El PSC es “un partido nacionalista más”

El autor del libro 'La verdadera historia del PSOE' en la Rambla de Cataluña de Barcelona, para LA VOZ DE BARCELONA (foto: LVdB).Entrevista a Juan Carlos Girauta, autor de ‘La verdadera historia del PSOE’

Girauta: “El PSC tiene una deriva que le convierte en un partido nacionalista”

‘Los procesos de construcción nacional invaden todos los aspectos de la realidad, y las naciones se inventan y se hacen. Es decir, hay una voluntad muy persistente de construir la nación catalana. Y construir la nación catalana significa, no por lo que yo diga sino por lo que dicen los teóricos del nacionalismo, limar lo heterogéneo, limar lo diferente, para crear una cierta homogeneidad en el territorio que es a su vez la homogeneidad que ellos vienen diciendo que existe. Se justifica que esto es una nación en que existen una serie de trazos que son homogéneos y estos trazos, evidentemente, hay que impornerlos. Por eso el nacionalismo siempre es intervencionista, muy intervencionista, porque tiene que limar aquello que diverge de su modelo de Cataluña…’.

Daniel Tercero.- Solo un todoterreno como Juan Carlos Girauta puede conceder una entrevista en el mes de agosto en el centro de Barcelona y a media tarde. Calor y humedad en un cóctel agitado para hablar de política y de su libro La verdadera historia del PSOE. Poco más de 230 páginas dedicadas a la historia del partido político en activo con más historia de España. Un partido del que tuvo carné, si aceptamos al PSC dentro de la familia del PSOE. Él aclara las diferencias entre ambos. El nacionalismo les separa. Girauta está todos los días en la televisión, la radio o la prensa comentando y analizando la actualidad. En esta ocasión, la charla es más reposada y con cierta perspectiva histórica.

El libro está dividido en cinco grandes apartados, el último está dedicado a la Presidencia del Gobierno y la secretaría general de José Luis Rodríguez Zapatero, ¿tanta importancia tiene el zapaterismo en la historia del PSOE?

Es el presidente del Gobierno en el momento en que se publica el libro, pero quiero observar que Zapatero es ya el segundo socialista que más poder ha tenido en España. No es moco de pavo gobernar dos legislaturas y gobernarlas en democracia. Esto solo ha sido superado por Felipe González. Sí, Zapatero tiene importancia en la historia del PSOE.

En su obra, al final, apunta que el PSOE llegó a aglutinar al sindicalismo, a la intelectualidad y a la formación crítica alrededor de la política. Lo dice en pasado. ¿Cuándo perdió este magnífico conjunto el PSOE? ¿Ha abandonado la intelectualidad al PSOE, en toda España, y al PSC, en Cataluña?

El abandono del pensamiento crítico al PSOE es anterior a los últimos acontecimientos del PSC [elecciones autonómicas 2010]. Son dos partidos distintos, dos fenómenos diferentes. Comparamos dos partidos distintos. El PSC tiene una deriva que le convierte en un partido nacionalista más. El ideario principal es el nacionalismo, aquello que puede compartir básicamente con otro es el nacionalismo. Sus postulados centrales son de construcción nacional de Cataluña. Y en esta medida deja de ser un partido de tradición socialista. Solo tiene el nombre. Pero nada más.

Aunque el PSOE siempre ha defendido desde sus inicios la libre autodeterminación de los pueblos…

Sí. Esto estaba en las primeras declaraciones del PSOE. Es una retórica que se encuentra expuesta de un modo que, si uno ve los documentos de finales del siglo XIX o inicios del XX, se podría suscribir. Lo que se dice respecto a la articulación de España es muy sensato y, en todo caso, era un modelo.

¿No lo suscribiría el actual PSOE?

El PSOE actual simplemente no tiene modelo. Se dice federalista, porque dice que está en su tradición, pero no nos ha explicado en qué consiste.

