El nacionalismo español existe

El nacionalismo español existeDespués de pasar unos días de vacaciones en un pueblecito de Teruel -que les aseguro que todavía existe paseando por la plaza del Torico de la capital vi sólo una pancarta, que pedía el AVE por Teruel-, y después de comer muy bien – en uno de los muchos y buenos restaurantes de la ciudad-, me di cuenta de la vitalidad de esta población mudéjar: comercio rico y generoso y gente consumiendo a pesar de la crisis. Me di cuenta también de la globalización que une a todos los pueblos y ciudades deEspaña. Y por supuesto me sumo a esa campaña: el AVE por Teruel.

En ese pueblecito, sin kioscos de prensa ni INTERNET, los únicos medios de comunicación eran la radio y la TV. Con el frío y a pesar de él, buenas caminatas, respirando aire no contaminado y observando las tierras ricas en trufa y los preparativos para su recogida en esas tierras frías y secas. Incluso ahora en algunos campos preparan su futura extracción plantando carrascas y esperando que su raíz reproduzca el rico oro negro del que viven muchas familias y elemento imprescindible en la alta cocina española actual e internacional.

Después de recrear la situación vamos al tema: en la TV. tenía la posibilidad de visionar varias cadenas nacionales y tres autonómicas: la catalana, la valenciana y la zaragozana. Diversión asegurada la de poder ver tres formas de alienar a la ciudadanía en su propio o diferente territorio, las ondas no tienen fronteras. Tres mensajes navideños, tres presidentes autonómicos, tres formas de explicar lo inexplicable, sin mencionar mucho la crisis a los ciudadanos. Qué derroche de medios televisivos, de sueldos, de presupuestos, total ¿para qué? Tiempo y dinero gastados inútilmente, y lo bueno del caso, todo esto supongo multiplicados por seis, y uno de propina, el mensaje del Rey.

Hago mi propuesta para este año 2009 que comienza: que con los presupuestos de todos los mensajes navideños de las autonomías y, si lo hace, del presidente del gobierno también, se cree un fondo que calculo muy alto e importante de euros que sumarán mucho y todo ello se dedique a alguna acción benéfica y directa, por ejemplo donarlo a las Hermanitas de los pobres de toda España, ellas si miran hasta dónde va el céntimo de euro, pues se dedican en cuerpo y alma a ayudar de verdad a los ancianos y a los desvalidos.

En el único bar de ese pueblico turolense contemplé y oí una conversación entre diferentes personas que no tenía el placer de conocer y aprendí mucho sobre los nacionalismos. Me explicaré, con gran tino unos mantenían que existía el ser español, -bueno, en el lenguaje actual el nacionalismo español-, pedían a los políticos que de una vez por todas acabaran con esa indefinición del Estado, esa impresión de estar siempre pidiendo y nunca satisfechos, esa forma que dé sosiego a todos los ciudadanos de cualquier punto de España, pues les parecía a algunos y a mí también que el pueblo español nunca madurará.

Otros mantenían que el ser nacionalista vasco, catalán, gallego u otro cualquiera era bueno, apoyado eso por casi todos los medios de comunicación, y declararse constitucionalista es malo, perverso, casi fascista, y eso precisamente lo han conseguido con la colaboración de las más altas instancias del Estado, pues cuando el partido en el poder ha necesitado sus votos, siempre han cedido, no les importan los medios sólo el fin. Después de pelearse por los ríos, los mares y las tierras y sus geografías lo único que faltaba sería pelearnos por el cachito de cielo que tenemos en nuestras cabezas, este es catalán, ese otro murciano y bueno el andaluz que no falte, no les suena esto a los amables lectores a una sagrada tontería, si la base de una nación es una pasión sentimental por qué se la negamos a unos porque se siente españoles y a otros los alentamos, aleccionamos y educamos en esa dirección. La historia juzgará a estos políticos que permiten esa barbaridad, lo pagarán, sí que lo pagaran,pero sólo en los libros de historia, ahora a vivir que son tres días, comidas, sueldos, dietas, viajes, secretarias, coches hasta mayordomos, eso debe ser también progre y de izquierdas, a las derechonas ya les va como les va, no se merecen la crítica, han dejando al frente a un perdedor.

