Traficantes de emociones

Zapatero y Puigcercós, en un momento en el que el líder de ERC era congresista.¿Qué debe entender Zapatero por respeto? ¿Acaso es respetar el Estatuto desobedecer al Tribunal Constitucional y amparar contra su sentencia a un Estatuto declarado en varios de sus artículos inconstitucional? ¿Recurrir una ley ante el Constitucional es atacarla?

“Madrid es una fiesta fiscal y en Andalucía no paga ni Dios”. ERC. Puigcercós. La veda se ha abierto. Estamos en campaña y la versión más dura del catalanismo político se ha entregado al tráfico de sentimientos. Por medio, el dinero. Los míos y los tuyos. Y siempre ausencia de hechos con la razón instrumental al servicio del instinto nacionalista. Se trata de soliviantar, señalar el territorio enemigo y así tabular a los propios. Es la carrera estúpida hacia los reinos de Taifas que anula los esfuerzos al tirar los bueyes cada uno por su lado.

El buey Puigcercós traficó sin reparar en las consecuencias. O precisamente por ellas, vete tú a saber:

“España no nos tiene respeto, nunca nos lo ha tenido, utiliza nuestro dinero para ir contra Cataluña. La hacienda española va contra las empresas catalanas mientras Madrid es una fiesta fiscal y en Andalucía no paga ni Dios”.

De ahí a que estemos colonizados, un paso. ¿Por qué no darse el gusto? “Los Países Catalanes somos una colonia”, ha colegido, “no decidimos sobre nuestro futuro y vemos cómo nuestros recursos, nuestro esfuerzo fiscal, el esfuerzo de los trabajadores y trabajadoras de este país, de los emprendedores y emprendedoras de este país, el esfuerzo que se hace a partir de la generación de riqueza, se va a Madrid y no vuelve”. La matraca del expolio fiscal ya es usual.

Durante años se ha ido deslizando en los medios de comunicación públicos y escuela. La materia emocional de los más expuestos está en su punto. ¡Qué fácil es todo cuando tienes una coartada tan redonda para huir de las consecuencia de tanta demagogia! ¿En nombre de qué se atribuye Puigcercós la propiedad del esfuerzo de tantos catalanes? ¿Sabrá que 1.600.000 ciudadanos han nacido en el resto de España -la mayoría en Andalucía-, otro millón doscientos mil son extranjeros y el resto no aguantan una sola generación sin mestizaje?

Pero estos no son los únicos irresponsables, ni siquiera los más irresponsables, sino quienes pactan con idearios como estos, subastan las competencias del Estado con ellos y, en el colmo de la impostura, hablan ya como ellos. El domingo, José Luis Rodríguez Zapatero pontificaba con la teatralidad que le caracteriza: Le pido a la derecha -importa poco a quién se lo decía, lo vergonzoso es lo que decía- que “nunca más utilice a Cataluña y respete el Estatuto y el catalán”.

¿Qué debe entender Zapatero por respeto? ¿Acaso es respetar el Estatuto desobedecer al Tribunal Constitucional y amparar contra su sentencia a un Estatuto declarado en varios de sus artículos inconstitucional? ¿Recurrir una ley ante el Constitucional es atacarla? ¿Sería preferible transigir con una ley a sabiendas que trasgrede los fundamentos donde se sustenta su legitimidad, a intentar corregirla? ¿Qué clase de irresponsable puede preferir camuflar un fallo en el funcionamiento de un sistema, a recabar las pruebas necesarias para reducir el riesgo? ¿Cómo puede envenenar a la gente propagando que una formación política está en contra del catalán por oponerse a la exclusión del castellano? ¿Quizás podría él dar lecciones de respeto al catalán a personas que lo hablan a diario? ¿Qué diferencia hay entre este Zapatero y el Pujol que en los años 80 hacía los mismos reproches al PSOE de Felipe González y al PSC de Obiols?

No es ni un desliz ni una casualidad que, el día anterior en Tarragona, su vicepresidente Rubalcaba, se mostraba con idéntico empalago y similares intenciones estigmatizadoras: “El Estatuto es nuestro y lo vamos a defender”, dijo junto a Montilla. ¿Esta es la garantía de la legalidad y legitimidad del Estatuto? ¿El que los socialistas lo consideren suyo? ¿En esto consiste la ley para quien tanta responsabilidad tiene en la defensa del Estado? No elucubren, deduzcan.

Con tal de agradar a la parroquia nacionalista, son capaces de trasgredir la ley. ¡Qué manera de hacer la pelota a quienes tienen como proyecto romper el proyecto de España! No son esos traficantes de sentimientos los culpables, es el Gobierno de la nación, es el PSOE que consiente, es el PSC que colabora, es Zapatero que es incapaz de condenar la masacre del Gobierno de Marruecos contra el pueblo saharaui y, por el contrario, hace todo tipo de dramatizaciones para condenar a los adversarios políticos por supuestos ataques a Cataluña y al catalán. ¡Qué hastío provoca tanta impostura! ¡Qué falta de hombres de Estado! ¡En qué manos está el destino del bien común de todos los españoles!

Se hace imprescindible pensar con claridad: sólo irá bien a la parte si le va bien al todo. Sólo podremos solucionar los problemas de Cataluña, si España entera es un cuerpo sano. El 54% de las ventas de Cataluña se hacen al resto de España. Nuestro mejor cliente. Sigan deduciendo.

Antonio Robles es portavoz de UPyD Cataluña y candidato a la presidencia de la Generalidad de Cataluña

La voz de Barcelona (17.11.2010)

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