Volvamos a la intelectualidad perdida del PSOE, sin nombres concretos…

Lo importante, a mi modo de ver, es la observación que hizo César Alonso de los Ríos en su libro Yo tenía un camarada. En el momento en que el PSOE reúne a la intelectualidad, ya un PSOE en el poder, renovado, en democracia y que debe dotarse de un corpus intelectual para la nueva época… resulta que los que ahí aparecen son todos ex franquistas o ex falangistas. Son gente que abandonó el franquismo pero no dejan de ser producto de la Falange. No era anecdótico. Esta era la categoría. Ese es el momento en que se confirma que la socialdemocracia, ya en los años 80, no tiene nada más. Sus antagonistas políticos en Estados Unidos y Europa protagonizan una revolución tremenda que pasa por el capitalismo popular de las clases medias, a las que se convierte en accionistas por millones. Me refiero, claro, a Ronald Reagan y Margaret Thatcher. Paralelamente, en lo político, es la caída del muro de Berlín. Todo esto, el PSOE lo va viviendo arrastras. Igual que ahora vive arrastras el mundo globalizado o la sociedad en red. Se va adaptando con un buen marketing. El PSOE siempre ha sabido comunicar bien; sabe llegar muy bien a la gente. Pero, en cuanto a los verdaderos contenidos, que podría distinguirle por tener proyectos propios sobre las grandes cuestiones, como la regeneración democrática o la economía, no encontramos nada. Pero no encontramos nada ya en los años 80 de Felipe González.

¿Quiere decir que la intelectualidad que sigue al PSOE es una burbuja?

Si te refieres a que es una apariencia… lo de que los intelectuales son de izquierdas es algo muy típico de la cultura occidental, de más amplio alcance, que tiene más que ver con el funcionamiento de las universidades y el funcionamiento de los medios de comunicación. No solo en España, en la mayoría de los países, la mayor parte de la universidad y de los medios -incluso de los de derechas- están en manos de gente de izquierdas. Lo que se ve en España no es muy distinto de lo que se ve en otros países: son frases vacías para identificarse con unas señas de identidad. Por ejemplo: “Yo estoy contra la guerra de Iraq”, “yo estoy contra la opresión del pueblo palestino” o “yo estoy contra el capitalismo especulador”. Con un par o tres de estas frases uno ya ha lanzado los guiños…

¿Sin poso?

No hay poso alguno. Ese es el gran problema de la izquierda contemporánea. Este problema lo intentaron resolver en el Reino Unido con la Tercera Vía famosa de Tony Blair personas que valían muchísimo como Anthony Giddens o en Alemania, con Gerhard Schröder, pero no da más de sí… La izquierda, desde que cayó el muro de Berlín, ha pagado muchos errores. Su gran pecado, que fue hacer de amigo y valedor desde la democracia de los regímenes comunistas totalitarios, es demasiado monstruoso. Lo condeno desde el punto de vista moral. Es algo que quizás no se lo saquen nunca de encima. De la izquierda de los años 70, que yo todavía recuerdo, no queda nada.

¿Qué solución tiene la izquierda, entonces?

Solución para dotarse de un proyecto constructivo, ilusionante y viable no tiene ninguna. Ahora, solución para seguir siendo alternativa en Europa y que se le siga votando… la gente sí puede hacerlo. Básicamente, porque en nuestra sociedad somos una minoría ridícula los que nos interesamos por los verdaderos contenidos programáticos de los proyectos políticos. El votante no va ahí. El votante va a lo que le ilusiona. Igual que responde a las marcas publicitarias responde a contenidos emocionales. Y no hay nada más emocionante como utilizar lo del explotado o lo del pobre chico londinense que nace en la pobreza y sin oportunidades, sin ascensor social, y un día se indigna y destroza la ciudad.

¿Qué queda de los tipógrafos fundadores del PSOE que, según parece, tenían los pies en el suelo más que los actuales dirigentes del PSOE?

