‘Desencanto e izquierda’

Félix Ovejero, durante el acto de presentación de su libro 'La trama estéril. Izquierda y nacionalismo', este viernes, en Barcelona (foto: LVdB). 

Pérdida del concepto de ciudadanía

Ovejero: “Parte de los complejos del PP son responsabilidad de la izquierda”

El profesor de Economía, Ética y Ciencias Sociales de la Universidad de Barcelona critica la transformación del ideal de ciudadanía y de lucha contra los privilegios que había caracterizado tradicionalmente a la izquierda, y que le ha llevado a adoptar los postulados nacionalistas

“Hay una parte de los complejos del PP que son responsabilidad de la izquierda, que ha apestado hasta tal punto al PP de forma que, si la izquierda se naturalizase a una posición razonablemente ciudadana en lugar de a un nacionalismo de segunda línea, el PP podría vivir con mayor naturalidad, sin el temor a quedarse solo acusado de españolista”.

Esta ha sido una de la múltiples críticas a la evolución de la izquierda española, en general, y catalana, en particular, que Félix Ovejero ha expuesto, este viernes, durante una conferencia celebrada en la librería La Jurídica de Barcelona, con motivo de la presentación de su último libro, La trama estéril. Izquierda y nacionalismo.

El desencanto del tripartito y de Zapatero

El profesor de Economía, Ética y Ciencias Sociales de la Universidad de Barcelona ha reflexionado sobre la transformación del ideal de ciudadanía y de lucha contra los privilegios que había caracterizado tradicionalmente a la izquierda, y ha cargado duramente contra la adopción de los postulados nacionalistas, por parte de esta, “con argumentos que son pura chatarra intelectual”.

Como en otras ocasiones, no ha podido disimular su desencanto ante esta deriva que, en su opinión, ha desactivado a la izquierda. Una desilusión que, en su caso, empezó con el primer tripartito en Cataluña y cristalizó con la llegada de José Luis Rodríguez Zapatero a la Moncloa y “el lío de la restructuración del Estado tras su promesa de un nuevo Estatuto de Autonomía de Cataluña“.

Ante esto, Ovejero no se quedó de brazos cruzados y, a mediados de 2005, junto a otros 14 intelectuales, creó la plataforma Ciutadans de Catalunya, embrión del partido Ciudadanos-Partido de la Ciudadanía, que unos meses después obtuvo tres representantes en el Parlamento autonómico, y desde entonces mantiene la representación parlamentaria.

El profesor universitario ha lamentado que la izquierda haya asumido los principios del nacionalismo en la mayoría de los ámbitos, lo que ha calificado de “error” porque “la gente prefiere el original a la copia”. “Parece ser que la lengua que hay en la calle, no hay que aprenderla en la escuela; y que el hecho de que todos los estudiantes esten juntos escolarizados en las dos lenguas [oficiales], divide fratricidamente a esas gentes. Y, si protestas, estás politizando la lengua, cuando los nacionalistas hacen una política lingüística que abarca todos los aspectos de la vida cotidiana”, ha señalado, y ha advertido de la barrera laboral para los ciudadanos del resto de España que suponen los requisitos lingüísticos que actualmente se exigen.

Continuas cesiones a los nacionalistas

Durante su intervención, también ha criticado la utilización que se hace de las balanzas fiscales, no solo en los cálculos: “¿Dónde empieza ese nosotros y ellos? ¿Por qué entre Cataluña y el resto España? ¿Por qué no entre las tierras del Ebro y el resto de Cataluña? ¿Por qué no entre las diferentes clases sociales?“.

Buena parte de la situación actual la ha atribuido a los diferentes gobiernos que han permitido a los nacionalistas “ir cultivando el chiringuito de la identidad”, una coyuntura que se mantiene en la actualidad con el PP al frente del Ejecutivo y que, a pesar de tener mayoría absoluta, continúan cediendo ante CiU.

