Aprender de un gran sondeo

Aprender de un gran sondeoSi uno no toma medidas serias, el otro ni siquiera las anuncia y se limita a criticar al adversario

Los resultados de las elecciones europeas no han supuesto, en clave interna española, ni una nueva etapa ni un cambio de ciclo. Unas elecciones de ámbito europeo, a menos que tengan unos resultados escandalosos, no permiten hacer grandes predicciones de futuro. A lo más, son como un gran sondeo de opinión del que los partidos deben tomar buena nota.

Ciertamente el PP ha ganado con claridad al PSOE pero no en cantidad suficiente para que los populares echen las campanas al vuelo. Hay que recordar las europeas de 1994, en las que el PP obtuvo 9,3 puntos y 1,7 millones de votos más que el PSOE (con un 60 % de participación). Pues bien, en 1996 el PP solo sobrepasó a los socialistas por la corta distancia de 1,2 puntos. Las elecciones europeas, como las demás elecciones, tienen su lógica propia y es un error interpretarlas en una clave distinta. Ahora bien, de toda gran encuesta deben los políticos sacar consecuencias.

Zapatero debe repensar su manera de gobernar. No basta con pintar al PP como extrema derecha para eludir, sin que nadie se dé cuenta, los verdaderos problemas. Los ciudadanos no son tan tontos y ya se han dado cuenta que, por el momento, el presidente del Gobierno todavía no se ha atrevido a abordar en serio la crisis económica y que las medidas tomadas hasta ahora son puramente analgésicas cuando lo que se necesita es cirugía. Su miedo a afrontar la reforma laboral, por ejemplo, para no indisponerse con los sindicatos – los sindicatos, por cierto, de quienes tienen trabajo-le puede llevar a enfrentarse directamente en las urnas con cinco millones de parados, huérfanos de quien tiene la responsabilidad de protegerlos. Y sacarse de la manga una nueva la ley del aborto como cortina de humo para disimular quizás le hubiera servido en sus primeros tiempos, no ahora en que ya han terminado sus años de gracia.

Por otro lado, si los ciudadanos hubieran percibido que el PP tiene un plan económico para afrontar la crisis y este plan, por dolorosas que fueran sus medidas para algunos, suscitara confianza, su ventaja en estas elecciones respecto a los socialistas hubiera sido mucho más rotunda. Pero Rajoy, en el fondo, se está comportando de manera muy similar a Zapatero. Si uno no toma medidas serias, el otro ni siquiera las anuncia y sólo se limita a criticar las del adversario.

Ningunas de las dos son maneras ni de gobernar ni de hacer oposición. Si los dos grandes partidos sacaran esta consecuencia, habríamos dado un gran paso. Me temo, sin embargo, que las consecuencias no sean ésas y seguiremos con más de lo mismo. Ojalá me equivoque.

Francesc de Carreras. Catedrático de Derecho Constitucional de la UAB

La Vanguardia (9.06.2009)

Sé el primero en comentar en «Aprender de un gran sondeo»

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.


*


Traducción »