Creo que quedan muchos buenos hombres, muchos militantes y muchos votantes -y seguramente algunos cargos dirigentes- que son buenos hombres… en el sentido más desnudo de la expresión. Y que son rectos y desean el bien social. Los tipógrafos que crearon el PSOE eran hombres muy rectos y muy austeros, su moral privada sería comparable ahora a la de una persona muy, muy, muy católica y muy exigente consigo mismo. Beber alcohol les parecía una abominación porque les alienaba y destruía su personalidad. Se exigía una buena conducta. Esas eran las personas que, en un momento dado de la segunda mitad del siglo XIX, proviniendo del mundo obrero han estado en contacto con las ideas a través de algo que es tan curioso que es una metáfora, casi hierente de tan poderosa que es, que es la tipografía. Manualmente están trabajando con la palabra. Son obreros que se han educado como han podido y saben de letras. E imagínate la tentación que significa que uno tenga las máquinas para publicar algo cuando uno tiene sus propias ideas. Antes del PSOE nacen las pequeñas publicaciones donde lo que se difunde son las ideas que en aquel momento conmocionan Europa.

Pablo Iglesias, Julián Besteiro, Felipe González, José Luis Rodríguez Zapatero son cuatro figuras del PSOE…

Es muy divertido… son cuatro figuras del PSOE que no tienen nada que ver. Pero sin embargo los cuatro son fundamentales para entender al PSOE. Iglesias es el fundador, el abuelo, el maestro. Fue el primer congresista del PSOE. Tiene grandes sombras también, como su estreno amenazando de muerte a Maura. Iglesias es el tipógrafo. Besteiro es un intelectual de verdad. Así como Iglesias siempre tendrá limitaciones, aunque se cree un intelectual, es un hombre con mérito pero no tiene nada que ver con la intelectualidad. Besteiro sí es un intelectual. Un fino intelectual. Es, posiblemente, el más importante pensador de izquierdas de esa época. Es un hombre marxista en lo teórico y, en lo pragmático, está por la paz [durante la Guerra Civil]. Besteiro representa lo más limpio de la conducta socialista de esa época…

¿Contrario a lo que pudo representar Juan Negrín?

Negrín también fue intelectual. Tuvo una gran reputación en el campo científico. Pero lo que le tocó gestionar, como ser presidente del Gobierno durante la Guerra Civil, le arroja una serie de sombras -como también luces, no hago cuadros en blanco y negro-… Negrín vende el oro de la reserva de España y le exige a un exiliado y acabado Manuel Azaña que ceda a una sociedad anónima los bienes que le quedaban a la República. Pero también es el hombre que, al acabar la guerra, pide en la prensa de los Estados Unidos que España entre en el Plan Marshall ganándose el repudio del exilio español.

¿Por qué cree que han estado tan olvidados Besteiro y Negrín dentro del PSOE actual?

En primer lugar porque Negrín fue expulsado del PSOE. A Negrín se le culpa de la prolongación de la Guerra Civil. En el momento final de la Guerra Civil, Besteiro y Negrín son enemigos dentro del bando republicano. El PSOE oficialmente, en Madrid, se situó con los que se levantaron (anarquistas) contra el Gobierno de la República dentro de los que defendían la capital contra los militares del bando nacional. Solo hace unos meses se ha rehabilitado la figura de Negrín en el PSOE. Hasta ahora ha sido considerado una vergüenza para los socialistas.

