“El fracaso escolar supone el mayor desafío al que tenemos que hacer frente”

Ángel GabilondoÁngel Gabilondo: “El fracaso escolar supone el mayor desafío al que tenemos que hacer frente”

El Ministro de Educación explica los retos y desafíos de su departamento

El ministro de Educación, Ángel Gabilondo, ha reconocido que “el fracaso escolar supone el mayor desafío al que tenemos que hacer frente”. En una entrevista a EL IMPARCIAL en la que repasa los retos del departamento que dirige, explica que se resiste a admitir que los altos porcentajes de alumnos que dejan las aulas “sea una realidad perdurable en el tiempo” y, por eso, trabaja a diario para poner fin a este mal del sistema educativo.

¿Qué ha hecho su Gobierno para mejorar la Educación en España?
Un paso extraordinario para nuestro sistema educativo ha sido conseguir la práctica universalización de la enseñanza en la etapa del Segundo Ciclo de Educación Infantil. No es obligatoria, pero es clave para garantizar el éxito futuro. Está demostrado que cuanto antes acudan los niños a los centros educativos mejores resultados futuros tienen, y por eso haber logrado que la gran mayoría de los niños de 3 a 6 años estén escolarizados es un conquista social muy relevante.

Venimos impulsando desde 2008 el Plan Educa3 que tiene como objetivo que la escolarización también sea universal en la etapa anterior, la de 0 a 3 años. Y es que, insisto, la educación a edades tempranas es la base del aprendizaje posterior del alumnado, está directamente relacionada con la empleabilidad, además de ser una buena vacuna para prevenir el abandono escolar, mejorar la equidad de los resultados y los niveles globales de competencias de los jóvenes.

También hemos abierto el camino a la modernización de nuestras aulas con la progresiva implantación de las TIC (Tecnologías de la Información y de la Comunicación) en los colegios. El Programa Escuela 2.0 está siendo un excelente vehículo para conseguirlo. De hecho ya hay cerca de 500.000 alumnos que disponen de un ordenador portátil, más de 20.000 aulas digitalizadas, y alrededor de 100.000 profesores que han recibido formación específica para poder adaptarse a las nuevos retos que implica el avance tecnológico en el campo de la educación. Las nuevas formas de enseñar y de aprender son una realidad a la que no podemos dar la espalda.

En el ámbito universitario el logro fundamental ha sido la adaptación al Espacio Europeo de Educación Superior. Somos seres globales, en un mundo interrelacionado, con conexiones en todos los ámbitos: económicos, políticos sociales… y, no podía ser menos, en el educativo. Gracias a este modelo los estudiantes van a poder compartir su formación, ampliar sus conocimientos, y comunicarse con otras culturas y modelos de enseñanza por la compatibilidad de los sistemas educativos que conforman este espacio.

Podría enumerar más, pero creo que estos tres avances ejemplifican a la perfección el trabajo que estamos haciendo y los avances educativos que se están produciendo en España: universalización de la Educación Infantil, impulso de las nuevas tecnologías, internacionalización de la Universidad.

¿Cuál es a su juicio la situación de la Educación en España? ¿Es un ministerio difícil de gestionar?
La situación es buena, aunque eso no quiere decir que no tengamos que mejorar. La Educación en nuestro país ha avanzado en los últimos 30 años de una forma imparable, hemos recorrido en muy poco tiempo un gran camino, lo que nos hace sentirnos orgullosos pero no satisfechos. Tenemos que ir más allá, alcanzar niveles de excelencia que nos hagan mejores, y en esa línea trabajamos. Es cierto que nos encontramos dificultades en alguna que otra ocasión, pero las propias de cualquier institución pública que trabaje por el bien de los ciudadanos.