Ovejero ha defendido el papel del Estado como elemento clave en la consecución de la igualdad de los derechos de los ciudadanos, y ha considerado que la coyuntura actual, con la crisis, es “un buen momento” para “tensar la cuerda, en vez de engrasarles el camino a los independentistas o evitar su envite”. Su propuesta pasa por explicar con claridad “las desventajas de la independencia”; una independencia “que no sale gratis, que tiene costes”, empezando por “la pérdida inmediata del mercado español” que, “en gran medida”, es una realidad “porque todavía existe una trama de afectos” común española.

En este sentido, ha lamentado que la izquierda no haya reaccionado, cuando podría haber reprochado con fuerza el despilfarro de los gobiernos autonómicos de corte nacionalista “en cuestiones identitarias”. “La crisis sería una razón para revelarse contra esta situación, pero la izquierda no lo ha hecho”, ha insistido.

“Una izquierda con mala conciencia”

Según Ovejero, “el nacionalismo es muy eficaz, es un mecanismo muy eficaz, primitivo e irracional, es muy fácil decir que hay un enemigo exterior”, y si a esto “se le añade una izquierda con mala conciencia y una clase obrera que arrastra una ausencia del concepto de ciudadanía, como sintiéndose invitados a Cataluña, como le han repetido los nacionalistas, herederos del franquismo en esto, nos encontramos con un terreno abonado para entender esta situación”.

Y ha añadido:

“Hay falta de vértebra intelectual en la izquierda, mala conciencia, oligarquías de partidos y la propia atomización de los partidos que los convierte en decorativos, como el caso de ICV-EUiA particularmente, que ya son grupos de amigos intelectuales que escuchan el eco de su propia voz y que están desprendidos de cualquier vínculo con las realidades sociales que supuestamente dicen defender”.

Su confianza en el PSC es nula. “Lleva camino de convertirse en un partido residual compitiendo con alguien que hace mejor lo que ellos podrían hacer”, ha indicado. Pero sí se ha mostrado moderadamente esperanzado respecto al PSOE, puesto que actualmente “no tiene nada que perder”:

“Está en una posición bastante buena como para poder mirar las cosas de otro modo. Ahora, cuando está todo perdido para el PSOE y va a tener una travesía del desierto bastante larga, sería la ocasión para decidir empezar a reconstruir algo razonable, sobre todo viendo al PP en connivencia con CiU. El PSOE, como cualquier partido de cierta magnitud, ya no reacciona por convicciones, sino que reacciona por la pérdida de mercados de votos, pero circunstancias como el fortalecimiento de UPyD puede llevarles a moverse. Y tiene argumentos de fondo, como el hecho de que el Estado es el instrumento básico de redistribución, y que ya no tienen que rascar en esta Comunidad de la que han dependido en el pasado. Este conjunto de circunstancias podría hacerle cambiar”.

“¿Qué pinta la izquierda en todo esto del nacionalismo?”

Ovejero ha contado con dos escuderos de lujo: Francesc de Carreras y Javier Nart. El profesor de Derecho Constitucional de la UAB ha destacado la “independencia” y la “coherencia intelectual” de Ovejero, y ha criticado que “todas las decisiones políticas que se toman en Cataluña” siempre “tienen que ver con el nacionalismo” y con un supuesto “enemigo exterior, que es Madrid”. En su intervención, De Carreras ha hecho un repaso de los tópicos nacionalistas y se ha preguntado: “¿Qué pinta la izquierda en todo esto del nacionalismo?”.

Nart, por su parte, ha tildado de “doloroso” el “ocaso progresivo de los conceptos históricos de la izquierda”, que “frente a la igualdad ciudadana, ciencia y conocimiento, ha abrazado los conceptos mitómanos de la construcción de un referente utópico y se ha aplicado a los sentimientos por encima del conocimiento“. El abogado, escritor y periodista ha señalado que “la Transición fue extremadamente ilusionadora e inmensamente decepcionante”, y ha considerado que “precisamente porque el nacionalismo fue combatido por Franco, llegó a ser asumido por la izquierda”.

La voz de Barcelona (17.03.2012)

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