De las figuras nos queda González…

Felipe González es un personaje extraordinario. En el libro La verdadera historia del PSOE mantengo la tesis de que el PSOE murió en la posguerra. Esta es mi tesis principal del libro. Lo que aparece en España en democracia con la cara de González y bajo las siglas del PSOE es otra cosa diferente. Los argumentos están en el libro. Tiene mucho que ver con las tareas de Alfonso Guerra para acabar con el PSOE que lideraba, entonces, Rodolfo Llopis, que mantuvo viva la llama del PSOE en el exilio durante tres décadas…

Otro personaje olvidado que se lo fulminan cuando llega la democracia…

Se lo fulminan pero hasta el punto de que al pobre hombre no le dejan presentarse en las listas del PSOE. Se presenta con otro partido, no sale senador y… ¡se vuelve al exilio! Este hombre muere en el lugar en el que había vivido exiliado con un Felipe González, su sucesor en el PSOE, como presidente del Gobierno de España. González es, con diferencia, el socialista que ha tenido más poder en la historia del partido. Tuvo una enorme capacidad para aglutinar apoyos y consigue que su padrino sea Willy Brandt. Cuando Brandt llega a la Presidencia de la Internacional Socialista, González se convierte en vicepresidente, y va consiguiendo el apoyo del socialismo francés, sueco, italiano, portugués, autriaco… El primer congreso del PSOE que se celebra en España, tras la Guerra Civil, es en 1976 y el partido todavía es ilegal pero se hace por todo lo alto y con mandatarios mundiales, primeros ministros…

En 1910, en el PSOE, se discute la cuestión catalana. Han pasado más de 100 años y la cuestión catalana sigue discutiéndose en el seno del PSOE. ¿Tiene solución esta cuestión en el partido? ¿A qué juega el PSC en esto?

Sabes perfectamente, como catalán, que los procesos de construcción nacional invaden todos los aspectos de la realidad, y las naciones se inventan y se hacen. Es decir, hay una voluntad muy persistente de construir la nación catalana. Y construir la nación catalana significa, no por lo que yo diga sino por lo que dicen los teóricos del nacionalismo, limar lo heterogéneo, limar lo diferente, para crear una cierta homogeneidad en el territorio que es a su vez la homogeneidad que ellos vienen diciendo que existe. Se justifica que esto es una nación en que existen una serie de trazos que son homogéneos y estos trazos, evidentemente, hay que impornerlos. Por eso el nacionalismo siempre es intervencionista, muy intervencionista, porque tiene que limar aquello que diverge de su modelo de Cataluña…

¿Considera que el nacionalismo es intervencionista pese a que, por ejemplo, Convergència Democràtica de Catalunya (CDC) está en la Internacional Liberal?

Este es un tema que duele mucho a muchos nacionalistas e independentistas que se consideran liberales y mantienen un discurso liberal cuando se habla de cualquier cuestión económica, o del resto de temas, pero cuando llegamos al asunto de Cataluña están a favor de la inmersión lingüística obligatoria en las escuelas, por ejemplo. Pero no es solo una cuestión de lenguas. También prohíben los toros o los objetos de souvenirs de las Ramblas que no coindicen con su modelo… Actúan hasta puntos muy ridículos, pero si existe la base social para soportar el rídiculo lo que puede parecer ridículo se convierte en normal. Nada está escrito. Cataluña puede llegar a ser independiente.

Y en cuanto a los socialistas…

En la posguerra se montan grupos socialistas en Cataluña con cierta fuerza, como el Moviment Socialista de Catalunya (MSC), que además mantienen lazos estrechos con la UGT. Pese a que una de las propuestas claves de Alfonso Guerra, tras el control del PSOE, era unificar todos los grupos socialistas, ser el único partido socialista en toda España, ser la única alternativa de la izquierda no comunista, en Cataluña no se consigue… Sorprende mucho que Guerra trague con la excepción catalana. Guerra y González aceptan que un partido diferente al PSOE esté en Cataluña presentándose aliado al PSOE y que este partido esté en los órganos de dirección del PSOE pero no a la inversa.

