Urdangarín pidió a Alierta fondos para Nóos cuando ya era consejero

El duque de Palma, Iñaki Urdangarín (centro), en unas jornadas organizadas por Telefónica.

El Duque percibía dobles ingresos de Telefónica

Stop corrupciónJosé L. Lobo.- Que Iñaki Urdangarín siguió haciendo negocios con organismos públicos y empresas privadas tras su aparente salida del Instituto Nóos es más que una certeza. Pese a que el duque de Palma aseguró en su declaración ante el juez que en el verano de 2006 se desvinculó por completo de la entidad sin ánimo de lucro y de su ex número dos, Diego Torres, cumpliendo órdenes de la Casa del Rey, lo cierto es que el yerno de Don Juan Carlos y su socio continuaron recaudando fondos para Nóos mucho después de aquella fecha incluso en la propia Telefónica, que ya entonces había fichado a Urdangarín, con un sueldo millonario, como consejero de su filial internacional.

Un correo electrónico enviado por Urdangarín a Torres el 1 de octubre de 2007, incorporado ahora al sumario que instruye el juez José Castro, revela que ambos socios siguieron captando fondos de la compañía presidida por César Alierta con destino a las arcas del Instituto Nóos. De esta forma, el marido de la infanta Cristina de Borbón se aseguraba una doble vía de ingresos: el sueldo que le pagaba la operadora como consejero de Telefónica Internacional -que actualmente asciende a 1,4 millones de euros anuales– y los contratos de asesoramiento que prestaba a la multinacional a través de Nóos.

El duque de Palma informaba a Torres en ese email de las supuestas gestiones emprendidas por Don Juan Carlos en 2007 para favorecer un negocio de su yerno vinculado a la Copa del América de vela. «Tengo un mensaje de parte del Rey y es que le ha comentado a Cristina, para que me lo diga, que le llamará [Francisco] Camps a Pedro [Perelló, regatista y empresario] para comentarle el tema de…». Antes de despedirse, Urdangarín pregunta a su socio: «¿Cómo van los otros temas?». Y enumera media docena de asuntos, entre ellos dos referidos a la compañía que pagaba su sueldo de consejero: «Telefónica / C. Calvo / A. Andreu», el primero; «Univ. Corporativa», el segundo.

Fuentes conocedoras de la investigación han asegurado a El Confidencial que el «C. Calvo» al que se refería Urdangarín es Carmelo Calvo, director de Estrategia de Medios de Telefónica. Un portavoz oficial de la operadora confirmó ayer ese extremo, y añadió que Calvo es también el responsable de eventos y relaciones públicas de la compañía. El mismo portavoz reconoció que el «A. Andreu» del email es Alberto Andreu, director de Reputación y Responsabilidad Corporativa de Telefónica. El apunte «Univ. Corporativa», por su parte, se refiere a la Universidad Corporativa de la multinacional española, un centro que gestiona el conocimiento interno de la empresa y proporciona formación continua a sus empleados.

Patrocinio y mecenazgo 

Según las fuentes consultadas, Urdangarín encargó a Torres que contactara con Calvo y Andreu para el seguimiento de dos proyectos relacionados con el patrocinio y mecenazgo deportivos -uno de ellos enfocado al aprendizaje de esas disciplinas por directivos de la compañía de telecomunicaciones- que habían sido elaborados por el Instituto Nóos y presentados a Telefónica para que ésta asumiera su financiación. El portavoz de la operadora contactado ayer por este diario ni confirmó ni desmintió ese extremo.

De los más de 16 millones de euros recaudados por el Instituto Nóos y sus empresas satélite, el 60% -casi 10 millones de euros- corresponde a aportaciones de empresas privadas, entre ellas Telefónica, según revela un informe de Hacienda incorporado al sumario del caso Urdangarín. Cerca de un centenar de compañías de capital privado, según ese informe, pagaron fuertes sumas al duque de Palma y su socio por informes muchas veces inexistentes o que, simplemente, fueron copiados de internet. La tercera posición de ese ránking la ocupa Telefónica, que abonó a Nóos al menos 700.000 euros antes y después del fichaje de Urdangarín por Alierta, que fue recomendado por la Casa del Rey.

El primer contrato del Instituto Nóos con Telefónica se firmó en 2003, tres años antes de que Urdangarín entrase en la compañía como consejero de Telefónica Internacional, primero en Barcelona y más tarde en Washington, donde reside actualmente con su esposa y sus cuatro hijos. El contrato, que fue rubricado por el yerno del Rey, estipulaba que Nóos percibiría 181.000 euros, más IVA y gastos, por asesorar durante cinco meses y medio a la operadora -entre el 15 de julio y el 31 de diciembre de 2003- sobre estrategias de patrocinio.

Entre 2004 y 2008 la multinacional presidida por Alierta pagó a la entidad sin ánimo de lucro controlada por Urdangarín y Torres al menos otros 400.000 euros, repartidos en tres entregas. Pero las fuentes consultadas sospechan que hubo más ingresos en las arcas de Nóos, aunque no figuran en el sumario que instruye el juez Castro porque Telefónica, obviamente, ni ha presentado denuncia ni se ha personado en el caso como acusación particular.

El Confiencial (8.05.2012)

Sé el primero en comentar en «Urdangarín pidió a Alierta fondos para Nóos cuando ya era consejero»

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.


*


Traducción »