La tarea de gestionar políticas públicas es un gran desafío en todos los ámbitos y también en el educativo, aunque es un reto tan apasionante que las dificultades se afrontan siempre con un afán de superación que nos permite seguir trabajando por el bien común, que es la principal responsabilidad de un representante público. Así lo hacemos tanto desde el Ministerio como desde las Comunidades Autónomas, trabajamos conjunta y coordinadamente para que el ámbito educativo mejore. Cada uno juega su papel, cada uno tiene sus competencias, pero el objetivo es común, mejorar la Educación en España.

¿Qué es lo que más preocupa al Ministerio y al ministro de Educación en este momento?
El mayor empeño es trabajar por la mejora del rendimiento académico de los estudiantes, por conseguir que su nivel formativo aumente y se eviten situaciones de abandono escolar que constituyen una rémora para el país. Me resisto a admitir que los altos porcentajes de alumnos que dejan las aulas sea una realidad perdurable en el tiempo y, por eso, trabajamos a diario para poner fin a este mal del sistema educativo. No podemos permitir que haya miles de jóvenes que renuncien a la educación porque esa es una renuncia a su futuro, además de un déficit para el país. La inteligencia, la brillantez, la originalidad, la sabiduría… Son cualidades demasiado valiosas como para dejar que se pierdan.

¿Cómo tiene pensado solucionarlo?
El fenómeno del abandono escolar requiere de un trabajo a largo plazo, un trabajo que ya hemos comenzado, y que en los próximos años vamos a seguir realizando. Están en marcha planes concretos como los Programas de Refuerzo, Orientación y Apoyo (PROA), que tienen como destinatarios aquellos alumnos con más dificultades de aprendizaje y que, en consecuencia, corren mayor riesgo de abandono. Además, tal y como contempla el Plan de Acción 2010-2011 que está actualmente en desarrollo en colaboración con las Comunidades Autónomas, defendemos la implantación de los denominados contratos-programa por los que las administraciones ofrecerán más recursos a aquellos centros que realicen esfuerzos para mejorar el rendimiento escolar de sus alumnos.

Otra de las actuaciones que consideramos clave es el impulso de la escolarización temprana ya que, como decía con anterioridad, es clave en el futuro éxito académico de los alumnos. Además, somos conscientes de que la rigidez del sistema educativo puede provocar que muchos jóvenes desistan de su formación al encontrarse sin alternativa en caso de no adaptarse al camino educativo elegido. Por eso queremos dar un carácter orientador a 4º de la ESO para evitar situar a los jóvenes en encrucijadas de difícil salida. Nuestra meta, tal y como nos fijamos durante la Presidencia española de la UE del pasado año, es alcanzar en 2020 una tasa máxima de abandono del 15%.

¿Cuáles son sus proyectos más inmediatos para 2011?
El impulso de la Formación Profesional y del plan de Aprendizaje de Lenguas Extranjeras son los dos programas más destacados que queremos impulsar durante este año. Son dos aspectos que resultan determinantes para el cambio de modelo productivo que necesitamos, un modelo más sostenible, basado en el conocimiento y adaptado al mundo globalizado en el que vivimos.

La Formación Profesional resulta clave porque va a permitir crear perfiles profesionales adaptados, eficientes y de calidad para generar una mayor productividad económica. Así, durante este año se van a ofertar 140 títulos que den respuesta a las necesidades laborales del país, se van a realizar acreditaciones de competencias profesionales para reconocer la experiencia laboral, se va a flexibilizar el acceso a este tipo de estudios desde otras ofertas formativas… En definitiva, un conjunto de medidas que tienen como fin la mejora de la oferta de Formación Profesional para que los ciudadanos interioricen que es una alternativa educativa de calidad.