Durante un tiempo, sin embargo, se intentó materializar la Federación Catalana del PSOE…

Se intentó pero el pacto es muy temprano. Vamos a ver. Aquí solo podemos especular. He intentado averiguar por qué existe esta excepción. Hay una explicación que podría bastar: el MSC ya venía de los años 40. Podría ser que en el PSOE creyeran en el hecho catalán. Y que las relaciones con la UGT en Cataluña estuvieran controladas por el MSC y no por el PSOE. Pero a mí esta explicación no me sirve. No me basta. Lo que he encontrado no lo puedo demostrar por lo que solo lo dejo insinuado. Varias personas que saben lo que pasaba entonces me han explicado que para abrir las puertas a España de la Comunidad Económica Europea se tenía que respetar el hecho catalán. Es decir que para abrir puertas clave en Europa a Guerra y González se les exige que se respete la particularidad catalana. No digo el nombre del catalán no nacionalista que pudo exigir eso al PSOE porque me han dado varios nombres y, en principio, solo puede ser uno. Eso sí, todos provienen del franquismo, son muy de derechas durante la democracia, tienen muchos contactos en el mundo y son muy ricos… No puedo decir más.

¿Quiere decir que si se hubiera solucionado en su momento la cuestión catalana en el PSOE el nacionalismo catalán no sería un problema ni sería tan reivindicativo?

El PSOE sería exactamente como el PP pero en la izquierda. Sería un partido español sin disimular su españolidad pero sin problemas con la España de las autonomías.

¿Cómo explica que el votante socialista en Cataluña acepte votar a un partido más nacionalista que socialista, aunque las bases sean socialistas más que nacionalistas?

No quiere decir que el 100% sea así pero en gran medida sí. ¿Por qué pasa esto? De forma sistemática y sin excepción, cuando llegan las elecciones, se hace un esfuerzo considerable por parte del PSOE para demostrar que ellos aquí son el PSC y por parte del PSC por demostrar que ellos aquí están representando la misma opción política que el PSOE. Y, sobre todo, porque hasta ahora siempre han tenido un enemigo común: el PP. Es una infalible estrategia. El votante no sabe si vota al PSC o al PSOE, si organícamente uno depende del otro o no, eso le importa un comino, pero sí que votan “a los nuestros contra los fachas del PP”.

¿Esto explicaría que, en Cataluña, en las elecciones generales siempre haya ganado el PSC y en elecciones autonómicas siempre -menos en una ocasión, en votos- haya ganado CiU?

Evidentemente. Claro. Sin embargo, hay una particularidad en las elecciones autonómicas que está empezando a cambiar… Una parte importante de los votantes del PSOE, como tienen una visión jacobina de España, consideraba que las autonómicas no iba con ellos. Pese a ser catalanes. Se abstenían. Creo que la alianza del PSC con el PSOE, si los primeros no se han vuelto rematadamente locos, se mantendrá…

Al PSOE también le interesa, ¿no?

El PSOE son las bolsas de Cataluña y Andalucía, y el resto. Si se divide el voto, entre PSC y PSOE, con el mismo número de votantes tendrán menos diputados…

Entiendo que la opción sería que el PSOE no se presentaría en Cataluña, dejando al PSC solo…

No lo pienses. Hay personajes importantes del PSC que lo han planteado como una posibilidad…

¿Presentándose PSC y PSOE por separado en una misma circunscripción electoral?

Sí. A mí me lo ha dicho el mismo ex consejero de Economía y Finanzas de la Generalidad, Antoni Castells. Era una hipótesis posible y no le parecía especialmente grave. Castells parte de la idea de que el PSC tiene mucho voto, cuando creo que los votos son del PSOE. Sin embargo, el gran estratega del PSC, comiendo a solas conmigo, durante el segundo tripartito, me dijo mirándome a los ojos y muy serio: “Sé que a ti te preocupa mucho la unidad de España. Créeme, la garantía de esta unidad somos nosostros: el PSC”. Y se lo creía de verdad.

¿En qué se basaba para decir esto, el estratega del PSC?