Para acabar, y conociendo algo el tema, haré una comparativa del nacionalismo español, que llamaré constitucionalista, con los otros, que denominaré nacionalistas, que por ambiciones políticas tienen híperpoder y mandan demasiado a la ciudadanía en muchas partes de España.

El nacionalismo se basa en varios principios fundamentales:

PRIMERO, la etnia. Los nacionalistas basan el suyo en que son una raza diferente, algunos vascos lo han mantenido con Rh incluido; los constitucionalistas no creen en lo de las razas.

SEGUNDO, la lengua y la cultura. Los nacionalistas fundan su doctrina en el ADN de su lengua, pero saben que por lo menos en Cataluña y en el País Vasco si no fuese por los andaluces, qué sería del vasco y el catalán, miren sino a MONTILLLA; los constitucionalistas respetan y colaboran con el idioma y la cultura, sólo quieren una cosa, libertad de elección, que hasta ahora en Cataluña no se ha obtenido pero vendrá como vino la democracia a España. Les recuerdo a Pujol, el ex presidente que no sólo quería imponer la lengua, sino que deberíamos cantar, que del club de fútbol deberíamos ser forofos, que debíamos bailar y hasta cuántos hijos deberíamos tener, eso es más que cultura.

TERCERO, la economía y la fiscalidad. España nos roba, grito desgarrado de ERC en Cataluña. Republicanos, que sepáis que el mejor negocio de Cataluña, por los siglos de los siglos, así es y será, el negociar y comerciar con el resto de España. Vamos, hasta Franco dio privilegios económicos al País Vasco y Cataluña, con industrias e infraestructurasinimaginables en ninguna otra parte de España, y menos en mi tierra Andalucía, donde en esos tiempos los ricos tenían sus dineros en BANESTO, las tierras sin trabajarlas y las industrias sin entrar en funcionamiento.

Cuando los socialistas catalanes hablan de solidaridad y quieren limitarla, con su presidente a la cabeza, que miren atrás y vean quién hizo y de donde venían los nuevos catalanes que han hecho esta CATALUÑA que gobiernan. Los constitucionalistas creemos que la solidaridad no se puede limitar, creemos también en una nación de hombres libres e iguales y que puedan defender su forma de ver España, y ni haciendo una regresión a las Cortes de Cádiz de 1812 los nacionalistas pueden hallar su forma política de su sueño, la tierra prometida.

CUARTO, la Constitución del 78. Los nacionalistas la juran o prometen por imperativo legal, y luego intentan por medios legales o ilegítimos no cumplirla porque mantienen que no es suya. Los constitucionalistas la acatan, creen en ella, la defienden y la cumplen, aunque por ello deban enfrentarse a algunos intolerantes y asesinos que incluso quieren quitarles la vida en alguna comunidad autónoma.

QUINTO. El número. No hay estadísticas fiables, nadie, ni gobiernos ni partidos pueden saberlo, sólo tienen unos resultados electorales que interpretan a su aire, en definitiva no hay que ser Pitágoras, ni economista, ni sociólogo para saber que los nacionalistas son menos que los constitucionalistas, pero desgraciadamente los medios de comunicación social están dominados por ellos, o eso parece.

SEXTO. Aumento o disminución. Los nacionalistas parece que se estancan en su número, los constitucionalistas, esta vez sí hay encuestas, arrasan en intención de voto en las próximas elecciones europeas. Es sencillo, UPD o Rosa Diez no tienen ningún temor a definirse y a defender la Constitución ante los ciudadanos que estamos de acuerdo con su visión de España. PSOE y PP, id tomando nota del futuro.

Los constitucionalistas creemos y lucharemos por esa libertad y esa igualdad de la ciudadanía y lo conseguiremos con sensatez, superando el aburrimiento, la pesadez y contumacia de los nacionalistas, a los que recomiendo lean a un españolista nuestro, compatriota nunca bien estudiado ni entendido, Ortega y Gasset………….…QUÉ PAÍS.

asturiasliberal (9.01.2009)

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