No es ninguna queja la mía, más bien u

No es ninguna queja la mía, más bien una crítica ante la indignación que me produce enterarme tan tardíamente de casos como los que expone Félix de Azua. Idignación debida a la ceguera que tuvimos tantos/as y cómo se aprovecharon de la ingenuidad de los que apoyamos la no discriminación del catalán de forma tan abusiva como hizo el franquismo, apoyo aún así tan justificado al final de la dictadura.Aún recuerdo mi apoyo a que mi hija, a la edad de 4 años, en el curso 1993-94, se le diera la enseñanza en catalán.Todo un montaje, pues en esa escuela pública, con la excusa de mayoritariamente se optaba por que los niños se apuntaran en la línea catalana, la castellana se descartó. Sí, me da rabia enterarme de comentarios tan abyectos como el Jordi Carbonell, como si la dictadura franquista no hubiera perseguido de forma feroz, sobre todo en los años cuarenta, a más de un intelectual español cuya lengua materna era el castellano y que su origen no era catalán. Por no mencionar el asesinado más famoso, a nivel histórico, por los fascistas: Federico García Lorca. Francamente, es de lo peor que he podido leer sobre la dichosa cuestión de las lenguas. Un gran insulto de un mediocre (de Ezquerra Repúblicana tenia que ser precisamente) a una serie de catalanes intelectuales catalanes cuyo “delito” era ser castellanoparlantes. Acabo manifestándote, Antonio, que es primordial que esta web la sigáis manteniendo, aunque sea por mera información, ya que los diarios ya sabemos de que pie cojean dependiendo del grupo de prensa al que pertenezcan. Es bueno que más de uno/a se anime a ir participando dando su opinión en esta web. Salud.

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