Viabilidad económica del modelo español

CC.AA. españolasYa podemos seguir sentados esperando los brotes verdes como decía la ministra de Economía y Hacienda, Elena Salgado, que si no abonamos la tierra y plantamos las semilla estos tallos verdes no aparecerán jamás. Es por ello que si queremos crear riqueza y empleo lo que tenemos que realizar es fomentar la inversión, porque a mayor número de empresas que quieran invertir en nuestro país mayor será la generación de empleo, pero para que sea posible tenemos que instaurar los factores que fomenten esa inversión

Imagínense ustedes una empresa compuesta por 17 departamentos y 1 dirección general. Imagínense que la dirección general no pueda tomar según que decisiones porque ha cedido esa postetad a los departamentos y estos han comenzado a crear sus propias normas, diferentes entre sí.

Imagínense que, si la dirección general deseara retomar la potestad sobre algunos de esos temas cedidos para intentar mejorarlos y beneficiar al total de la empresa, no pudiera o fuera un tema calificado casi de tabú. Imagínense que, a pesar de tener una manera común de comunicarse, algunos departamentos quisieran utilizar otra forma de manera exclusiva dificultando más aún entre sí la comunicación.

Imagínense que algunos de los departamentos no contribuyesen al resultado económico de la empresa porque disponen de “un acuerdo fiscal ventajoso” y que aquellos que sí contribuyen acusaran de expolio a las demás solicitando el mismo trato de favor, no pidiendo que se elimine a aquellos que lo tienen. Imagínense que algunos departamentos tuvieran la capacidad de decidir quién ocupa la dirección general.

Imagínense que algunos departamentos abrieran sus propias oficinas en el exterior donde ya la empresa en su conjunto las tiene, ofertando, claro esta, lo que solo su departamento produce. Imagínense que los departamentos gastaran mucho más de lo que tuvieran presupuestado y cuando fueran llamados al orden por la dirección general, estos decidieran continuar endeudándose. Imagínense una dirección general que se jacta de cumplir la ley y luego algún departamento decidiera que no debe cumplir una sentencia judicial.

¿Se lo imaginan? Pues no hace falta que lo hagan porque esa empresa existe y se llama España. ¿Qué producto o servicio podría vender u ofrecer una empresa que funcionara de esta manera? ¿Sería viable? ¿Podría ejecutarse algún modelo de negocio que permitiera que esta empresa creciera generando riqueza y empleo? Algunos creemos que no y, además, creemos que mientras que en otros países ya se han vislumbrado los primeros indicios de recuperación, en España seguimos notando con ferocidad sus efectos, sobre todo el del desempleo, y es debido justamente a que no disponemos de las condiciones necesarias para instaurar un nuevo modelo económico que permita la generación de empleo y riqueza.

Por lo tanto, ya podemos seguir sentados esperando los brotes verdes como decía la ministra de Economía y Hacienda, Elena Salgado, que si no abonamos la tierra y plantamos las semilla estos tallos verdes no aparecerán jamás. Es por ello que si queremos crear riqueza y empleo lo que tenemos que realizar es fomentar la inversión, porque a mayor número de empresas que quieran invertir en nuestro país mayor será la generación de empleo, pero para que sea posible tenemos que instaurar los factores que fomenten esa inversión.

Uno de los factores que estimulan la inversión, entre otros, es la simplicidad administrativa y de gestión frente al regulador público: a mayor complejidad administrativa y de relación con los entes públicos menor interés por realizar inversiones en el país. Teniendo en cuenta lo comentado al inicio del artículo, esa simplicidad no existe. La creación de feudos dentro del Estado, donde cada uno realiza su propia estrategia, y siempre ponderando en mayor medida el interés propio y nunca el beneficio general, lo impiden. Es por ello que ocurren situaciones surrealistas como que tengamos pocas ayudas para la investigación y pocos medios para respaldar a los emprendedores a nivel estatal mientras en algunas CCAA se inauguran aeropuertos u otras obras públicas de escasa utilidad.

Por ello, si el modelo no funciona es necesario cambiarlo aunque eso suponga que a algunas CCAA se les retiren determinadas competencias, y privilegios, que deben ser devueltas al Estado central para intentar homogeneizar la estructura organizativa de España y hacerla mas competitiva para atraer inversiones que nos lleven a la tan ansiada creación de empleo.

De no ser así desmontaremos la realidad de algunos partidos políticos que, aunque digan que su máxima prioridad es el empleo, la verdad es que no están dispuestos a renunciar a nada para conseguirlo, al igual que no tomarán ninguna decisión que pueda arriesgar sus tan preciados resultados electorales. Les vimos negar la crisis, les oímos hablar de aterrizaje suave, todo para justificar su actitud totalmente pasiva a lo que estaba aconteciendo. Y a los que esperan su turno en el banco de la oposición no les vimos jamás presentar una sola propuesta de mejora.

Es la hora de una política mas ejecutiva, clara, de búsqueda de soluciones, es la hora de unos políticos con la vista clavada en los problemas de los ciudadanos y no en los resultados de unas encuestas electorales. Es la hora de un cambio.

Óscar Bautista es economista y militante de UPyD

La voz de Barcelona (15.05.2011)

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