Lo justificaba diciendo que el PSC es capaz de movilizar una masa de gente y de corriente de opinión tan grandes que es imposible que se lleve a cabo un proceso de secesión en Cataluña mientras ellos controlen esta masa de gente a nivel social. Es curioso porque mientras esto lo decían en privado no creo que dijeran lo mismo a Josep-Lluís Carod-Rovira, con el que compartían el Gobierno autonómico.

Volvamos a la teoría. Usted es liberal. ¿Quedan liberales en el PSOE? ¿El liberalismo es de derechas o de izquierdas?

Creo que hay algunos personajes en el PSOE que se consideran liberales. Seguro que Jordi Sevilla se considera liberal y no seré yo quien diga que no lo es. Es curioso cómo ha ido tomando cierto prestigio la palabra liberal, en los últimos años. Hace un tiempo el común de las personas no utilizaba este término; luego se usó de forma peyorativa, sobre todo si se ponía el prejijo adecuado. Vamos avanzando. En materia económica las diferencias entre los dos grandes partidos españoles son mínimas o menos profundas de lo que parecen, y son muy profundas en algunas cosas que se han revelado, particularmente, como en la gestión y la disciplina fiscal. Después hay una convicción en el PSOE de que ellos están más preocupados por las cuestiones sociales. Es una convicción que tienen ellos pero yo no la admito. ¿Izquierda o derecha? Aquí, ahora, hay más liberales en la derecha.

Pero, entonces, considera que hay liberales en el PSOE…

Sí, claro, no lo descarto. Tampoco descarto que haya liberales en otros partidos como CiU o ERC. Y esto supondrá que me insulten. Pero yo los he conocido. Digo que ser nacionalista o independentista es ser intervencionista, sí; pero también digo que yo, que me considero liberal, estoy a favor de la sanidad y la educación públicas, por lo que soy intervencionista… ¿Quién no tiene algo de intervencionista?

Acaba de hablar de disciplina fiscal. La Generalidad de Cataluña ha aprobado unos Presupuestos autonómicos para 2011 sin cumplir la disciplina fiscal que está obligada a respetar (1,3% de déficit del PIB) y se va al 2,66% de déficit. Estos Presupuestos han sido aprobados con el apoyo -mediante abstención- del PP.

Sí. Lo que pasa es que cuando un gobierno llega nuevo, y se encuentra con una situación gravísima en las cuentas públicas, el primer año no se va al 0% de déficit. Se hace gradualmente. Es lo que le pasó a José María Aznar al llegar a la Moncloa en 1996. Además, la divergencia ideológica del PP con CiU no debe nublar a nadie para que la política fiscal esté limitada. CiU, al llegar a la Generalidad, se ha encontrado un déficit mucho más alto de lo que dijo el PSC. Se han hecho severos recortes en el gasto público. Es cierto que no se ha cumplido el 1,3% pero dejar que no se aprobasen estos Presupuestos sería una irresponsabilidad. Artur Mas tiene que cerrar un montón de empresas públicas y TV3 está sobredimensionada pero se va en la buena dirección. Si la Generalidad cumpliera con la letra del límite presupuestario, en estos momentos en Cataluña, se acabaría el estado del bienestar. ¡Y, cuidado! El estado del bienestar no está dado. Habrá que ver si Mas sabe generar riqueza y CiU es diferente a la trama de amiguetes que se repartió el negocio de Cataluña durante 23 años.

Pero da la sensación que el PP se lo ha puesto demasiado fácil a CiU. ¿Le puede costar al PP, fuera de Cataluña, votos al aprobar unos Presupuestos autonómicos que no cumplen con lo que reclama Mariano Rajoy? ¿No parece que Alicia Sánchez-Camacho haya pedido nada a Mas en lo ideológico a cambio de su abstención?

