Rosa Díez, mala, mala, malísima

Rosa DíezGarcía Montero debutó el domingo en Público. A tenor de lo que escriben quienes comentan el artículo con el que se estrenó en el diario del tal Roures (más conocido en los círculos como el mecenas de Zapatero),  la llegada de García Montero era muy esperada y estaba siendo largamente anunciada en el periódico al que ha saltado desde las páginas de El País.

Debo confesar que no lo hubiera leído de no ser porque alguien habló del estreno en el Blog de Santiago González y me picó la curiosidad. Recomiendo su lectura; no por su interés literario, que no tiene ninguno; a mí me gusta la poesía de Luis García Montero y jamás hubiera reconocido su estilo en el libelo contra mi persona si no fuera porque él mismo lo firma y le pone foto de posado al lado. Y cuando digo estilo me refiero al literario, porque el personal ni lo conozco ni me interesa.

Se preguntarán ustedes por qué recomiendo su lectura  si no tiene interés como pieza literaria y se dedica a denigrar mi persona. Pues lo recomiendo porque es un síntoma más del pavor que nos han cogido los dos grandes partidos y de cómo espolean contra nosotros a sus voceros. Les explico:

La semana pasada varios medios de comunicación se hicieron eco de la campaña que, al parecer, va a iniciar contra mí Esperanza Aguirre, preocupada según ellos porque  “le vamos a quitar la mayoría absoluta”, llegando  al extremo de relacionar la salida de Guemes con el anunciado descalabro de la Presidenta madrileña del PP y de la Comunidad. Los medios próximos a la izquierda aprovecharon el viaje para catalogarnos como un partido derechista, antinacionalista, españolista, centralista…; y los medios próximos a la derecha se dedicaron a “recordar” que somos abortistas, de izquierdas, anticristianos…

Siempre he pensado que el PSOE maneja mucho mejor que el PP la propaganda y la demoscopia. Por eso me pareció un error mayúsculo que el PP asumiera públicamente lo que conocen a través de las distintas encuestas: que vamos a ser determinantes en distintos lugares de España (no solo en Madrid). Y que unos y otros van a tener que hablar con nosotros de temas  que no están acostumbrados a abordar antes de formar gobiernos y de determinar cómo se gobierna. Este convencimiento me llevó en los últimos días a comentar con algunos compañeros lo acertado de la estrategia de los socialistas, que evitan colocarnos en el foco más de lo imprescindible: aprovechan las noticias que otros generan para intentar descalificarnos pero procuran no impulsar ellos mismos el debate sobre UPyD o sobre mi persona.

Por eso me resulta llamativo lo de Montero/Público. La casa del mecenas de Zapatero debe tener encuestas muy buenas para nosotros cuando rompe la regla sagrada de no dedicarnos su atención, nada menos que con el articulo debut de la nueva estrella del periodismo rojera. Mira que son flojos estos chicos de la progresía pija. Se ve que les falta un hervor, que se calientan en seguida. No entiendo cómo pueden perder los nervios tan fácilmente; y comprendo menos aun como cae en tal debilidad y tal desatino el poeta comunista que ha sabido mantener el temple y seguir defendiendo contra viento y marea que el régimen castrista es eje y guía de las libertades de América Latina. Un hombre tan entero, tan integro en sus convicciones, tan insobornable en la defensa de la dictadura de los hermanos Castro, contratado en España por el régimen Roures/Zapatero  para denigrar a una opción política comprometida y empeñada en terminar con el bipartidismo obligatorio… Da pena ver a alguien capaz de escribir hermosos poemas utilizando ataques personales en vez de argumentos…

A esto, (a que Público contrate poetas para escribir libelos), se le llama ENCUESTAS. También tiene otros nombres, pero eso me obligaría a hablar de los personajes; y, francamente, no merece la pena. Pero déjenme que les haga una confesión: estuve a punto de entrar en Publico — con mi nombre y apellido– para puntualizar el relato que hace  García Montero sobre mi persona en relación con su afirmación de que en el País Vasco no me quieren. No lo hice: tenía que poner el arroz con almejas. Pero ahora que me pongo a escribir el blog se me ocurre que quizá convendría que alguien le recordara a ese señor que se si trata de “cariño político”, está confundido: a UPyD le quieren en Euskadi, entramos a la primera en el Parlamento Vasco.  Y si se trata de cariño personal hacia mí, (que pereza lo de esta seudo-izquierda que ha abrazado la doctrina nacionalista y hasta los sentimientos adquieren categoría política), pues ganas me dan de decirle a García Montero lo que un amigo me ha enviado con un sms: “Dile a ese tipo que muchos vascos te queremos mucho; y que unos pocos te quieren tan poco que llevas dieciocho años con escolta y hasta te mandaron un paquete explosivo a casa…”. Pero esto tampoco merece la pena; sería  como dar de comer flores a los cerdos: un despilfarro.

Rosa Díez

blog de Rosa Díez (22.03.2010)

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