“Los magistrados del Supremo son un instrumento del fascismo”

Villarejo en el acto de apoyo a GarzónAsí de contundente se mostró el ex fiscal, Carlos Jiménez Villarejo, durante el acto de apoyo al juez Garzón organizado por CCOO y UGT en la facultad de Medicina de la Complutense

Agnese Marra / nuevatribuna.es.- El primer acto de apoyo al Juez Garzón ha sido multitudinario. Alrededor de 1.500 personas se han acercado a la facultad de Medicina de la Universidad Complutense de Madrid para brindar su apoyo y solidaridad con el juez, y también para expresar su indignación ante el “tufo a franquismo que desprende la judicatura española”, le contaba a este periódico una profesora de Periodismo que asistía como oyente.

El comentario parecía premonitorio. El propio Carlos Berzosa, rector de la Universidad Complutense, empezó su discurso expresando el “desasosiego” de la ciudadanía, la misma que acababa de ser atacada por Cospedal al decir que el acto de apoyo de Garzón era “un atentado a la democracia”: “No entiendo por qué molesta tanto este acto”-le contestaba Berzosa a Cospedal- Me parece que la universidad es lugar idóneo para hacerlo porque defendemos la libertad y la democracia y apoyamos a Garzón, que además por si no lo sabían es profesor asociado en la universidad y cientos de alumnos han podido aprender de su gran conocimiento”.

Los aplausos formaron parte de toda la ceremonia. El rector de la Complutense fue el primero en ser vitoreado y apoyado ante los ataques de la derecha. En el ambiente se sentía tanto la emotividad como la indignación y la rabia ante lo que calificó el secretario general de UGT, Cándido Méndez, de “vergüenza histórica”. Los asistentes interrumpían a los ponentes con frases del tipo: “Luchar por la democracia” o “Viva Garzón”. Parecía como si durante casi dos horas de acto, en el banquillo no sólo estuviera sentado el Juez de la Audiencia Nacional, sino cientos de familiares de las víctimas del franquismo, estudiantes de Derecho y Políticas, la Unión de Actores, las Abuelas de la Plaza de Mayo, políticos como Cayo Lara, Gaspar llamares, Pedro Zerolo o Carlos Carnero, y por supuesto los sindicatos CCOO y UGT, encargados de organizar el encuentro al que asistieron todas estas asociaciones y personalidades.

“LA SOMBRA DE LA DICTADURA EN EL TRIBUNAL SUPREMO”

Con aplausos, todavía más enérgicos que los anteriores, entró en escena el ex fiscal de anticorrupción del Estado, Carlos Jiménez Villarejo. Su testimonio fue el más representativo dejando claro punto por punto “la aberración que está sufriendo el juez Garzón. Villarejo advirtió: “Vamos a hacer cuantas críticas sean necesarias contra los magistrados del Supremo”. La advertencia se cumplió. “Quiero expresar no sólo mi apoyo a Garzón, sino mi profundo rechazo hacia el Tribunal Supremo por haberse puesto en manos de la Falange”. A partir de ese momento Villarejo enumeró los “equívocos” de los magistrados que han sentado a Garzón en el banquillo y sobre todo señaló las brutales consecuencias que ya se están produciendo.

“¿A dónde va el Tribunal Supremo?” se preguntaba el ex fiscal de anticorrupción. “No sólo ha dañado el honor de Garzón, sino que ha faltado el respeto a las víctimas, eso es imperdonable”. Pero lo peor no quedaba ahí, según el ex fiscal: “Lo más grave de todo es que los magistrados del Supremo se han constituido en un instrumento del fascismo español”. El daño, aseveraba Villarejo, ya lo están sufriendo otros jueces de Barcelona que han intentado acercarse a los crímenes del franquismo: “Yo sé que estos jueces ya están siendo perseguidos, y las advertencias que les hacen es que Garzón está en el banquillo, que tengan cuidado. Por lo tanto el Supremo ha conseguido no sólo favorecer a los que delinquen, sino dejar de perseguirles”.

