Tener derecho, sí. Pero otra cosa muy d

Tener derecho, sí. Pero otra cosa muy distinta son las imposiciones que se hacen en nombre de la “patria” y bajo la falsa amenaza de la desaparición de la lengua catalana. Los que de verdad están perjudicando al catalán son los gobiernos e instituciones nacionalistas que resuelven atentar contra los derechos de los hablantes de otras lenguas. El catalán, como el resto de los idiomas, subsistirá mientras lo continúen utilizando sus hablantes en libertad. Ahora bien, cuando se implementan políticas prohibitivas y se vacía el bolsillo del contribuyente para defender una oculta causa que no es ni mucho menos la de todos se está pervirtiendo la vitalidad de la lengua que se pretende promocionar. Si la promoción del catalán cursa con el pisoteo de derechos fundamentales y con un coste económico y social importante, creo que es como para pensárselo de veras. Algo pasa, y lo que pasa es que las (sin)razones del nacionalismo y los principios democráticos y progresistas esenciales chocan frontalmente.

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