“La conciencia es un músculo que se usa poco, pero existe”

Eduardo GaleanoEduardo Galeano, escritor

Sigo viviendo en Montevideo, donde todavía se puede caminar y respirar. Mi universidad fueron los cafés y sus oradores. Casado y con hijos, nietos, perro, gato y tortugas. La democracia está por conquistar. En la tierra conviven cielo e infierno, el más allá está en el más acá.

¿Ayer hoy y mañana cuentan la misma historia?

A La historia no se repite, pero podemos reconocernos en lo que pasó. La memoria es tu mejor amiga cuando te ayuda a no tropezar con las mismas piedras, pero parecemos obstinados en trabajar en nuestra propia perdición.

¿Falta de inteligencia?

Miedo al cambio, estamos entrenados para repetir la historia en vez de hacerla.

El mundo siempre ha sido de un puñado de hombres.

Así sigue siendo, yo no creo que este mundo sea muy democrático; fíjese en la ONU, mandan cinco países, los que tienen derecho de veto, los demás somos todos simbólicos. Y esos cinco países que velan por la paz mundial son los cinco principales productores de armas, ¿a nadie le sorprende?

Pasemos a la libertad personal: ¿hacer lo que te dé la gana está penado?

La libertad no es un derecho igualitario. Me parece revelador y estimulante la competencia entre una mujer y un negro en EE. UU., teniendo en cuenta que hace un ratito, en 1943, por orden del Pentágono la Cruz Roja de EE. UU. prohibió la transfusión de sangre negra para que no se hiciera por inyección lo que estaba prohibido en la cama. Y en nuestro mundo católico, durante siete siglos y medio las mujeres tuvieron prohibido cantar en los templos porque ensuciaban el aire.

La historia humana es la de una misoginia alargada.

Sí, la regla general ha sido el poder macho. Hatshepsut, con gran poder y espíritu creativo, reinó en Egipto disfrazada de hombre. Muchos siglos después, Concepción Arenal hizo la carrera de Derecho disfrazada de hombre y, años después, la gran novelista Pardo Bazán fue la primera catedrática española, pero sus aulas estaban vacías. Ha sido muy difícil el camino para que ustedes sean consideradas parte de la humanidad.

¿Por qué?

Relaciones de poder y derecho de propiedad. Tratar a las mujeres como menores de edad son convicciones convenientes. Y el racismo sirvió para justificar las conquistas y la esclavitud, el mejor negocio europeo durante tres siglos, ya que se trataba de seres inferiores incapaces de autogobernarse.

Cuénteme una historia de mujer.

Sakina, la bisnieta de Mahoma, encabezó la lucha contra el tapacaras, y con razón decía que su bisabuelo jamás había dicho una palabra al respecto. Se casó cinco veces y en los cinco contratos negó obediencia al marido. En aquella época las mujeres predicaban en las mezquitas.

¿Qué lecciones extrae de la historia pequeña?

Creo que el universo sólo se ve a través del ojo de la cerradura. Hay un latido de grandeza escondido en los personajes pequeños, y miente la cultura dominante cuando nos induce a creer que la grandeza es lo grandote.

Cuéntenos la historia del viajero ciego.

Darwin decía que James Holman veía con los pies, sus descripciones del mundo son maravillosas. Es una de las innumerables paradojas, lo cual es una fuente de esperanza.

Hoy parece que lo práctico impera sobre lo estético.

Cualquier necio confunde valor y precio, decía Machado. Los imperantes criterios de rentabilidad – tanto tienes, tanto vales- hacen que se inviertan los valores; en Italia acaba de ganar las elecciones un tipo, Berlusconi, que siendo primer ministro dijo: "Sólo los imbéciles pagan impuestos".

¿Existe la justicia?

Como propósito. Ecuador se propone declarar constitucionalmente que la naturaleza tiene derechos. Y aunque será dificilísimo aplicarlo, que quede por lo menos incorporado a la legislación me parece un logro.

¿Qué prohibiciones nos definen?

La más grave es la prohibición de soñar, de clavar los ojos más allá de la infamia, de creer que otro mundo es posible, porque está condenado como un acto de estupidez.

Pues habrá que ser desobediente.

Hay que actuar de acuerdo con la propia conciencia. Cuando se derrumbaron las Torres Gemelas, los altavoces ordenaron a los trabajadores que se quedaran en sus puestos. Se salvaron los que desobedecieron.

Nos solemos mover en la discreción.

Estamos educados en un sistema de valores que no corona a los mejores, sino a los que tienen menos escrúpulos, que recompensa la falta de honestidad, el egoísmo, la mentira. Bush y Blair mintieron cuando iniciaron la carnicería de Iraq. El pueblo los reeligió.

¿Qué les recomienda a sus nietos?

Soy muy cauto, no se lo digo así, pero el mensaje es que no hipotequen su alegría, que no se vendan, que tengan dignidad.

Hay que ser valiente para eso…

Iban cero a cero. Era la final entre Millonarios y Santa Fe, Devanni cayó derribado en el área y el árbitro pitó penalti, pero él se acercó al árbitro para explicarle que tropezó. Y el árbitro le señaló el estadio, esas miles y miles de cabezas rugientes: "¿Tú crees que ahora puedo anular el penalti?".

Difícil dilema.

Devanni se puso frente al portero y eligió su ruina. Pateó la pelota muy lejos del arco. Admirable. Arruinó su carrera pero se le abrieron anchas las puertas de la gloria. Hay mucha gente que hace lo que cree que debe hacer y no lo que le conviene. La conciencia es un músculo que se usa poco, pero existe.

UNA BROMA MUY SERIA

LibrepensadorEn Galeano entiendo lo que significa librepensador y transito por el término intelectual sin reticencias, porque es un erudito humilde y con sentido del humor. En su delicioso libro Espejos (Siglo XXI) nos evidencia que hay muchas cosas inaceptables que hemos aceptado por costumbre, como si fueran inevitables. Cosas que deben ser cambiadas. Nos ofrece, como es su costumbre, una mirada sobre lo acontecido que lo cambia todo: "Desde el punto de vista de una lombriz, un plato de espaguetis es una orgía". La realidad es mucho más compleja de lo que nos contaron. Espejos es un libro escrito desde el ángulo de los que no salieron en la foto, un interesante libro de historia que parece una broma.

La Vanguardia-La Contra (20.05.2008)

 

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