Rosa Díez viaja a El Aaiún para proteger a los hijos de Haidar

AminatuLa familia de la activista saharaui se encuentra amenazada por Marruecos y la líder de Unión Progreso y Democracia (UPyD) va a volar hasta la capital del Sáhara Occidental para ejercer como «observadora» y velar por que no les pase nada a Hayat y a Mohamed, de 15 y 13 años.

Olga R. San Martín.- Aminatu, angustiada por la falta de seguridad y por su incomunicación, le entregó un mensaje para ellos.

Rosa Díez viaja hoy a El Aaiún para «proteger» a los hijos de Aminatu Haidar. La familia de la activista saharaui se encuentra amenazada por Marruecos y la líder de Unión Progreso y Democracia (UPyD) va a volar hasta la capital del Sáhara Occidental para ejercer como «observadora» y velar por que no les pase nada a Hayat y a Mohamed, de 15 y 13 años. «Sé, por experiencia propia, que cuando te nombran te protegen, y una manera de protegerles es nombrarles, hacerles visibles», explica a este diario Rosa Díez, que aprovechará para entregar a los chicos una carta de su madre en la que ésta les dice: «Pienso en vosotros a cada instante».

La misiva se la dio en mano Aminatu el pasado jueves, cuando la diputada fue a mostrarle su apoyo a la estación de autobuses del aeropuerto de Lanzarote, donde permanece en huelga de hambre desde hace 28 días.

Allí, en el pequeño cuarto donde pasa los días la activista, conversaron las dos durante 20 minutos sobre un colchón en el suelo. Haidar le expresó, cogiéndola de las manos, la preocupación que sentía por la seguridad de su familia, a la que no se permite hablar con los medios de comunicación y que tiene la casa cercada por la policía marroquí.

Entonces Rosa Díez se ofreció para aportar su granito de arena, con un gesto diferente a la presión institucional sobre el reino alauí que ya están ejerciendo los gobiernos de varios países, así como intelectuales, partidos políticos y distintos organismos. Su propuesta consistía en desplazarse hasta el Sáhara para encontrarse con la familia de Haidar y mostrar la situación de estos niños a la opinión pública. Así, las autoridades marroquíes tendrían que pensárselo dos veces en el caso de que quisieran tomar represalias contra ellos.

La activista, que hoy cumple 28 días en huelga de hambre, acogió la idea con «ojos esperanzados», según el relato de la política. Y le respondió: «Sería maravilloso, pero no te van a dejar entrar. Te pueden detener, ten cuidado, a lo mejor tienes problemas». «No, no, por eso no te preocupes. Si a ti te parece bien, lo hablo con tu gente y voy», decidió Rosa Díez.

A los pocos minutos se puso a hacer gestiones para reservar los billetes de avión y a cambiar su agenda. Como se había dejado el pasaporte en casa, pidió a su marido que se lo enviara. Ese mismo día, Aminatu la llamó para darle una tarjeta con su efigie dibujada y el lema Libertad y justicia, todos con Aminatu, una de esas cartulinas que Haidar guarda amontonadas junto a su colchón y que reparte a las personas que la visitan.

En el reverso, había escrito a sus hijos: «Os quiero infinitamente y os echo mucho de menos. Cuidaos mucho. Vuestra mamá, que piensa a cada instante en vosotros. Os adoro hasta la locura». La Plataforma de Apoyo a Aminatu Haidar grabó la entrega en vídeo.

El documento está datado en Lanzarote, el 9 de diciembre de 2009, y en él Aminatu se dirige a sus «queridos» Hayat y Mohamed, pero también a su «querida» Touta, una sobrina a la que venera como si fuera una hija, tal y como aclaró a Rosa Díez. Es la respuesta a la carta abierta que los pequeños escribieron a su madre y que se hizo pública el pasado lunes, después de que ésta renunciara a cualquier tipo de asistencia médica. En ella hacen un llamamiento mundial -en especial a las madres y a los niños- para que la Ghandi saharaui regrese a casa. «Queremos que vuelva nuestra mamá», piden con letra caligrafiada.

Se da la circunstancia de que Aminatu Haidar conoció la existencia de esta carta a través de los medios de comunicación y, en un primer momento, pensó que podría haber sido escrita por sus enemigos con el propósito de persuadirla para que abandonara la huelga de hambre. Pero, al final, tras analizar la letra detenidamente en su habitáculo del aeropuerto, concluyó que era auténtica.

Desde entonces, Mohamed y Hayat han estado muy presentes en sus reflexiones. «La carta de mis hijos me ha empujado a ser más dura que antes», expresó durante la rueda de prensa que dio el pasado jueves. Y manifestó también: «Deseo abrazar a mis hijos, pero con dignidad».
«Me dijo que sus hijos le dan fuerza», revela Rosa Díez, todavía admirada por la «fuerte» mujer «de cara dulce y entera» que se encontró envuelta en mantas marrones.

«Ella tiene esa seguridad de quien está convencido de lo que hace. Sabe que es una batalla que no puede perder y que, como no la puede perder, no la va a perder. La única manera de ganar es volver al Sáhara y cualquier otra situación no es ganar. Eso le da una fuerza por encima de la fortaleza física. Es algo que lo tienes o no lo tienes, que se te ve en la cara. A veces en la vida te ocurren estas cosas».

«Yo le dije que la entendía, que he visto a mujeres así en el País Vasco, mujeres a las que les han matado a sus hijos y que han dado la batalla que tenían que dar. Es esa convicción de que lo tienes que hacer no sólo por razones éticas o morales, sino también para que no lo tengan que hacer tus hijos», prosigue la dirigente de UPyD, que, como Aminatu, tiene dos vástagos.

La diputada -molesta por cómo el Gobierno de Zapatero ha gestionado el caso Haidar y también por cómo, en los últimos años, «ha cedido en todo» a Marruecos- explicó a la activista que «durante mucho tiempo, en el País Vasco», gente como ella ha tenido que «presionar para ganar las batallas». «Algunos sólo ceden ante la presión y por la vía de la reflexión no vas a conseguir que cambien. Los malos no han cambiado de criterio, simplemente les hemos vencido. Cuando resistes, terminas teniendo la última palabra».

Aminatu la respondió convencida de que va a salir vencedora de toda esta lucha, reiteró que la única forma de ganar es regresar a su casa e insistió en que solamente la presión internacional puede hacer ceder al Gobierno de Marruecos.

Y, si Mohamed VI no da su brazo a torcer, ¿Rosa Díez ve decidida a morir a la activista? «A Aminatu la veo decidida a vivir, decidida a ganar. Lo mismo que esos que lo consiguieron porque no sabían que era imposible».

La carta de Aminatu a sus hijos
«Lanzarote, 9-12-2009. A mis queridos Hayat y Mohamed y a mi querida sobrina Touta. Os quiero infinitamente y os echo mucho de menos. Cuidaos mucho. Vuestra mamá, que piensa a cada instante en vosotros. Os adoro hasta la locura. Aminatu».

El Mundo (13.12.2009)

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