Los socialistas se renuevan

PSOE - PSC 

Lo importante son los nombres: cuál es el sector del partido que les apoya, los miembros de su cuadrilla

Los socialistas, los del PSOE y los del PSC, dicen que se renuevan. Quizás sea verdad. Pero, en todo caso, de momento no lo parece.

El congreso del PSOE se celebrará a primeros de febrero y las opciones renovadoras, por el momento, no consisten en proyectos sino, al parecer, sólo en nombres, Rubalcaba y Chacón. Ambos, si no recuerdo mal, han figurado de forma destacada en los gobiernos de Zapatero. No hay duda que el reciente descalabro electoral del PSOE se ha debido, principalmente, a la desconcertante y contradictoria gestión política de estos gobiernos. ¿Pueden ser presentados como renovadores dos de sus miembros más significativos? ¿Por qué renovarán ahora si no lo hicieron antes?

Tampoco se sabe muy bien en que consisten las distintas ideas o estrategias de Chacón y Rubalcaba: parece que tanto da. Lo importante son los nombres: cuál es el sector del partido que les apoya, los miembros de su cuadrilla. Otra vez nombres, sólo nombres y más nombres. En definitiva, se trata de saber quién ocupará cargos públicos y quién será defenestrado: ¿en esto consiste el cambio?

Algo distinta es la renovación en el PSC que va a celebrar su congreso este fin de semana. Han tenido que transcurrir tres derrotas electorales históricas en un año para que, al fin, el congreso tenga lugar. Ahí la continuidad es más sutil. Pere Navarro, el candidato que se perfila como ganador, es persona de confianza de la dirección actual pero no uno de sus personajes más significados. ¿Hay debate político en el PSC? Lo hay en un sólo punto: si el partido debe tener o no grupo parlamentario propio en el Congreso, algo que apasiona a todos los ciudadanos catalanes: se discute vivamente en cualquier barra de bar, en los centros de trabajo a la hora del desayuno, en las familias y entre amigos. En fin, un tema apasionante.

Seguramente quienes dentro del partido hacen bandera de la necesidad de grupo parlamentario propio deben pensar que es la principal razón por la cual el PSC pierde apoyo electoral desde hace ya bastantes años. Tener grupo parlamentario significa distanciarse y diferenciarse del PSOE: ahí está el fondo de la cuestión. Sin embargo, todos los datos apuntan en sentido contrario. Veamos.

¿Desde cuándo pierde votos el PSC? El retroceso en las autonómicas empezó en el año 2003. ¿Qué había sucedido? Desde las autonómicas de 1999, en las que los socialistas obtuvieron 1.183.000 votos –algo más que CiU– su principal objetivo fue la aprobación y defensa de un nuevo Estatut de Catalunya, otro asunto que apasionaba a sus bases electorales. Al Estatut se le añadieron los dos gobiernos tripartitos en alianza con ERC e IC, dos partidos nacionalistas que dominaron el discurso del Govern durante siete años, ante el estupor de muchos votantes socialistas tradicionales, especialmente los de las zonas industriales. En cada una de las elecciones autonómicas sucesivas los socialistas perdieron alrededor de 200.000 votos: entre el 2000 y el 2010 el bajón total fue de 613.000 votos.

En cambio, durante el mismo periodo, en las generales el PSC aumentaba considerablemente el voto hasta llegar a obtener el 45% del total en 2008. Siguiendo una tradición que empezó en las primeras elecciones de 1977, los socialistas catalanes ganan con gran diferencia en las generales y pierden en las autonómicas. Esta tradición se ha interrumpido en las últimas generales porque el desastre generalizado del PSOE también les ha arrastrado. Sin embargo, los socialistas catalanes no han aprendido la lección: persisten en declararse como un partido independiente del PSOE e imprimir un giro cada vez más nacionalista a sus posiciones.

El resultado de todo ello es que en las zonas industriales, antes dominadas por el PSC, aumenta el voto al PP y no a costa de CiU sino de los socialistas. Ello ya sucedió de forma clara en las municipales de mayo y, todavía más, en las generales pasadas. En toda el área industrial de Barcelona el Partido Popular ha pasado a ser el segundo partido más votado, con un notable aumento, mientras que CiU queda en tercer lugar y un muy disminuido PSC conserva aún su menguante primacía. Un dato significativo, el PP crece en el Eixample de Barcelona –zona conservadora– sólo un 10% mientras que en Santa Coloma –zona obrera de inmigrantes de los años 60– crece un 33%. El PP, por cuestiones identitarias y no de clase social, va suplantando el voto tradicional socialista.

Pero todo esto no se lo plantean los socialistas catalanes ante su congreso. Más bien se plantean lo contrario. Afectados por un claro síndrome de Estocolmo, confundidos en la maraña del lenguaje nacionalista, pretenden ser “más catalanes que CiU” por aquello tan burgués del “¡que no digan!”. Ante tal situación, quizás ha llegado el momento de que el PSOE, dado que el PSC es un partido independiente, se establezca en Catalunya con sus propias siglas y concurra a las próximas elecciones. En su próximo congreso de febrero podrían considerarlo. Esto sí que sería un significativo elemento renovador y no nombres, más nombres y sólo nombres.

Francesc de Carreras, Catedrático de Derecho Constitucional de la UAB

La Vanguardia (15.12.2011)

Sé el primero en comentar en «Los socialistas se renuevan»

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.


*


Traducción »