Hubo una época en la que el PP daba su apoyo a CiU a cambio de nada. Fue la segunda legislatura de Aznar, con mayoría absoluta. El PP mantuvo a CiU en la Generalidad a cambio de nada. Además, fueron pagados con muy mala moneda. En esta época creo que sería frívolo hablar solo de contrapartidas porque la situación económica es muy grave. Ahora están en peligro los pilares del estado del bienestar…

Un ejemplo de la incongruencia popular. Sánchez-Camacho se fotografió con Francisco Caja, presidente de Convivencia Cívica Catalana, pidiendo que su hijo pueda estudiar en las dos lenguas oficiales de Cataluña, tal y como establece la ley y han dictado y recordado los tribunales, pero a la semana siguiente firmó un pacto con CiU y no le puso como condición, por ejemplo, que cumpla la ley en materia lingüística…

No podemos pedir a los políticos que para pactar se adecúen al 100%. Si Mas se pudiera adecuar al 100% a las exigencias de Sánchez-Camacho, entonces, Mas estaría en el PP. Aquí lo que hay es una cuestión de prioridades. Es más, sin contrapartidas, incluso, creo que había que aprobar esos Presupuestos o permitir que se aprobaran… esto no impide la crítica. Pero es que el PP sí ha sacado contrapartidas: la alcaldía de Badalona o la vicepresidencia económica de la Diputación de Barcelona. Creo que es una excelente noticia que los recursos humanos y materiales para promocionar la economía en la provincia barcelonesa estén en manos de una persona como Alberto Fernández Díaz, al que han considerado durante mucho tiempo como un alien de la política catalana. Lo de los alien se ha acabado. El PP es el tercer partido de Cataluña. Y la tendencia es que en las próximas elecciones PSC, CiU y PP se igualarán. Siempre que mantenga los principios, igualdad ante la ley de todos los ciudadanos, me parece bien lo que está haciendo el PP.

Fue militante del PSC y en el libro explica cuándo y por qué se dio de baja. Lo ha explicado en otras ocasiones. Pero, ¿por qué se afilió al PSC?

Lo hice por dos razones. La primera, por la influencia de un profesor que, curiosamente, no era del PSC y sí del PSUC, Jordi Solé Tura. Lo tenía de Catedrático de Derecho Político y ejerció una gran influencia sobre mí. Influyó en mi interés sobre la Constitución y los valores que el texto encarnaba. Aunque él fuera del PSUC y no del PSC lo que nos enseñaba tenía que ver con el PSOE y no con el PCE. A mí me orienta hacia el PSOE pero en Cataluña solo podía ser militante del PSC. La segunda razón, la influencia de Felipe González. Era el año 1980, más o menos, y estaba en la oposición. González ejerció un extraordinario influjo sobre mí, como sobre muchos jóvenes y no tan jóvenes. González tenía una capacidad tan extraordinaria para transmitir confianza y honradez, ilusionar a la gente… quien no lo haya vivido no lo puede entender. Mi visión de España concidía con lo que decía Felipe en el Congreso.

¿Era lo mismo que se decía en el partido? ¿Lo que decía González se vivía en las sedes del PSC?

Para nada. Fue lamentable. La experiencia del partido fue un fracaso. En las sedes del PSC no se hablaba de política.

Acabamos. Una última pregunta. Creo que esta será la pregunta más difícil para un liberal como usted, que además se ha compometido públicamente con el PP. Dígame tres cosas buenas de los años en que Zapatero ha estado en la Moncloa. Tres.

Ha respetado más a la prensa que Aznar. No digo que lo haya hecho exquisitamente. Es fuerte pero ha sido más respetuoso que Aznar…

Me gustaría, no tanto que destacara aspectos positivos de Zapatero, sino que señale tres cosas positivas que ha hecho Zapatero y que otro presidente del Gobierno no lo hubiera hecho, desde su punto de vista…

La presencia en Afganistán. Creo que es positiva. Y lo que me parece más importante, Zapatero ha iniciado una serie de reformas estructurales que España necesita. El problema es que las ha empezado pero creo que no las va a acabar… No encuetro nada más positivo. Tiene buen carácter, eso sí.

La voz de Barcelona (1.09.2011)

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