En cuanto al Plan de Aprendizaje de Lenguas Extranjeras, todos somos conscientes de la importancia del dominio de otros idiomas para poder desempeñar nuestra labor profesional con solvencia. Por eso este programa contempla medidas como estancias en el extranjero de profesores y alumnos. En concreto, se va a promover un programa específico para que los alumnos de Enseñanza Secundaria Obligatoria (ESO) y Bachillerato estudien entre 3 y 10 meses en países europeos, es decir, algo similar a la beca Erasmus que existe en el ámbito universitario. Vamos a apostar por incrementar las ayudas y favorecer la movilidad con el fin de que la mayoría de nuestros estudiantes tengan acceso a estancias formativas en otro país.

¿Por qué cree que no hubo un consenso para llegar a un pacto educativo? ¿Tan insalvables eran cuestiones como la enseñanza en castellano, un temario común o Educación para la Ciudadanía?
El Pacto Social y Político por la Educación generó un gran consenso, un altísimo consenso me atrevería a decir, pero en política, a veces, los contextos resultan determinantes. No se trataba tanto de cuestiones concretas como de condicionantes de partido. De hecho, a pesar de no haber logrado la escenificación de un gran acuerdo entre todos los actores implicados en el ámbito educativo, un alto porcentaje de las medidas que recogía el texto se están desarrollando a través del Plan de Acción 2010-2011. Hay más pacto, por tanto, del que parece.

Aún así no me resisto a seguir trabajando en él porque hay algo que tenemos que ser capaces de conseguir y es un acuerdo global que dote de estabilidad normativa al sistema educativo español, cuestión fundamental si queremos que la Educación de nuestro país tenga altos niveles de calidad.

Los informes PISA y de la OCDE, no colocan a España últimamente en buen lugar, ¿qué se está haciendo para evitar las cifras de fracaso escolar y que nuestro país no ocupe puestos tan bajos?
Los informes internacionales no son tan negativos como se quiere dar a entender. De hecho, el último Informe PISA 2009 recoge, entre otras cosas, la mejora de nuestro país en aspectos como la comprensión lectora, área en la que nuestros alumnos han mejorado más de veinte puntos, además de certificar que España se consolida como uno de los países más equitativos de la OCDE. Es cierto que hay aspectos en los que hay que mejorar, como el fracaso escolar que supone el mayor desafío al que tenemos que hacer frente con el refuerzo de los PROA, con el impulso de los contratos-programa, con la flexibilización del sistema educativo… con muchas medidas que se están ya desarrollando.

Una de las principales reivindicaciones de los padres es si será posible elegir el centro educativo que prefieran para sus hijos.
La posibilidad de elegir el centro en el que los niños van a estudiar existe en la actualidad. De hecho las familias presentan su instancia en los centros que prefieren (los que son más acordes con sus preferencias), sean públicos, privados o concertados, y en función de la disponibilidad se accede a un centro u otro. Cuando hay mayor demanda de plazas que oferta son las Comunidades Autónomas las que deciden cómo se distribuyen y lo hacen en función de criterios que marcan las comisiones que toman la decisión final.

¿Por qué cree que sigue teniendo tan mala acogida en algunos sectores la asignatura de Educación para la ciudadanía? ¿Está el Ministerio al corriente de cómo marchan en los juzgados las objeciones de los padres a EpC?
No creo que sea así, de hecho es una asignatura que se está impartiendo con total normalidad, está dentro del currículo, y no está suponiendo problema alguno. Es cierto que hay algún caso de objeción, pero son casos aislados. En cualquier caso, el Tribunal Supremo ya se ha pronunciado al respecto avalando la asignatura.

¿Qué opina sobre el hecho de que se piense que la educación está excesivamente ideologizada en España?
Todo ser humano está condicionado por sus creencias, que se reflejan en su quehacer diario, pero la profesionalidad tiene que primar. Creo firmemente que en el ámbito educativo son muy pocos profesionales los que se dejan llevar más por sus creencias ideológicas que por su vocación de servicio publico. Se trata de mejorar la calidad de la Educación, de hacer de nuestros jóvenes personas altamente formadas para afrontar con garantías el futuro, de incrementar sus niveles de excelencia… esas son convicciones educativas que trascienden ideologías. Y en eso estamos la mayoría de los que formamos parte de la comunidad educativa.