Villarejo apelaba a la justicia, a que el Tribunal Supremo cambiara de opinión porque el “pueblo español está indignado, soliviantado, perplejo, les van a quitar los resquicios de confianza que quedaban en la justicia española, que ahora se dedica enjuiciar a los jueces justos bajo la sombra de la dictadura”, concluyó Villarejo haciendo que las más de 1.000 personas que estaban allí presentes se levantaran para ovacionarle.

LA VOZ DE LOS ESTUDIANTES

En un escenario como el de la Universidad Complutense, no faltaron las voces de los estudiantes. Dos mujeres, una representante de la facultad de Derecho y otra de la de Políticas, también pusieron los puntos sobre las íes. Ambas señalaron la importancia de la memoria “no sólo para recordar lo que fuimos, sino para saber lo que somos”, decía Sara Baunati, de la facultad de Derecho, quien matizó su presencia: “No estoy aquí para hablar de Derecho sino de Política que son los tintes que tiene la acusación de Garzón”. La alumna mostró su solidaridad con el juez y señaló: “No podemos escudarnos en un tecnicismo jurídico cuando los que hay por detrás es el negro pasado franquista”.

Su homóloga de Políticas, Sara Porras, fue todavía más dura: “Es bochornoso que Garzón esté en el banquillo y los de la Gürtel en el escaño”, dijo llevándose todos los aplausos. “Lo que está en juego es la transición, en la que todavía vemos la impunidad del franquismo”. Porras quiso aprovechar este acto de apoyo a Garzón para hacer “el primer homenaje de los trabajadores a los magistrados que fueron leales a la II República”. La alumna leyó el nombre de cada uno de los jueces que desaparecieron, fueron asesinados o represaliados por el franquismo. Cada nombre se llevaba un emotivo aplauso, y más de una lágrima de los asistentes. Una de ellas, una mujer de unos 60 años, se acercó a esta periodista: “Cuánto bien nos hace ver a los jóvenes en estos actos, sois necesarios”.

“CURAR LA AMNESIA DEL PAÍS”

Los sindicatos CCOO y UGT, organizadores del evento, fueron muy contundentes, y después de homenajear a las representantes de las Abuelas de Mayo allí asistentes, y al ex presidente de la Generalitat, Pasqual Maragall, que escuchaba atento desde la primera fila, decidieron contestarle a las palabras de Cospedal a la que Ignacio Fernández Toxo respondió: “Por mucho que quieran algunos partidos políticos no nos van a conseguir callar. Bien haría Cospedal en sumarse al proceso de regeneración que se está viviendo en España”.

El secretario general de CCOO, Ignacio Fernández Toxo, brindó su apoyo a Garzón del que dijo: “Es el juez que nos quitó la venda de los ojos”. Los encargados de intentar volvérnoslas a poner han sido organizaciones como Manos Limpias o La Falange: “Es una vergüenza que organizaciones que en otros países estarían ilegalizadas, en España ven atendidas sus exigencias”. El secretario general de UGT, Cándido Méndez, también expresó en más de una ocasión la palabra ‘vergüenza’. Así fue como definió el hecho de haber sentado a Garzón en el banquillo de los acusados: “Es una auténtica vergüenza histórica instigada por los hijos de la dictadura que pretenden que el franquismo siga impune”.

En la misma línea Toxo advirtió que no se va a “permitir que el genocidio franquista siga impune”. El líder de CCOO se sumó a la preocupación que habían expresado tanto Berzosa como Villarejo: “De la crisis económica tarde o temprano saldremos, pero no podemos permitir que se consolide la crisis ética y moral que vive este país, necesitamos una transición ética y moral”, dijo Toxo animado por los aplausos.

En esa ‘transición’ de la que hablaba el secretario general de CCOO, forma parte una “urgente reparación de las víctimas”. En este sentido recordó la importancia del acto, acogido por la facultad de Medicina y señaló: “Esperemos que desde este lugar donde se aprende a sanar a los ciudadanos también podamos salir aprendiendo a curar la amnesia que padece este país”.

larepublica (13.04.2010)

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