¿Triunfo del mercado?

Globalización: ¿beneficiosa o perniciosa?La globalización se presenta a menudo como un triunfo de los mercados, elogiada por unos como creadora de riqueza y mejoras de eficiencia, criticada por otros por las importantes asimetrías en el reparto del denominado dividendo de la globalización. La actual crisis financiera pone a prueba esta interpretación. Entre otras razones por la creciente evidencia de las profundas ineficiencias y fraudes que se han cometido en nombre de la liberalización y la innovación financieras, así como por las ahora numerosas formas en que aparecen y se reclaman intervenciones de los poderes públicos.

En Estados Unidos, inmerso en una campaña electoral en que la lucha fratricida en el bando demócrata se superpone a la contraposición con el republicano, abundan las propuestas y llamadas a intervenciones públicas que, si bien se presentan mediática y políticamente como correcciones de los efectos colaterales negativos de la crisis, alteran profundamente las reglas de los mercados… a menudo a favor de los poderosos grupos que han causado las distorsiones. Y al mismo tiempo reaparecen las retóricas de reticencias al libre comercio internacional en forma de tentaciones proteccionistas… tal como sucedió tras el crack de 1929, con efectos desastrosos. Estas dinámicas en EE. UU. están mucho más cerca de la imagen del país que tras 1933 puso en marcha un new deal prekeynesiano que del idílico arquetipo de paraíso del libre mercado.

Y también, aprovechando paradójicamente las reglas del mercado, aparecen con fuerza los posicionamientos en instituciones financieras y empresas en dificultades de los Sovereign Wealth Funds, es decir, los fondos controlados por los gobiernos de países – muchos de ellos escasamente ejemplares en democracia y transparencia- que han acumulado excedentes en los últimos años, tanto los asiáticos encabezados por China como algunos productores de petróleo u otros recursos naturales, que incluyen los países del Golfo y Rusia.

Ello se superpone a la dinámica de concentraciones, fusiones y operaciones corporativas – sólo bloqueadas en ocasiones por interesadas y no siempre eficientes interferencias de los poderes públicos- que antes de la crisis ya estaban alejando en muchos ámbitos el mapa empresarial mundial de los ingenuos paradigmas de una globalización basada en mercados competitivos, al menos en muchos sectores estratégicos auténticamente de primera división.

En las últimas décadas parecía que nos habíamos ido acercando a una combinación adecuada de lo más creativo de los mercados y de razonables políticas públicas. Pero ahora parece estar cobrando fuerza una peligrosa combinación de algunos aspectos de lo peor de los mercados y unas actuaciones gubernamentales a menudo alejadas de los intereses generales, nacionales y globales. Nada bueno para la magnitud y duración de la crisis.

Juan Tugores Ques – Catedrático de Economía de la UB  

La Vanguardia (4.04.2008)

Sé el primero en comentar en «¿Triunfo del mercado?»

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.


*


Traducción »