Aumenta la violación de los derechos humanos en el Sáhara Occidental

Cartel reivindicativo demandando libertad para el SaharaAumenta la ocupación militar marroquí, la represión, las torturas, el saqueo de casas o las privaciones de libertad en las cárceles más duras de África

Lola Guerrero / laRepublica.es

La negativa del Consejo de Seguridad de la ONU de incluir una referencia a los derechos humanos en su última resolución sobre el Sáhara Occidental tiene una clara explicación: no existen.

Los activistas de derechos humanos del Sáhara Occidental sufren torturas, acosos y años de cárcel solo por defender la independencia y denunciar los abusos. Claro es el ejemplo de Brahim Nouria, cabeza visible de la lucha por la independencia en los Territorios Ocupados y que ha pagado con cárcel este atrevimiento en varias ocasiones. En una entrevista concedida hace pocos meses, Nouria desvelaba las vejaciones más crueles a las que ha sido sometido por los cuerpos de seguridad marroquíes mientras estaba preso por sus ideas políticas. Cuenta, que de las torturas llevadas a cabo por los españoles se pasó a las desapariciones y asesinatos de los marroquíes y, aunque estas disminuyeron a partir de 1991 con el alto el fuego firmado por las partes, en estos diecisiete años son cientos los saharauis que han sido condenados y torturados físicamente. El último activista detenido fue Abdelaziz Edday, el día 16 de este mismo mes, con el pretexto de que había una orden de captura de la gendarmería real por su presunta participación en las manifestaciones pacificas proindependentistas que tuvieron lugar los días 8 y 9 de mayo en Tarfaya (sur de Marruecos). Este defensor de los derechos humanos ya estuvo preso junto a Brahim Nouria y fue liberado, también junto a él, en marzo de 2006.

Las huelgas de hambre se convierten en el único recurso de que disponen los presos políticos para hacerse escuchar, gracias a estas y a la difusión que tienen por el movimiento internacional de apoyo al Sáhara se han conseguido liberaciones e indultos, aunque el precio es excesivo.

Son muy interesantes los informes del Observatorio de Derechos Humanos del Ilustre Colegio de Abogados de Badajoz, en los que se narra el procedimiento de los juicios a presos políticos saharauis. El número de ilegalidades hacia el propio código penal marroquí es sorprendente, la arbitrariedad, el trato racista e inhumano y las condenas largas e injustas. La presencia de observadores internacionales que, acto seguido, publicitan la ilegalidad y la nulidad de pleno derecho de los juicios no les preocupa lo más mínimo. Las condenas son excesivas y los procedimientos que se han de llevar a cabo después de las detenciones nunca se realizan. De nada sirve que los presos prueben las torturas físicas a las que son sometidos en los interrogatorios, estas evidencias se omiten incluso en las actas.

Los que no huyeron por la ocupación se quedaron por circunstancias familiares y económicas, aunque pensaban que el exilio de sus familiares no duraría más de un mes. Desde entonces quedaron separados por el gran muro de la vergüenza que recorre el Sáhara Occidental de norte a sur y que mide unos 2500km, ¿acaso no es eso una violación de derechos humanos por definición?. Además las posibilidades de conseguir un trabajo en las mismas condiciones de un marroquí son nulas, son discriminados laboralmente y la xenofobia entre la población es escandalosa. Los colonos asentados en estas tierras están exentos de muchos impuestos, reciben los alimentos básicos por el gobierno y no pagan el agua ni la luz, por supuesto esto es sólo para marroquíes.

Recientemente se puso en marcha un proyecto de Naciones Unidas para permitir que, bajo vigilancia, los familiares de los campamentos de refugiados pudieran hacer visitas a los territorios ocupados y comunicarse por teléfono con sus familiares. Es un paso que permite dotar de algo de ternura a un conflicto que cada vez se torna más cruel y desesperanzador. Con esta iniciativa, jóvenes que sólo han visto su país por televisión y forrado de banderas marroquíes, han podido conocer esas ciudades que tan poco se parecen a su particular infierno de la ’hamada argelina’ donde todo es arena, sol y caridad.

En 2005 comenzó la llamada "intifada saharaui" en los territorios ocupados, manifestaciones pacificas, protestas universitarias, pintadas y toda clase de pequeñas reivindicaciones que se pueden hacer en un lugar tan vigilado, pero sobre todo la divulgación por internet de la represión que sufren en su propia tierra, así como las instrucciones para la realización de actos coordinados de protesta entre la militancia, a través de escritos de denuncia a las distintas instituciones.

Son muchas las violaciones de derechos humanos que comete Marruecos, aunque topan con la incansable voluntad de los saharauis de sobreponerse ante la ilegitima voluntad de los colonos que no entienden de legalidad internacional, ni de derechos, ni de humanidad.

larepublica.es (20.05.2008)

Sé el primero en comentar en «Aumenta la violación de los derechos humanos en el Sáhara Occidental»

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.


*


Traducción »