Los crucifijos en las escuelas: desde el ministerio se ha dicho que no es un tema trascendental, pero para ciertos sectores es importante este aspecto. ¿Cómo se plantean cuestiones como los crucifijos o la enseñanza de la asignatura de Religión?
Hablamos de temas sensibles porque afectan a las creencias de las personas, a sus sentimientos, a su fe, y como asuntos morales que son debemos respetarlos. Es un tema que sin duda se tendrá que abordar, pero partiendo de la voluntad de consenso, del diálogo sereno y de la determinación por llegar a un entendimiento que resulte positivo para todos.

¿Qué le parece la ley sobre la autoridad del profesor en la Comunidad de Madrid? ¿Cree que es extrapolable a nivel nacional? ¿Qué se ha hecho para evitar sucesos de violencia en las aulas?
Nunca me canso, nunca me cansaré, de reconocer públicamente la figura del profesor. Ellos son actores principales para hacer de nuestro sistema educativo un modelo de calidad. Sin su compromiso, sin su labor, sin su implicación no podríamos avanzar ni mejorar. Debemos protegerlos y respetarlos, pero creo que se trata más de una cuestión de valores que de leyes. La sociedad debe interiorizar su importante papel, y para ello no necesitamos legislaciones específicas, sino concienciación social.

Como experto en nuestra Universidad: no se habla ya del Plan Bolonia, ¿se ha aceptado bien finalmente? ¿Por qué cree que hubo tantas quejas al principio?
Los cambios siempre generan desconfianza y eso es lo que ocurrió cuando se empezó a hablar de Bolonia. Gracias a una importante labor pedagógica e informativa se han ido conociendo los detalles, se ha ido implantando con normalidad, y se ha aceptado con normalidad porque implica cambios muy positivos para nuestro sistema universitario.

Por otra parte, ¿cree que necesita algún cambio la universidad española? ¿Salen suficientemente preparados nuestros universitarios para la vida laboral?
Las universidades son los centros de referencia del pensamiento intelectual, y como tal tienen que estar adaptados a la propia sociedad. En el contexto globalizado en el que vivimos debemos procurar que la Educación Superior evolucione en paralelo al mundo, y por eso impulsamos su modernización dentro del contexto del programa Estrategia 2015 que desarrolla el Ministerio con este fin. Para esa modernización es crucial invertir en I+D, en la internacionalización que permita el intercambio de conocimiento, en mejorar la eficacia y la eficiencia de la docencia… En definitiva, en aquellos aspectos que hagan de las Universidades núcleos de conocimiento y formación de calidad para que nuestros jóvenes tengan garantías a la hora de afrontar su vida laboral. En la actualidad la preparación que consiguen es muy alta, se trata de adaptarla aún más a las nuevas realidades que estamos viviendo.

¿Qué opina de los jóvenes con licenciatura superior y másters que se encuentran en el paro?
La situación económica actual, como bien sabemos, es difícil para todos. Se están tomando medidas para mejorarla, pero es cierto que hasta que empiecen a tener efectos son muchas las personas afectadas por el problema del desempleo. Aún así, todos los estudios demuestran que aquellos jóvenes con formación superior tienen muchas más posibilidades para encontrar acomodo en el mundo laboral. Es cierto que ahora tardarán más porque hay más dificultades, pero lo encontrarán antes que aquellos que no tienen titulación alguna.

¿Alguna consideración final?
Simplemente insistir en que la Educación no es una alternativa, es una necesidad, una camino que hay que recorrer si queremos que nuestro país sea competitivo y próspero. Necesitamos un nuevo modelo de sociedad basado en la Educación en el que participen todas las instancias políticas, sociales y económicas. Si no estamos todos juntos en la lucha por conseguir este fin resultará extremadamente complicado avanzar.

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