Crónica de unas elecciones

Crónica de unas elecciones
La historia se repite: el establishment mediático ha decidido que UPyD no se presenta a las elecciones al Parlamento de Cataluña.

Ya se que no es la primera vez que nos ocurre en nuestra corta vida como partido político, pero no por eso resulta menos grave y más indicativo de hasta qué punto los que manejan el cotarro saben a quien deben temer.

En Cataluña se ha extendido la consigna de taparnos, de hacernos luz de gas, porque parezca mentira somos la única formación política cuyo discurso temen en el Parlamento catalán. Los que mandan pueden convivir perfectamente con un partido catalán que defienda la lengua castellana o los toros, pues su irrupción en el parlamento autonómico nunca pondrá en jaque el modelo territorial del Estado, el despilfarro autonómico, la proliferación de normas y de sociedades públicas que rompan la unidad de mercado y hagan imposible el control de los recursos públicos, la existencia de leyes injustas como la electoral, la necesidad de reformar la justicia, de que la Educación vuelva a ser competencia del Estado…

Un partido catalán, por muy constitucionalista que se declare, es algo que el Stahl y asimilar. Puede molestar de vez en cuando, pero no pone en riesgo el reparto de la tarta nacional, que es la que importa. Ellos, lo que mandan, saben que lo importante es mantener el statu quo, no tocar nada de lo importante, no acometer las grandes reformas. Aceptan -a regañadientes, eso sí-  convivir con alguien que les pida cambiar el color de la casa o la decoración siempre que no tenga ni la fuerza ni la estrategia para cambiar la titularidad de la casa misma. Por eso ellos, los que mandan. Saben bien quien es el adversario a batir.

Tenemos que hacer multiplicar nuestros esfuerzos para explicar a los ciudadanos lo que se debate en estas elecciones autonómicas. No se trata sólo de elegir una determinada mayoría, más o menos nacionalista según quien sea la bisagra. Se trata de llevar al Parlamento de Cataluña la voz de los españoles progresistas y sin complejos, de aquellos que saben que es importante Cataluña porque es importante toda España, de aquellos que en Generales van a votar a formaciones políticas de ámbito nacional pero que en Autonómicas se quedan en casa porque creen que ese asunto no va con ellos.

Lo que está en juego en estas elecciones es si a partir del día 28 se oirá en el Parlamento de Cataluña una voz que defienda con los mismos argumentos y con el mismo énfasis el inicio de reformas estructurales absolutamente incompatibles con el desarrollo autonómico actual. En Unión Progreso y Democracia creemos que es absolutamente imprescindible que llegue al Parlamento catalán un partido político que condicione cualquier pacto, cualquier acuerdo, a las reformas que son absolutamente imprescindibles para regenerar la democracia en España: la ley electoral, la educación, la justicia, la reforma del modelo autonómico para garantizar la cohesión y la sostenibilidad del país y terminar con el despilfarro…

¿Se presenta alguien en Cataluña a estas elecciones que defienda estas posiciones? Nadie salvo nosotros.

¿Sería positivo que desde el Parlamento de Cataluña se hiciera un discurso a favor de la recuperación de competencias por parte del Estado? Si, sería muy positivo que se modificara la tendencia centrifugadora de los parlamentos y gobiernos autonómicos y desde ellos se hiciera un discurso de Estado.-

¿Alguien cree que la crisis política que sufre España tiene arreglo si no se enfrentan las grandes reformas pendientes que sólo defiende UPyD? No, esto no se arregla con placebos o con aspirinas. Lo que sufre España no es una gripe que se cura en siete días o en una semana sin otro tratamiento que el reposo. O nos arremangamos y afrontamos las reformas pendientes o nos las terminarán imponiendo desde fuera, en las peores condiciones y con una mayor carga de sufrimiento para las personas que más necesitan de los poderes del Estado.

Amigos, esta reflexión que hacemos nosotros es la misma que les lleva a los poderosos, a los que se reparten el poder con cuotas y tiempo medido, a tratar por todos los medios de excluirnos del debate público. Su táctica es tan clara que debe confirmarnos en la necesidad de seguir trabajando. Si no actuaran así, si las reglas estuvieran claras para todos, si todos los ciudadanos pudieran conocer para poder elegir (al fin y al cabo eso es la democracia) las opciones políticas que se presentan, estaríamos en otro mundo y con toda probabilidad no hubiera hecho falta crear este partido.

Quedan apenas trece días de trabajo en los que nos vamos a multiplicar para llegar a todos los hogares, a todos los ciudadanos catalanes que nos elegirán en cuanto sepan que pueden hacerlo.  Unión Progreso y Democracia es, cada vez más, un instrumento imprescindible para regenerar la democracia., para darle color a esta vida política en blanco y negro que los poderosos se empeñan en implantar. No se lo digáis a nadie, pero en realidad nosotros somos el tapado de estas elecciones; no porque los que manden nos hayan tapado sino porque los ciudadanos nos van a destapar el día veintiocho.

Rosa Díez

blog de Rosa Díez (15.11.2010)

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