que, por ejemplo, Xavier Garcia Albiol (PP) logró la alcaldía de Badalona “con un discurso racista y populista”, y PxC obtuvo 66.000 votos con anuncios electorales marcadamente xenófobos y contra el islam.

El papel de los medios de comunicación

Finalmente, SOS Racisme ha dado un toque de atención a los medios de comunicación. Son, desde el punto de vista de la entidad, ‘una pieza clave en la normalización del discurso racista en nuestra sociedad’ ya que el papel que juegan las televisiones, radios, periódicos e internet ‘es fundamental a la hora de transmitir y poner en la agenda ideas, contenidos, noticias, preocupaciones…’.

‘Los medios de comunicación son en muchas ocasiones productores y transmisores de estereotipos y prejuicios, a veces de manera indirecta, reproduciendo aquellas ideas que pueden estar más arraigadas, pero no por ello dejan de tener responsabilidad como profesionales de la información. Pero también en ocasiones son los medios, que de manera pensada y porque responde a su línea editorial, utilizan su plataforma para propagar discursos xenófobos y racistas‘, ha denunciado la entidad en el informe.

La voz de Barcelona (8.07.2012)

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